Pronunciamiento Colectivo LGBTIQ de la CLOC Suramerica 🏳️‍🌈

📍Las, los y les campesinos de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo CLOC Suramérica, nos juntamos para conmemorar el 28 de junio día internacional del orgullo LGBTIQ+


📍El sector campesino es amplio y diverso, somos pueblos indígenas, afrodescendientes, pueblos de los bosques y los ríos, las personas agricultoras, pastoras, pescadoras, trabajadoras migrantes tenemos diversos modos de vida y de formas de vivir nuestra sexualidad. Nos sumamos a la defensa y promoción de la dignidad de todes desde la lucha campesina por la soberanía alimentaria y la vida digna del campesinado.


📍En muchas partes del mundo, la gente abandona los territorios rurales debido a la precariedad del trabajo agrícola asalariado, los conflictos con los destructivos megaproyectos que imponen las grandes empresas y la promesa de una “vida mejor” en la ciudad. Además, la tradición familiar y el moralismo que también están presentes en el campo son razones que llevan a las personas LGBTI campesinas al éxodo rural.


📍Las personas LGBTI luchamos para poder seguir viviendo en el campo, resistiendo al agronegocio, produciendo alimentos y relaciones sanas.. La lucha campesina, feminista, negra, indígena, migrante y LGBTI es una lucha integral por la liberación y autodeterminación de los territorios-cuerpo y los territorios-tierra.


📍Las luchas de las mujeres y de las personas LGBTI se encuentran en el cuestionamiento del control y la violencia del capitalismo racista y heteropatriarcal sobre los cuerpos y territorios. También se encuentran en el deseo de transformación hacia una sociedad de igualdad y libertad.


📍El siguiente paso es incorporar en los espacios de formación (escuelas de formación política e ideológica y escuelas de agroecología) los temas sobre diversidad sexual y de género para empezar a hablar sobre estas temáticas y reconocer que todes defendemos nuestras luchas colectivas.

¡Somos CLOC LGBTIQ, somos fuerza, somos resistencia! 🏳️‍🌈

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Los IALAs: Construyendo Soberanía Alimentaria

En la Universidad de la Tierra de la ciudad de Oaxaca, México, los días 22, 23 y 24 de junio del 2022 nos convocamos delegadxs de las Comisiones Políticas Pedagógicas (CPP) de los IALAs (Instituto Agroecológico Latinoamericano) de la CLOC-Vía Campesina  contando con la participación CEFIC, UNICAM SURI (Argentina), SEMBRADORAS DE ESPERANZA (Chile), AMAZONICO Y ELAA (Brasil), GUARANI (Paraguay), MARIA CANO (Colombia) y IXIM ULEW (Nicaragua).

En el encuentro “IALAs como Estrategía Para la Construcción de la Soberanía Alimentaria” se intercambiaron experiencias de lucha actuales de nuestros territorios, así como estrategias pedagógicas para masificar la agroecología.

Con la presencia de 30 compañerxs logramos compartir, conocer y debatir sobre las escuelas agroecológicas; contenidos temáticos; incidencia política y territorial; feminismo campesinx y popular; metodología campesinx a campesinx (CaC), diversidad sexual y de género; apuestas productivas; estrategias de autonomía económica; acreditación; dificultades; y resistencias.

En este intercambio reafirmamos que en los territorios de los IALAS se ha masificado la agroecología a través de metodologías como la alternancia y campesinx a campesinx, con sus diferentes variantes territoriales. Esto implica esfuerzos creativos que se nutren del contexto de cada lugar, resaltando la voz y el conocimiento tradicional y local, como la forma más amorosa y eficaz de transmisión de saberes del campo. Procesos de, por y para lxs sujetxs sociales fundamentales de cada experiencia.

La fuerza que reúnen lxs educandxs en los IALAs se transmite a los territorios alimentando una conciencia transformadora; procesos de defensa y resistencia; fortaleciendo su organicidad; ampliando la mirada y el vínculo con su entorno natural. El feminismo campesinx y popular han disputado espacios en la conciencia de educandxs, educadorxs y al interior de los IALAs, como una forma de leer, interpretar y transformar el mundo, posicionando una lectura desde la mirada de las mujeres del campo sobre las injusticias sociales, ambientales, económicas, políticas y culturales. Esto a su vez ha abierto el camino y labrado espacios de confianza para hablar de temas con los que tenemos una deuda histórica y política como lo es la diversidad sexual y de género.

Las alternativas económicas que han surgido en las escuelas fortalecen la conciencia en torno a autoconsumo y consumo local; producir e intercambiar de forma cercana; y fortalecer lazos de economía solidaria. La cosecha de estos alimentos a la vez es un aprendizaje de enseñar haciendo, produciendo e intercambiando en la escala de las relaciones territoriales. 

Ecuador: criminalización en las protestas y violación de derechos humanos

Comunicado de solidaridad de CLOC Vía Campesina

Desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – CLOC, respaldamos la lucha de las organizaciones y movimientos sociales de Ecuador que se han estado movilizando y protestando en el marco de un Paro Nacional convocado el 13 de junio del presente año, contra las medidas neoliberales impuestas por el gobierno de Guillermo Lasso.

Las demandas que realizan son las siguientes:

  • Reducir los precios del combustible;
  • Establecer una moratoria de un año en el sistema financiero para que las familias paguen sus deudas; 
  • cancelación de la deuda de la banca pública hasta $10.000.
  • Garantizar el empleo y los derechos laborales;
  • Precios justos para los productos rurales;
  • No minería en territorios indígenas;
  • El respeto de los derechos colectivos;
  • No privatización de servicios estratégicos;
  • Desarrollo de políticas para controlar la especulación de precios;
  • Aumentar el presupuesto para salud y educación;
  • Tomar medidas para mejorar la seguridad.

Expresamos toda nuestra solidaridad con nuestros hermanos y hermanas de Ecuador y rechazamos la criminalización de las protestas y la violación de los derechos humanos por medio del uso injustificado de la fuerza que ha dejado 5 personas fallecidas y alrededor de 166 personas heridas, según datos de organizaciones de Derechos Humanos.

