Declaración Final del VIII Congreso Continental de la CLOC-Vía Campesina

Declaración de Oaxtepec – Moctezuma Xocoyotzin

Las organizaciones integrantes de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), afluente continental de La Vía Campesina (LVC), más de 400 delegadas, delegados, delegades, provenientes de veintiún países de América Latina y el Caribe, así como de seis países de Norte de América, África, Asia y Europa, nos concentramos en Oaxtepec, sitio en el cual, el gran gobernante de los Pueblos de Anáhuac Moctezuma Xocoyotzin, solía acudir para reflexionar en torno a las problemáticas de su tiempo.

Recuperando este legado, durante los días 2 al 9 de diciembre de 2025, llevamos a cabo nuestro VIII Congreso Continental de la CLOC-VC, para reflexionar en torno a los desafíos, amenazas, preocupaciones que enfrentan nuestros pueblos en los tiempos actuales; en la búsqueda de las iniciativas, acciones, articulaciones y propuestas que doten a nuestros pueblos y organizaciones de las herramientas y propuestas de solución para continuar en el camino para lograr la soberanía alimentaria y de la transformación sistémica por un nuevo mundo de justicia, de paz y por la vida de todos los seres y de la madre tierra, iniciando con una ceremonia indígena realizada por el grupo Tlahuikayotl, a quienes agradecemos profundamente por habernos traído las energías de nuestros ancestros.

Nuestro VIII Congreso Continental se ha fortalecido al integrar oficialmente a cuatro importantes organizaciones campesinas e indígenas de México por lo cual damos la cordial bienvenida a la CIOAC-JDLD, la UFIC, el MST y la CNPA, quienes se incorporan a la CLOC-VIA CAMPESINA en la Región Mesoamericana y les extendemos nuestro reconocimiento y agradecimientos por todo el trabajo realizado, por el acto organizado para rendir homenaje a nuestro General Emiliano Zapata y por las alianzas establecidas con el gobierno de la Cuarta Transformación para hacer posible nuestro evento. Asimismo, saludamos la integración de seis importantes organizaciones campesinas e indígenas de Suramérica.

Esta Declaración es el fruto de un proceso colectivo, construida a partir de la reflexión de varios meses desde nuestras organizaciones, de las reflexiones de nuestras Asambleas de las Diversidades, de las Juventudes, de las Mujeres y de los días de reflexión de nuestro VIII Congreso Continental. En este Congreso también se reconoció el papel de los Pueblos Originarios y Comunidades negras y Quilombolas quienes aportan un legado histórico en nuestras organizaciones.

La CLOC-Vía Campesina sostiene que el sistema alimentario industrial es uno de los principales responsables de la crisis ecológica global y multidimensional; se estima que entre el 44% y el 57% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la cadena alimentaria industrial; el agronegocio alimenta únicamente al 30% de la población mundial mientras acapara el 75% de los recursos agrícolas disponibles; la cadena alimentaria industrial, además, promueve el consumo de productos procesados por encima de alimentos frescos y locales y quienes sufrimos con mayor dureza sus consecuencias somos los campesinos, campesinas, Pueblos Originarios, comunidades negras, que resistimos a sequías cada vez más prolongadas, inundaciones devastadoras y la pérdida de cultivos que ponen en riesgo la vida en nuestros territorios.

Hermanas y hermanos, compañeras y compañeros, llegamos a este VIII Congreso en medio de crisis globales estructurales que golpean a la humanidad y a la naturaleza: la crisis climática que devasta territorios; la crisis alimentaria provocada por el sistema agroalimentario corporativo con el agronegocio; la crisis democrática causada por el avance del fascismo, el racismo y el patriarcado; y la crisis económica producto de un modelo capitalista que concentra la riqueza en pocas manos y expulsa a nuestros pueblos del campo y depreda los bienes comunes de la vida.

A estas crisis se suma la renovada ofensiva del imperialismo norteamericano, que pretende recolonizar amplias regiones del mundo, particularmente en nuestra América. Observamos con enorme preocupación la amenaza que representa el regreso de Donald Trump, quien ha declarado su pretensión de restaurar la doctrina Monroe, declarándole la guerra a los Pueblos de Abya Yala y convertir a América Latina y especialmente al Caribe, en un territorio bajo constante hostigamiento militar. El despliegue de flotas de guerra en el Caribe busca facilitar una intervención contra Venezuela, poniendo en riesgo la paz regional con el objetivo de apropiarse del petróleo y de los bienes comunes de un pueblo soberano.

