Venezuela: Gran asamblea: el movimiento campesino se reorganiza para nuevas batallas

La asamblea campesina tuvo lugar en el predio rescatado de Las Mercedes, municipio Pedraza, estado Barinas, convocada por la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, los constituyentes Pedro Alvarado, y Orlando Zambrano, este último parte de la comisión de investigación sobre los desalojos campesinos. Hasta allí fueron campesinos y campesinas de ocho rescates: El Otoño-La Primavera, Las Palmeras, El Orticero, Caujarito Diamante, pertenecientes al estado Barinas, Los Monos, Los Jabillos, del estado Táchira, y Cacho Venao, de Portuguesa. El motivo del encuentro popular fue el día internacional de la lucha campesina, la necesidad de articular las diferentes batallas por la tierra presentes en el país.

Durante el tiempo de la asamblea fueron abordados varios puntos. En primer lugar, el cuadro nacional al cual nos enfrentamos, donde se han venido sucediendo intentos de desalojos y atropellos, como los casos recientes del Sur del Lago y de Portuguesa. Casi todos los rescates presentes en la reunión fueron víctimas de atropellos violentos, como encarcelamientos, quema de siembras, cambuches, robo de herramientas, criminalización de los campesinos, tanto por fuerzas de seguridad del Estado como por grupos contratados por terratenientes.

Estas acciones contra el campesinado son contrarias a la Ley de Tierras aprobadas por Hugo Chávez, uno de los pilares del proceso revolucionario, de su modelo de país, de desarrollo económico. Un legado que dejó el Comandante y quedó inconcluso, el latifundio todavía sigue en pie en millones de hectáreas, y la necesidad de terminar con esa estructura antidemocrática de tenencia de la tierra también.

 

En el encuentro fue denunciada la existencia de una nueva clase terrateniente, latifundista, compuesta por dirigentes, civiles y militares, que se han enriquecido en estos años, y han sido parte de levantar el discurso que afirma que los campesinos somos improductivos, invasores, no hemos puesto a producir las tierras rescatadas. Ese discurso se une con el de la derecha, como FedeAgro y diferentes medios de comunicación, que buscan hacer creer que la política de rescates, regularizaciones, expropiaciones, impulsadas por Chávez, fueron un fracaso y condujeron a la actual situación de necesidades económicas. Según ese discurso se hace necesario dar marcha atrás, revertir la política que durante años hemos impulsado, nos ha costado más de 300 muertos, y darle las tierras a los antiguos o nuevos terratenientes, es decir, a los grandes y emergentes empresarios.

Ante este cuadro se planteó la necesidad de reivindicar el legado chavista, mostrar que los rescates en manos del campesinado resultaron en su mayoría productivos, a diferencia de varios de los que quedaron en manos de empresas organizadas por el Estado para gestionar esas tierras. También se debatió acerca de la importancia de unir los diferentes conflictos que han venido emergiendo y seguirán apareciendo, ya que no estamos ante hechos aislados sino ante un intento de revertir conquistas históricas de la revolución. Como ejemplo, al día siguiente del encuentro tuvo lugar un nuevo atropello en Portuguesa.

Un énfasis central estuvo puesto en la necesidad productiva, es decir no solamente de democratizar la tierra sino también y sobre todo de ponerla a producir, que es el pedido de todos los rescates, y la demanda urgente del país en esta situación de crisis desatada por la guerra conducida desde los Estados Unidos. Para eso se abordó la propuesta de decretar un plan de emergencia productiva en el país, y concentrarse en rubros claves, como el arroz, el aceite, la azúcar, que son los que están en manos del agronegocio y escasean o suben de precio de manera criminal.

La asamblea fue un primer paso en la dirección de unificación de los conflictos, reorganización de las fuerzas populares, campesinas, para construir una hoja de ruta que permita resistir a las agresiones, así como seguir con el legado, tanto en lo discursivo como en la práctica concreta. No habrá derrota si hay un pueblo consciente, organizado, con voluntad de no dar un paso atrás y seguir el camino bolivariano, chavista. La Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, como desde su primera hora, pondrá su fuerza para aportar a esa lucha histórica.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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