Jaime Amorim, MST Brasil: “Desde cuando empezó la primera articulación en Managua, seguimos juntos en La Vía Campesina”

En Managua, Nicaragua, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y La Vía Campesina celebraron durante las fechas 22-28 de abril de 2022, una serie de reuniones y actividades en marco de los 30 años desde el nacimiento de La Vía Campesina.

Durante este encuentro, nos sentamos con el compañero Jaime Amorim del Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST) de Brasil, representante de Sudamérica en el Comité de Coordinación Internacional de La Vía Campesina, para sus comentarios sobre el recorrido histórico y desafíos de La Vía Campesina.

Nuestra historia de La Vía Campesina

Desde nuestra historia, siempre buscamos las historias que son fundamentales, nuestros principios y nuestro carácter de movimiento. Entre nuestros principios está muy clara la necesidad de articulación nacional e internacional.

Desde los inicios buscamos hacer articulación con organizaciones hermanas de América Latina para que nos puedan ayudar a construir el movimiento a partir de su experiencia que ya tenían como la ANAP en Cuba aprendiendo sobre el cooperativismo, las cooperativas, los procesos de producción, e intercambiar experiencias.

Entonces desde que iniciamos en los años 90 la discusión de los 500 años de colonización indígena, negra, y popular, buscamos hacer esta articulación para fortalecernos. Ahí aclaro que desde que empezó la primera articulación acá en Managua con la posibilidad de crear La Vía Campesina estamos juntos, seguimos juntos. Somos las organizaciones fundadoras de La Vía Campesina y continuamos ahí como ese espacio importante que vamos construyendo.

Hoy más que nunca en función de las crisis económicas, medioambientales, sociales, crisis de la pandemia y ahora con la guerra nosotros tenemos tal vez los mejores desafíos de nuestra historia.

En esta discusión de la soberanía alimentaria, nos permite rediscutir todo el proceso, incursionar a partir de la articulación, a partir de la formación técnica, a partir de la formación en administración para que podamos cumplir esta tarea histórica nuestra.

La Vía Campesina tiene colocado dos importantes desafíos

El primer desafío es producir alimentos saludables. Para que aceleremos este proceso, requerimos la formación de cuadros, ampliar nuestras escuelas técnicas como los IALAs, hacer formación de dirigencia en el campo más técnico, en el campo administrativo.

Y el segundo desafío es la cuestión de la reforma agraria; en la tendencia actual que cada vez hay más concentración de tierra por parte de las grandes corporaciones internacionales y multinacionales. Ahora tenemos que distribuir las tierras para aquellos que efectivamente quieren producir y pueden producir alimentos.

Nosotros las y los campesinos somos los responsables del mundo porque aproximadamente el 70% de la producción de alimentos del mundo se produce en las pequeñas propiedades. Nosotros tenemos una tarea importante, un peso importante en el punto de vista económico. Tenemos que tener todo listo para que podamos garantizar que eso esté llevado a cabo efectivamente para aquello que es fundamental hoy para salir de esta crisis. Debemos garantizar que la población no tenga falta de alimentación en sus mesas.


Pueden leer mas sobre el posicionamiento de La Vía Campesina dentro del contexto de crisis de hambre, ambiental y guerra aquí: https://viacampesina.org/es/la-via-campesina-alto-a-la-crisis-alimentaria-soberania-alimentaria-ya/

Comunicado de solidaridad con la Ciudad Comunal Socialista Campesina Simón Bolivar de Apure, Venezuela

Nosotros y nosotras, militantes de diversas organizaciones de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), quienes defendemos con determinacion las luchas y causas justas de los pueblos del mundo, nos solidarizaos con nuestros hermanos y hermanas de lucha de la Ciudad Comunal Simon Bolivar en el estado Apure-Venezuela.


El día 18 de junio 6 compañeros y una compañera voceros del Autogobierno de la Ciudad Comunal y miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela, fueron detenidos ilegalmente por parte de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). La acción fue ejecutada por hombres encapuchados y sin existencia de una orden judicial.

Igualmente, rechazamos los atropellos, denunciados por la Ciudad Comunal, ocurridos contra los y las campesinos(as) del parcelamiento Guaratarito, en Zamora, Barinas, en donde comisiones mixtas de cuerpos de seguridad y unidades militares cometieron un conjunto de atropellos, detenciones ilegales, maltrato a mujeres y niños, saqueos, todo lo cual sembró miedo en la población.


Desde nuestra articulación, conocemos la lucha y la resistencia que históricamente ha asumido la Ciudad Comunal Simón Bolívar en defensa de la soberanía, la paz y la democracia de Venezuela. Las organizaciones que hacen parte de la CLOC, hemos tenido la oportunidad de visitar este territorio, vivenciar e intercambiar los procesos organizativos y productivos con las comunidades campesinas que hacen vida allí.


Nos sumamos al llamado del pueblo de Venezuela por la liberación de nuestras compañeras y compañeros. Igualmente, solicitamos al Presidente Nicolás Maduro, al Fiscal General de la República, la Defensoría del Pueblo y demás autoridades competentes la investigación de estos hechos.


¡Frente a la avanzada de la violencia, unidad y solidaridad entre los pueblos!

Descarga el Comunicado Ciudad Comunal Simón Bolívar PDF

¡GANÓ COLOMBIA!

Desde Republica Dominicana felicitamos al pueblo colombiano por la extraordinaria e histórica victoria expresada en las urnas con mucha voluntad por la paz y la dignidad.

Felicitamos al nuevo presidente Gustavo Petro, a la nueva vicepresidenta Francia Márquez Mina, son un ejemplo para el mundo, su perseverancia y amor por el pueblo venció las amenazas de los fascistas que intentaban impedir la salida del nuevo sol para todos, todas y todes en la Colombia de Jorge Eliécer Gaitán.

Felicidades al Pacto Histórico, ejemplo unitario para todos nuestros países, su victoria es nuestra victoria.

Más de 200 años sin un gobierno progresista que defendiera la justicia social de la multiétnica República de Colombia. Hoy el pueblo preñó de esperanza a toda la nación y a la región, junto a los pueblos originarios, los afros colombianos y colombianas, a los campesinos y campesinas, junto a las mujeres, a los obreros y obreras, junto a los estudiantes, celebramos este importante triunfo.