Esta agresión no se limita a Venezuela: constituye un mensaje para toda la región, un intento de desmantelar cualquier proyecto popular que dispute poder y defienda su territorio, como ocurre actualmente en este gran país que nos recibió en sus tierras ancestrales, por lo cual extendemos nuestra solidaridad al pueblo y gobierno de México frente a las acciones beligerantes que intentan desestabilizarlo y frenar los avances históricos logrados hasta ahora en favor del pueblo.

En este contexto, esta Declaración se erige como una brújula política común para nuestros movimientos, denuncia los sistemas del capitalismo, el patriarcado y el colonialismo que alimentan el hambre, la guerra y el colapso ecológico, guía las luchas por la soberanía alimentaria, la justicia climática y de género y los derechos de los pueblos, a través de:

Fortalecer nuestra capacidad de disputa, incidencia, unidad, movilización y lucha, a través de:

  • Reafirmar el proyecto político del campesinado y de los Pueblos Originarios, las comunidades negras, de las diversidades, basado en la soberanía alimentaria, la agroecología, la reforma agraria popular y la defensa de los bienes comunes de la Vida.
  • Enfrentar la militarización y la criminalización, construyendo redes de protección, denuncia y solidaridad continental.
  • Disputar políticas públicas e integración regional, fortaleciendo espacios como CELAC, ALBA, FAO, la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo; así como, parlamentos y gobiernos progresistas.
  • Construir una narrativa continental que enfrente el discurso dominante del agronegocio, que defienda a los pueblos de la tierra y evidencie el papel estratégico del campesinado y de los Pueblos Originarios y las comunidades negras ante la crisis civilizatoria.
  • Impulsar la Agenda de Acción Política Común de articulación con otros movimientos y plataformas globales con presencia en la región de Latinoamérica y el Caribe que luchan por la justicia climática, la economía social y solidaria, de la salud de los Pueblos, y alianzas populares con otras organizaciones de trabajadores del campo y la ciudad.

De igual manera, nos comprometemos a trabajar por:

  1. La ampliación de la participación y renovación de la militancia.
  2. El fortalecimiento de la organicidad continental.
  3. Consolidar la coordinación continental.
  4. Ampliar y profundizar la Campaña Basta de Violencia hacia las Mujeres.
  5. La construcción política, programática y la formación política e ideológica.
  6. La sostenibilidad política, financiera y solidaria.
  7. Realizar acciones y jornadas de lucha unificadas.
  8. La Comunicación y disputa de narrativas.
  9. Impulsar la unidad en la diversidad.
  10. Fortalecer la incidencia en: espacios multilaterales de disputa de políticas públicas y organismos internacionales y con Gobiernos progresistas.

La CLOC reafirma con fuerza que América Latina y el Caribe son y deben seguir siendo territorios de paz. Por esto, el VIII Congreso convoca a todas las organizaciones del campo y a nuestras aliadas y aliados a fortalecer la unidad continental y construir una agenda estratégica de lucha.

Solo juntas, juntos y juntes podremos enfrentar las crisis globales, avanzar en la soberanía alimentaria, el feminismo campesino y popular, recuperar el conocimiento ancestral de nuestros Pueblos Originarios y defender la vida frente a quienes pretenden mercantilizarla.

Hermanas, hermanos y hermanes, compañeras, compañeros y compañeres:

¡Frente las crisis globales, construimos Soberanía Alimentaria!

¡Contra el Imperialismo y el Fascismo, América Sigue en Lucha!

¡Viva la CLOC–Vía Campesina!

¡Viva la unidad continental!

¡Zapata vive, la lucha sigue!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

México

09 de Diciembre de 2025

Voz Campesina No. 96, Edición Especial desde el VIII Congreso de la CLOC-Vía Campesina

La última edición 2025 del Voz Campesina, programa radial de la CLOC–Vía Campesina y Radio Mundo Real, se realiza desde Morelos, México, tierra que vio nacer y morir al revolucionario agrario Emiliano Zapata, en el marco del VIII Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo.

En esta ocasión escucharemos las voces de niñeces que participan del II Congresito de la Niñez; de Yuri Uribe (MST, México); Nury Martínez (FENSUAGRO, Colombia); Jaime Amorím (MST, Brasil); Beatríz Navarro Fernández (ANAP, Cuba); Rosa Toledo Insfran (CONAMURI, Paraguay); Oscar Resinos Morales (FECORACEN, El Salvador); y de Benjamín Zapata Amaro, bisnieto de Emiliano Zapata.

El programa versó sobre las niñeces y la tierra; la situación agraria en el continente; el feminismo campesino y popular; la importancia de las ferias agroecológicas; la reforma agraria; y la soberanía alimentaria.