Colombia se merece la paz, la justicia social para todo su pueblo. Desde República Dominicana, además de celebrar con mucha alegría, demandamos a la derecha, a la ultraderecha, al uribismo, a los adláteres de Estados Unidos, a que respeten LA GOBERNABILIDAD conquistada por la voluntad del pueblo expresada voto a voto en las urnas en éstas democráticas elecciones, que muy a pesar de las denuncias de fraudes y manipulaciones de la derecha, el pueblo mayoritariamente impuso su voluntad.

Latinoamérica, El Caribe y el Mundo esperan que Colombia deje atrás la criminalización de activistas y políticos del movimiento social, las masacres, las persecuciones políticas, la violencia paramilitar y de Estado.

Se espera que el pueblo colombiano pueda construir la paz, continuar con los acuerdos que la promulgaron, construir la justicia social, el respeto a las soberanías de los países, que quede en el pasado el usar la nación para mancillar soberanías, para sembrar el odio, muerte y la vulneración de la paz de los pueblos hermanos.

Apostamos por el cambio de política de inclusión social en defensa de los inalienables Derechos Humanos como parte de las banderas de lucha del Movimiento Social a nivel de toda Latinoamérica, Suramérica, El Caribe: La Patria Grande y todo el mundo.

¡ALERTA, QUE EN COLOMBIA SE RESPETE LA GOBERNABILIDAD EN PAZ!

Firmamos en República Dominicana, a los 20 días del mes de junio del 2022,

Fuerza de la Revolución -FR / Articulación Nacional Campesina – ANC / CLOC/LVC – Capítulo RD / ALBA Movimiento – Capítulo Dominicano / Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba, Inc., / Partido Comunista del Trabajo -PCT- / Movimiento Rebelde -MR- / Comité Dominicano de Derechos Humanos -CDDH- / Fuerza Boschista -FB- / Ligas Populares / Movimiento Patria Para Todos y Todas / Movimiento de Integración Social -MIS- / Fuerza Juvenil Dominicana -FJD- / Gentío para el Cambio Político y Social / Comité Patriótico Francisco Alberto Caamaño Deñó / Unión de Trabajadores Universitarios Democráticos -Utude- / Asamblea de los Pueblos del Caribe, Capítulo RD -APC/RD / Acción Afro-Dominicana / Movimiento Mocano de Solidaridad con los Pueblos / Comisión Nacional de los Derechos Humanos -CNDH- / Agenda Solidaridad

El movimiento campesino lucha para enfrentar la crisis haitiana 

En Managua, Nicaragua, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y La Vía Campesina celebraron durante las fechas 22-28 de abril de 2022, una serie de reuniones y actividades en marco de los 30 años desde el nacimiento de La Vía Campesina.

Durante este encuentro, nos sentamos con la compañera Islanda Micheline Aduel de la organización Tet Kole de Haití, representante de la juventud del continente América en el Comité de Coordinación Internacional de La Vía Campesina,  para conversar sobre la situación en su país y el trabajo de las organizaciones campesinas.

Soy Islanda

Mi nombre es Islanda Micheline Aduel de Haití, de la organización Tèt Kole Ti Peyizan Ayisyen que significa “cabeza unida de los campesinos y campesinas haitianas”; es un movimiento nacional en todos los departamentos de Haití.

Haití tiene tres organizaciones miembros de la CLOC Vía Campesina: Tet Kole, mi organización de base, MPP que es Movimiento Campesino Papay, y también MPNKP Movimiento Campesino Congreso Papay que es también un Movimiento Nacional de Haití. Yo como juventud de mi organización, represento no solamente las tres organizaciones como juventud en Haití, también represento la juventud en el Caribe y ahora hago parte del Comité de Coordinación Internacional de La Vía Campesina.

¿Qué hacemos en Haití? 

Como juventud campesina hacemos trabajo en el campo. Yo vengo del campo, una comunidad que se llama Plaisance en el norte de Haití y trabajamos juntos con las campesinas y campesinos sobre el tema de agroecología que es una causa ideológica para tener la Soberanía Alimentaria. Trabajamos sobre la Agricultura Familiar Campesina.

Trabajamos ahora en cómo podemos enfrentar la crisis de la migración, que es una crisis que afecta mucho a la juventud haitiana. Puedo decir que es un fenómeno histórico desde 1934 después de la ocupación militar de EEUU en Haití. Hay una fuerte migración especialmente de las campesinas y campesinos por primera vez hacia Cuba, por mar para ir a Cuba. La situación es cada vez peor porque tenemos una crisis política que no termina. Esta realidad afecta mucho a las organizaciones, específicamente a la juventud. Desde las organizaciones de base, nos da la posibilidad de quedarse en nuestra tierra.

Cuando hablamos como juventud dentro de La Vía Campesina, los jóvenes pueden participar en algunos encuentros pero luego no puede seguir porque emigra. Es un fenómeno muy común para la juventud del campo y al nivel general. También, otro fenómeno es que no tenemos muchas tierras. La juventud que desea quedarse en el campo no tiene tierra para trabajar y es por las políticas del gobierno donde vive esta juventud. Hay gobiernos que dan la tierra a la burguesía local o la burguesía internacional y este fenómeno también no nos da la posibilidad para practicar muy en concreto lo que hablamos cada día que es la agroecología, la Soberanía Alimentaria, por un mundo justo y equitativo.

La crisis haitiana es una crisis permanente. Lo que estamos intentando es que las organizaciones campesinas Tet Kole, MPP y MNPKP hace parte de un frente que se llama FPP (Frente Patriótico Nacional) que es un frente para ver cómo podemos construir la izquierda en Haití, y nosotras las organizaciones campesinas es lo que intentamos hacer en con este Frente Patriótico Popular en Haití y para ver como ir en la elección de manera conjunta como organizaciones campesinas. 

Las campañas y demandas del movimiento

Es una campaña por el derecho de las campesinas y campesinos. Cada día incidimos por lo que es el derecho de las campesinas y campesinos porque desde hace 17 años La Vía Campesina ha luchado por tener la Declaración de Derechos Campesinos de las Naciones Unidas que es un documento de lucha. 

Después de estos 17 años este documento no puede quedar solamente de manera escrita sino que para la multiplicación en las organizaciones de base y también para hacer fuerza de presión contra los gobiernos en cada país. Por ejemplo en Haití vamos a hacer la presión contra este gobierno que es un gobierno de derecha, que es ilegítimo que no dió ninguna elección para elegir este primer ministro y después de la muerte del presidente Jovenel Moïse, este presidente queda para continuar el proyecto de Jovenel. La primera cosa que debemos hacer que es de urgencia para no solamente la juventud, para Haití, para las organizaciones campesinas en Haití es la multiplicación y la presión, la movilización para las campesinas y campesinos, para la Declaración de los Derechos Campesinos. 

Lo que queremos ver es que por primera vez no solamente exista una unificación de las organizaciones campesinas; también debemos hacer una articulación orgánica desde los partidos políticos y las organizaciones de base. Un ejemplo de ATC y FSLN aquí en Nicaragua; esta articulación como partido político de izquierda y también organización campesina que tiene una ideología de izquierda y sin este proceso en las organizaciones campesinas no van a ganar, sin una articulación muy concreta con los partidos políticos de izquierda, que es como un instrumento para ayudar a las organizaciones campesinas de base de mi país, es como de las primeras cosas que hay que hacer.

Ahorita en Haití tenemos partidos de izquierda  que ahora estamos juntos y que hablamos cada día, hay 5 partidos de izquierda que unificamos para ver cómo enfrentar, con también los movimientos sociales para un Haití mejor en los próximos 5-10 años que vienen.

Trabajo con las mujeres campesinas en Haití

Este tema es también nuestra principal lucha dentro de las organizaciones, en la CLOC Vía Campesina trabajamos ambos temas de juventud y mujeres. Las mujeres campesinas son el motor de la economía haitiana, las campesinas productoras que viven en el campo. Ellas llevan la comida a la ciudad y si no lo hacen, no podemos comer. Estas mujeres deben tener nuestro apoyo para ver cómo luchar. 

Por otro lado el gobierno puso una estructura que significa “Solidaridad de las Mujeres Haitianas”; les dio tierra para sembrar stevia para hacer Coca Cola en Haití y vender en los países por las transnacionales.

La represión continua por el gobierno a través de la entrega de la tierra de los campesinos y campesinas a la burguesía local. La madre tierra de los campesinos no debe pertenecer con la burguesía porque es tierra de los campesinos. 

Inseguridad ciudadana

Un fenómeno que hay ahora es que las pandillas secuestran a las personas en la calle, en los barrios, en las periferias, y les matan las personas que viven en el mismo lugar que ellos y ellas y secuestran por un montón de dinero. 

Este fenómeno viene porque este gobierno de derecha apoya a las pandillas en Haití. Ninguna persona puede estar en la calle, y no solamente yo Micheline te dirá sino cualquier otra persona te dirá, que cualquier persona que esté caminando en la calle puede ser secuestrada por un montón de dinero. 

Hay violencia sexual hacia las mujeres, violencias colectivas, porque las pandillas despues que toman cualquier cosa, hacen violencia colectiva sobre las mujeres en la calle. La situación es muy difícil y todo eso es la excusa del Core Group que incluye países EEUU, Canadá, Francia que apoya a este gobierno de derecha en Haití. EE UU y Canadá, Francia, no dicen nada de lo que pasa ahora. Muchas personas mueren en la calle. Ayer vi videos de cómo a las personas les quitan sus casas, sus propias casas, para irse a dormir en la plaza, en la calle, hasta ahora mismo hay mucha gente en la calle que duerme porque se les quitan sus casas. Es decir que claro que sí, que debemos ver cómo enfrentar, ver como cambiar este gobierno de derecha y también como estructura internacional debemos hablar con EEUU que tiene injerencia en Haití. 

La Vía Campesina pide a los Estados salir de la OMC y crear nuevo marco basado en la soberanía alimentaria

Ginebra, 15 Junio
La Vía Campesina, el movimiento campesino mundial que representa las voces de más de 200 millones de pequeñxs campesinxs de Asia, África, Europa y de las Américas, se ha movilizado contra la OMC durante toda la semana. La crisis alimentaria que actualmente azota al mundo es una prueba de más de que el libre-intercambio lejos de aportar seguridad alimentaria, está matando de hambre a los pueblos.

La Organización Mundial de Comercio una vez más fracasó en la propuesta de una solución permanente sobre la posesión de reservas públicas con fines de seguridad alimentaria. Durante más de ocho años, los países ricos han bloqueado las propuestas concretas de los miembros africanos y asiáticos del G33 sobre esta cuestión.

Jeongyeol Kim, de la Asociación Coreana de Mujeres Campesinas y miembro del Comité de Coordinación Internacional (CCI) de La Vía Campesina, señala que:

El libre comercio provoca hambre. Después de 27 años de gobierno de la OMC, esta conclusión es clara. Es hora de sacar la agricultura de todos los acuerdos de libre comercio. La pandemia, incluso el impacto y las perturbaciones causadas por la guerra han dejado claro que necesitamos un sistema de gobernanza alimentaria local y nacional basado en las personas, no en la agroindustria. Un sistema que se basa en los principios de solidaridad y cooperación en lugar de la competencia, la coerción y las agendas geopolíticas.”

Burry Tunkara, de la Organización de Pequeñxs Agricultorxs, Pescadorxs y Silvicultorxs de Gambia, y uno de los principales líderes jóvenes de La Vía Campesina, se hace eco de este mismo sentimiento en este testimonio:

La OMC sólo defiende a los ricos y sus intereses comerciales. Es una herramienta del neocolonialismo. Sólo sirve a los intereses de las multinacionales para encontrar nuevos mercados y mano de obra más barata. ¡Es hora de detenerla!”

La agenda socioeconómica de los países más pobres y de menos renta no es la prioridad de la OMC. Así lo demuestra su incapacidad para establecer un mecanismo de protección contra el “dumping” de los países ricos y su enfoque de las subvenciones a la pesca a costa de lxs pescadorxs a pequeña escala. No tiene sentido intentar reformar una institución construida para favorecer los intereses comerciales de un puñado de empresas multinacionales.

Perla Álvarez de Paraguay, y miembro de la Coordinación Latinoamericana de La Vía Campesina (CLOC) declaró que el cambio sistémico es urgente y necesario:

La crisis alimentaria mundial es un momento de verdad para nosotros. No hay lugar para un enfoque de “seguir como siempre”. Presentamos propuestas a corto y largo plazo que pueden cambiar radicalmente el modo en que el comercio afecta a las comunidades campesinas de todo el mundo.”

Hoy, 15 de junio, desde Ginebra, cuando la Conferencia Ministerial de la OMC ha traicionado una vez más las expectativas de las poblaciones más afectadas por la crisis alimentaria, nosotros, La Vía Campesina, compartimos nuestras propuestas.

La Vía Campesina hace un llamamiento a todos los gobiernos nacionales para que repongan las reservas públicas y apoyen la creación de reservas de alimentos a nivel comunitario con productos locales procedentes de prácticas agroecológicas. También pide a todos los gobiernos que pusieran en marcha la legislación anti-dumping necesaria para impedir que los exportadores de destruir los mercados locales.

Yudhvir Singh de la Unión Bhartiya Kisan, que forma parte de los sindicatos que encabezaron la histórica movilización de lxs agricultorxs indixs en 2021, presenta la experiencia de su país con las reservas públicas de alimentos:

Lxs campesinxs necesitan políticas públicas fuertes, como precios mínimos y reservas públicas, para seguir viviendo dignamente de la producción de alimentos. Los ataques de la OMC contra nuestro modelo de regulación del mercado son extremadamente peligrosos. El G33 debe seguir resistiendo y aprovechar las aspiraciones y esperanzas de lxs pequeñxs productorxs.”

La Vía Campesina ha pedido la suspensión inmediata de todas las normas vigentes de la OMC que impiden a los países crear reservas públicas de alimentos y regular el mercado y los precios. Los gobiernos deben tener derecho a utilizar los criterios elegidos por ellos mismos para proteger y promover su soberanía alimentaria. Cada país debe poder desarrollar su propia política agrícola y alimentaria y proteger los intereses de sus campesinxs, sin perjudicar a otros países. Debe prohibirse el uso de productos agrícolas para los agro-combustibles. La Vía Campesina también pidió el fin de la especulación.

La reforma agraria es necesaria para construir la soberanía alimentaria”, añadió Zainal Arifin Fuat de Serikat Petani Indonesia y miembro del Comité Internacional de Coordinación de LVC.

Los gobiernos deben detener el acaparamiento de agua, semillas y tierras por parte de las empresas transnacionales y garantizar a lxs pequeñxs productorxs derechos justos sobre los bienes comunes.”

Nosotrxs, La Vía Campesina, insistimos en que, en el contexto de la pandemia y de la crisis mundial de abastecimiento, los gobiernos den prioridad a los mercados locales.

Morgan Ody, campesina en Bretaña, Francia, y coordinadora general de La Vía Campesina, declara en nombre del movimiento campesino mundial:

La Organización Mundial de Comercio es un proyecto fallido. Nuestro movimiento campesino mundial hace un llamamiento a todos los Estados, especialmente a los del Sur, que abandonen inmediatamente la OMC. Hay que crear un nuevo marco internacional para la agricultura y el comercio basado en la soberanía alimentaria. Sólo así podremos defender los intereses de lxs pequeñxs productorxs de alimentos.”


Nota del editor:

La Vía Campesina cuenta con 181 organizaciones campesinas en más de 80 países. La red mundial de campesinxs y sus aliadxs han liderado las negociaciones en la ONU durante 17 años, lo que llevó a las Naciones Unidas a adoptar la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs Campesinxs y Otrxs Trabajadorxs Rurales (UNDROP) en 2018.

Kit de prensa linktr.ee/laviacampesina_ES

Convocatoria de movilizaciones ante la 12° Conferencia Ministerial de la OMC – junio 2022 en Ginebra, Suiza

Desde la creación de la OMC en 1995, La Vía Campesina ha denunciado las políticas neoliberales y de libre comercio que están destruyendo al campesinado y desestabilizando los sistemas alimentarios locales en todo el mundo. De Seattle (1999) a Cancún (2003), de Hong Kong (2005) a Buenos Aires (2017), hemos luchado contra la imposición de un orden de libre comercio al servicio de las grandes empresas y de los multimillonarios. El 10 de septiembre de 2003, mientras se protestaba frente a la reunión ministerial de la OMC en Cancún (México), el campesino del KPL- Corea del Sur- Lee Kyung-Hae sacrificó su vida apuñalándose. Este trágico incidente expuso los efectos destructivos de la OMC y sus esfuerzos de liberalización del comercio en la vida de millones de campesinxs en todo el mundo.

Nuestras movilizaciones han permitido bloquear las negociaciones. Después de nuestra gran movilización en Hong-Kong en 2005, el Programa de Desarrollo de Doha, que comenzó en 2001, ha quedado en el limbo y no se ha adoptado ningún nuevo acuerdo importante de la OMC, especialmente en materia de agricultura. Sin embargo, la OMC, establecida sobre la base del acuerdo de Marrakech en 1994, sigue obligando a los países a abrir sus mercados a las empresas multinacionales e impide la aplicación de política públicas ambiciosas en favor de la economía campesina. Además, se han multiplicado los acuerdos bilaterales y regionales de libre comercio.

Las políticas neoliberales y la imposición del libre comercio han debilitado enormemente al campesinado en todo el mundo. Empujan a los países a dar prioridad a los cultivos de exportación y a depender de las importaciones para alimentar sus poblaciones. Aumentan el acaparamiento de recursos por parte de las multinacionales, en detrimento de lxs campesinxs y de las comunidades locales.

Contribuyen a agravar la crisis climática al fomentar las plantaciones de monocultivos, la deforestación, la sobreexplotación de los suelos y del agua y la disminución de nuestra biodiversidad.

Hoy, con la pandemia de COVID-19, con los acontecimientos extremos relacionados con el calentamiento global y con la guerra en Ucrania y en otros lugares, está claro que hacer que la seguridad alimentaria de la gente dependa del comercio internacional y de las empresas transnacionales es un crimen. Esto debe terminar. La OMC debe salir de la agricultura. La Soberanía Alimentaria debe ser la base de las políticas agrícolas y alimentarias en cada país y a nivel internacional.

Del 12 al 15 de junio de 2022, la 12° Conferencia Ministerial de la OMC se reunirá en Ginebra. La OMC lucha por volver a ser relevante en un mundo azotado por la desigualdad, el hambre, la pobreza extrema, las guerras y una pandemia única en el siglo.


La Vía Campesina llama a la sociedad civil a movilizarse para denunciar a esta organización y defender la Soberanía Alimentaria de los pueblos. Estaremos en Ginebra durante la semana realizando una serie de movilizaciones públicas que llevarán las voces de los territorios rurales hasta la puerta de la sede ministerial.

La Vía Campesina también llama a todos nuestros miembros y aliados a organizar reuniones públicas, conferencias, manifestaciones, ferias, emitir declaraciones públicas y comunicados de prensa – entre el 10 y el 15 de junio – y exponer el impacto de los Tratados de Libre Comercio y las políticas de la OMC sobre los pequeños productores de alimentos rurales y urbanos.
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Nuestra consigna: ¡El libre comercio es hambre! ¡OMC fuera de la agricultura!

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También lee: ¿Cuáles son los argumentos y propuestas de LVC?


Hemos reiterado en nuestro Día Internacional de Acción contra la OMC y los Tratados de Libre Comercio que para nosotrxs – el movimiento mundial de campesinxs, indígenas, trabajadorxs agrícolas, migrantes, pescadorxs y pastorxs- la única solución permanente es que la OMC y los TLC se mantengan al margen de cualquier debate agrícola. Los alimentos no pueden estar sometidos a los caprichos de un mercado libre en el que sólo pueden comer los que se lo pueden permitir.


También lee La Vía Campesina: “Prosperidad para pocxs, pobreza para muchxs” la OMC y los Acuerdos de Libre Comercio le han fallado a la humanidad


El Consejo de Derechos Humanos de la ONU también se reunirá a finales de junio en Ginebra. Será la oportunidad para que los movimientos campesinos de todo el mundo afirmen que la alternativa debe basarse en los derechos de les campesinxs y exijan procedimientos para la aplicación de la Declaración sobre los Derechos de lxs Campesinxs y otrxs trabajadorxs rurales (UNDROP).


Para más información, escríbenos a comunications@viacampesina.org o síguenos en nuestras redes sociales.

¡El libre comercio es hambre! ¡OMC fuera de la agricultura!

La Vía Campesina: ¡Alto a la crisis alimentaria! ¡Soberanía Alimentaria, ya!

(Bagnolet, 3 de Junio de 2022) “Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza”; esta consigna nos ha dado unidad en estos 30 años de historia de La Vía Campesina. Nos ha guiado en la lucha incesante contra la intervención de la Organización Mundial del Comercio (OMC), contra la comercialización de alimentos al servicio de las grandes corporaciones capitalistas, que han transformado los alimentos en mercancías, y en la lucha por la Soberanía Alimentaria. Pero hoy, se presentan nuevos desafíos. Las crisis de hambre están estallando en varios países del mundo. Frente a esto, La Vía Campesina comparte su análisis de la situación y sus demandas por un cambio urgente y radical en las políticas internacionales y nacionales.

Crisis simultánea…

Vivimos hoy, en todo el mundo, en medio de crisis simultáneas, graves, intensas y prolongadas, con cambios muy rápidos en la correlación de fuerzas y en la lucha política. Una crisis económica profunda y estructural que afecta a los principales países del centro capitalista y a los países pobres y en vías de desarrollo. Llamamos a esta crisis estructural porque es el resultado del modo de organización del sistema y no es posible superarla sin confrontar las bases del propio capitalismo. Esta crisis aparece y se profundiza en la economía, las desigualdades sociales, los límites de la democracia burguesa, la inoperancia del Estado, el peso insostenible de la deuda pública, el ataque a la soberanía de los pueblos y una verdadera crisis de valores civilizatorios. Donde en diversas regiones del planeta emerge la barbarie, en forma de odio, violencia, guerras y prédicas fascistas.

Crisis ambiental

Vivimos una crisis ambiental que es parte de esta crisis estructural. Se agrava porque es consecuencia de las agresiones cotidianas que los capitalistas realizan contra la naturaleza, que se intensifica con la crisis, tratando de privatizar los bienes comunes y, en especial, apropiándose de los minerales, el agua, los bosques, la biodiversidad para transformarlos en mercancías y obtener un beneficio extraordinario, ingresos que no tendrían en las fábricas, el comercio o incluso con la especulación financiera.

Por eso, la Conferencia COP26, convocada para discutir la crisis climática, fue un fracaso, porque los capitalistas no quieren renunciar a sus ganancias para salvar la naturaleza y el planeta. En cambio, lo único que pretenden es crear mecanismos de bonos de carbono para disputar las ganancias obtenidas en la naturaleza entre la propia burguesía. Y con esto, nuestro planeta ya está en estado de alerta, porque muchas especies ya están desapareciendo, y tras el aumento de las temperaturas y el dióxido de carbono en la atmósfera, el propio ser humano corre riesgo de sobrevivir.

Crisis sanitaria

Sumado a la crisis estructural del capitalismo que ya estaba instalada, la irrupción del Covid-19 generó una enorme desorganización y aumento de las desigualdades a nivel mundial.

Las personas de bajos ingresos han sido las más vulnerables al COVID-19, tanto porque la mayoría de los gobiernos no han proporcionado los medios suficientes para que la gente se quede en casa, por lo que la gente más pobre tuvo que seguir trabajando y se enfrentó al virus, pero también por las enormes desigualdades en el acceso a los servicios sanitarios, dispositivos de protección, como mascarillas o gel hidroalcohólico y vacunas. Esta desigualdad fue tanto al interior de los países como a nivel internacional, porque las grandes industrias médicas y farmacéuticas siguen la lógica de la mera ganancia y no de salvar vidas, y destinaban los medicamentos solo para los países ricos.

Y así, la crisis se ha profundizado en todas sus dimensiones económicas, sociales y ambientales. Por lo tanto, en lugar de enfrentar las verdaderas causas de la crisis, el propio sistema, lo que hacen los capitalistas es acelerar la destrucción de la naturaleza para producir más bienes y trasladar la factura de la crisis a lxs trabajadores y trabajadoras quitándoles derechos, aumentando la explotación y represión, reduciendo los salarios, etc.

Guerras y crisis geopolítica

Sumado a todo esto, estamos en medio de varias guerras, en Yemen, Palestina, Siria, Libia y, por último, en Ucrania. El estallido de la guerra en Ucrania crea importantes amenazas geopolíticas, tanto en Europa como en el mundo.

Lo más importante en tiempos de guerra para La Vía Campesina es defender los principios que políticamente nos han llevado hasta el día de hoy y que son determinantes y fundamentales para nuestra posición. Estos principios están incorporados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs campesinxs y otras personas que trabajan en las zonas rurales. El primero es la defensa intransigente de la vida y la paz. El segundo es la defensa de la soberanía de los pueblos, o naciones, contra las guerras y contra la destrucción de las estructuras sociales.

La principal consecuencia de estas guerras es la pérdida de muchas vidas humanas, tomadas por causas casi siempre ajenas a su vida cotidiana. Millones de personas son mutiladas por la guerra, tanto física como psicológicamente debido al trauma de la pérdida de familiares y amigxs, la destrucción de su espacio vital y el sentimiento de miedo y frustración por haber abandonado su tierra, sin nada, dejando atrás todo lo que habían construido para huir de la guerra y tratar de salvar sus vidas y las de sus familias.

El mundo sufrirá consecuencias en varios niveles, como un recrudecimiento de la crisis económica, que experimentamos desde 2008, pero que, con la guerra, tiende a aumentar en intensidad. Sin duda, esto tendrá consecuencias directas e indirectas en muchas áreas, pero especialmente en la producción de alimentos. Esto significa una crisis de abastecimiento, aumento de los precios de los alimentos, aumento de la inflación y una posible suba del valor del dólar. La tendencia es que la crisis económica se extienda a todos los países a medida que la guerra se vuelva más grave y se prolongue. A menudo se dice que “sabemos cuándo comienza una guerra, pero no podemos predecir cuándo, ni cómo terminará”.

… dirigiéndose a una posible crisis alimentaria mundial

Aún es demasiado pronto para predecir cuáles serán las consecuencias de la guerra o el desarrollo de la guerra, más allá de en Europa, en la política, en la economía, en las disputas geopolíticas y para la agricultura.

Sin embargo, estas diferentes crisis tienen graves consecuencias en los sistemas alimentarios de todo el mundo, principalmente porque los gobiernos, las transnacionales y las instituciones internacionales han dado prioridad al desarrollo de la importación y exportación de alimentos y productos agrícolas en lugar de apoyar sistemas alimentarios locales y nacionales estables destinados a producir alimentos saludables para la gente. Esto ha creado una dependencia con los mercados internacionales.

Todavía hoy, más del 85 % de la producción agrícola no se comercializa internacionalmente. Lo que experimentamos es una crisis del sistema alimentario capitalista globalizado e industrializado, mientras que los sistemas alimentarios campesinos locales están mostrando su resiliencia.

Actualmente, la crisis no está ligada a la escasez de alimentos a nivel mundial, sino a la especulación de los precios. Los países que se han transformado en países dependientes de la importación de alimentos ahora no pueden pagar los precios altísimos a los que actualmente se venden los cereales en los mercados internacionales. Podemos decir que lamentablemente la lujuria del capital nos puede llevar a una crisis en la distribución de alimentos en el mundo y ciertamente a un aumento del hambre, especialmente en países que ya están sufriendo de hambruna. La agricultura en el mundo produce lo suficiente para soportar un período más largo de crisis, el problema no es la falta de alimentos, sino el hecho de que las grandes empresas capitalistas que dominan el mercado financiero y de distribución mundial han transformado el comercio de alimentos y productos agrícolas en un mercado altamente especulativo. La mayoría de los “productos básicos” negociados internacionalmente ahora están sujetos a contratos a futuro que pueden intercambiarse en el mercado de valores varios cientos de veces al día. El precio al que finalmente se venden estos productos a los países que los necesitan para alimentar a su población no tiene relación con los verdaderos costos de producción, ni con la capacidad de compra de los países importadores.

Además, en un intento cínico de aprovechar la guerra en Ucrania, EE. UU., Canadá y la UE ahora piden un aumento sin precedentes en la producción de granos, no tanto para alimentar a las personas en los países importadores de alimentos, sino para captar nuevos mercados que solían ser abastecidos por Rusia o Ucrania.

La mayoría de las políticas que aseguraban una protección frente a crisis internacionales o nacionales (desastres naturales, pandemias, guerras o conflictos internacionales…) como el acopio y almacenamiento público estratégico, el control regulatorio de existencias, la regulación del mercado u otras políticas públicas necesarias han sido desmanteladas progresivamente durante la última década a través de la presión del FMI, el Banco Mundial, la OMC y los acuerdos bilaterales de libre comercio. Esta estrategia, parte constitutiva de los procedimientos estratégicos de defensa de la soberanía nacional, ha sido siempre tarea de los Estados. Sin embargo, el neoliberalismo, como modelo de desarrollo capitalista, implementado en la mayoría de las naciones en las décadas de 1980 y 1990, promovió, en nombre de la globalización económica: la apertura total de las fronteras para la libre circulación de mercancías controladas por las grandes corporaciones capitalistas y la privatización de las estructuras y logística de almacenaje y control de stock.

Como resultado de este proceso, la mayoría de las naciones se han convertido en rehenes del mercado y de los intereses de las grandes cooperativas transnacionales, que controlan la producción, el almacenamiento, la industrialización, el financiamiento y la distribución del mercado mundial de alimentos. La tarea de almacenamiento estratégico y control de stock de alimentos ahora pertenece al mercado, al servicio del capital, por lo que es nuestro desafío retomar en todos los países la construcción de stocks provenientes de la agricultura campesina, así como la comercialización de alimentos entre países, que debe realizarse con nuevos parámetros y normativas.

Mientras la agroindustria avanza hacia la digitalización de la agricultura con tecnología 4.0, nosotrxs hemos obtenido la aprobación en 2018 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs Campesinxs y otras personas que trabajan en las zonas rurales. Este momento histórico, se presenta como una oportunidad para denunciar el agotamiento del modelo productivo basado en el paquete tecnológico, y presentar al campesinado como la alternativa de presente y futuro. Producir alimentos sanos, proteger la naturaleza y crear nuevas relaciones sociales en el campo, vida digna, soberanía alimentaria y soberanía de los pueblos. Debemos tener en cuenta que las nuevas tecnologías conducen al desempleo y al vaciamiento del campo de personas, de campesinxs, fomentando la migración forzada y la miseria.

Propuestas de La Vía Campesina para enfrentar la actual crisis alimentaria y avanzar hacia la Soberanía Alimentaria

Frente a este dramático contexto, La Vía Campesina expresa fuertes demandas y propuestas para enfrentar la crisis, tanto a corto como a largo plazo.

Demandamos acción inmediata por:

1-El fin de la especulación con los productos alimenticios y la suspensión de la cotización de los productos alimenticios en las bolsas de valores. Los contratos futuros sobre productos agrícolas deberían prohibirse inmediatamente. El precio de los alimentos comercializados internacionalmente debe estar vinculado a los costos de producción y seguir los principios del comercio justo, tanto para lxs productorxs como para lxs consumidorxs;

2-El fin de la Organización Mundial de Comercio en el control del comercio de alimentos, así como los tratados de libre comercio. En particular, las normas penales de la OMC que impiden a los países desarrollar reservas públicas de alimentos y la regulación de precios y mercados deben eliminarse de inmediato, para que los países puedan desarrollar las políticas públicas necesarias para apoyar a lxs productorxs de alimentos a pequeña escala en este difícil contexto;

3-Una reunión de emergencia del Comité de Seguridad Alimentaria y la creación de un nuevo organismo internacional para llevar a cabo negociaciones transparentes sobre acuerdos de productos básicos entre países exportadores e importadores, para que los países que se han vuelto dependientes de las importaciones de alimentos puedan tener acceso a alimentos a un precio accesible;

4-La prohibición del uso de productos agrícolas para producir agrocombustibles o energía. La comida debe ser una prioridad absoluta por sobre el combustible.

5-Una moratoria global en el pago de la deuda pública por parte de los países más vulnerables. En el contexto actual, presionar a algunos países muy vulnerables para que paguen la deuda es una gran irresponsabilidad y está desembocando en una crisis alimentaria. Hacemos un llamado al fin de las presiones del Fondo Monetario Internacional, FMI, para desmantelar las políticas públicas nacionales y los servicios públicos y a la cancelación de la deuda pública externa ilegítima en los países en desarrollo.

Exigimos cambios radicales en las políticas internacionales, regionales y nacionales para reconstruir la soberanía alimentaria a través de:

1-Un cambio radical en el orden comercial internacional. La OMC debe ser desmantelada. Un nuevo marco internacional para el comercio y la agricultura, basado en la soberanía alimentaria, debe abrir el camino para el fortalecimiento de la agricultura campesina local y nacional, para asegurar una base estable para una producción de alimentos relocalizada, el apoyo a los mercados liderados por campesinxs locales y nacionales, así como en cuanto a asegurar un sistema de comercio internacional justo basado en la cooperación y la solidaridad en lugar de la competencia y la especulación;

2-La implementación de la Reforma Agraria Popular e integral, para detener el acaparamiento de agua, semillas y tierras por parte de las transnacionales, y garantizar a lxs pequeñxs productorxs derechos justos sobre los recursos productivos. Protestamos contra la privatización y el acaparamiento de ecosistemas y recursos naturales por intereses corporativos bajo el pretexto de la protección de la naturaleza, a través de mercados de carbono u otros programas de compensación de biodiversidad, sin consideración a las personas que viven en los territorios y que han estado cuidando de los recursos por generaciones;

3-Un giro radical hacia la agroecología, con el fin de producir alimentos sanos en cantidad y calidad para toda la población. Debemos tener en cuenta que la crisis climática y medioambiental será nuestro gran reto en el contexto actual y debemos afrontar el desafío de producir suficientes alimentos de calidad mientras reanimamos la biodiversidad y reducimos drásticamente las emisiones de GEI.

4-Una regulación efectiva del mercado de insumos (créditos, fertilizantes, pesticidas, semillas, combustible…) para apoyar la capacidad de lxs campesinxs para producir alimentos, pero también para asegurar una transición justa y bien planificada hacia más prácticas de agricultura agroecológica;

5-Una gobernanza alimentaria basada en la gente, no en las transnacionales. A nivel mundial, regional, nacional y local, se debe detener la captura de la gobernanza alimentaria por parte de las transnacionales y se debe poner el interés de la gente en el centro. Se les debe reconocer a lxs pequeñxs productorxs un papel clave que ocupan en todos los organismos de la gobernanza alimentaria;

6-La transformación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs Campesinxs en un instrumento jurídicamente vinculante para la defensa de los pueblos rurales.

7-El desarrollo en cada país de las capacidades públicas de almacenamiento. La estrategia de acumulación de alimentos debe llevarse a cabo tanto a nivel nacional, como a través de la creación y el apoyo público a reservas de alimentos a nivel comunitario con alimentos producidos localmente provenientes de prácticas agrícolas agroecológicas;

8-Una moratoria global sobre tecnologías peligrosas que amenazan a la humanidad, como la geoingeniería, los transgénicos o la carne celular. La promoción de técnicas de bajo costo que incrementen la autonomía campesina y de las semillas campesinas.

9-El desarrollo de políticas públicas para asegurar nuevas relaciones entre quienes producen alimentos y quienes los consumen, quienes viven en las áreas rurales y quienes viven en las áreas urbanas, garantizando precios justos definidos en base al costo de producción, que permitan ingresos dignos para todxs lxs que producen en el campo y un acceso justo a alimentos saludables para lxs consumidorxs;

10-La promoción de nuevas relaciones de género basadas en la igualdad y el respeto, tanto para las personas que viven en el campo como entre la clase trabajadora urbana. La violencia contra las mujeres y diversidades debe cesar ya.