Declaración Política: VII Asamblea Continental de Mujeres del Campo CLOC-Vía Campesina

Utopías Estrella, Ciudad de México, 4 y 5 de diciembre de 2025

Nosotras, mujeres del campo; campesinas, de pueblos originarios e indígenas, de comunidades negras en resistencia, pescadoras artesanales, trabajadoras rurales, mujeres, adultas mayores, niñas, jóvenes y diversidades organizadas en los territorios, de 21 países del continente, junto a compañeras de África, Canadá y Estados Unidos, y con la presencia  de organizaciones campesinas y populares de México que ingresan y reintegran, reunidas en la Ciudad de México en el marco del VIII Congreso Continental de la CLOC–Vía Campesina, celebramos nuestra VII Asamblea Continental de Mujeres del Campo, espacio estratégico de construcción colectiva nacido de más de treinta años de lucha, movilización y resistencia.

México nos recibe con la fuerza ancestral de sus pueblos originarios, con la memoria viva de mujeres que han defendido el maíz, la milpa y la vida comunitaria frente a siglos de despojo. En esta tierra marcada por resistencias profundas, por la lucha de las comunidades frente al extractivismo, la militarización y la violencia patriarcal, reconocemos la determinación de las mujeres del campo que sostienen la vida y la dignidad en medio de una crisis que atraviesa cuerpos y territorios. Acompañamos la búsqueda incansable de miles de familias que reclaman verdad y justicia por sus desaparecidos, y abrazamos a las comunidades que no se rinden ante la violencia y el despojo. México es territorio de lucha, organización y esperanza, y desde aquí fortalecemos nuestro compromiso continental.

Reafirmamos nuestra lucha anticapitalista, antipatriarcal, antiracista, antifascista y antiimperialista, y nuestra decisión de seguir construyendo poder popular desde los territorios. Levantamos la bandera del Feminismo Campesino y Popular como propuesta política propia de las mujeres del campo para transformar la sociedad, enfrentar el poder corporativo, los fundamentalismos, la violencia patriarcal, el racismo, la crisis climática y todas las formas de dominación sobre nuestros cuerpos y territorios.

NUESTRA MIRADA DEL MOMENTO QUE VIVIMOS

Vivimos un período marcado por una profunda ofensiva conservadurista, en el que ultraderechas y fundamentalismos religiosos buscan reinstalar la subordinación y el control sobre nuestros cuerpos, nuestros derechos y la vida comunitaria. Estos ataques se agudizan en el campo, donde históricamente las mujeres sufrimos el acceso desigual a la tierra, el trabajo no remunerado, la falta de ingresos propios, la exclusión de los espacios de decisión y las múltiples violencias que atraviesan nuestros cuerpos-territorios.

La intensificación del agronegocio acelera la concentración de la tierra, expulsa comunidades, destruye la soberanía alimentaria y reduce aún más la autonomía económica de las mujeres. Allí donde avanza el agronegocio, retrocede la vida campesina, y con ella los conocimientos ancestrales de las mujeres, la diversidad de semillas, los territorios comunitarios y la continuidad de prácticas de cuidado que sostienen la vida.

La militarización del campo, los desplazamientos y la criminalización de las luchas golpean de manera particular a las mujeres. Condenamos los avances bélicos de los Estados Unidos en el Caribe y en el Pacífico, que atentan contra la soberanía de los pueblos y siembran terror en las comunidades rurales y urbanas.

Rechazamos la criminalización de las personas migrantes, las lideresas y líderes de las comunidades pues son las mujeres del campo, indígenas, de comunidades negras, quienes enfrentan las violencias más extremas en las rutas migratorias.

Alertamos sobre los impactos de la crisis climática, que recae principalmente sobre las mujeres del campo: pérdida de cosechas, escasez de agua, sobrecarga de cuidados, enfermedades y empobrecimiento.

Asimismo, denunciamos el acoso sistemático contra la pesca artesanal, actividad fundamental para la vida de los pueblos costeros, donde muchas mujeres sostienen la alimentación, el trabajo digno y la autonomía de sus familias.

NUESTRAS DEFENSAS, NUESTRAS LUCHAS

  • Defendemos a América como territorio de paz, libre de guerras, intervenciones, bases militares, bloqueos y sanciones.
  • Reafirmamos la importancia la reforma agraria integral como base la soberanía alimentaria y la agroecología como caminos para enfrentar la desigualdad estructural que afecta la vida de las mujeres del campo y para defender la vida en los territorios.
  • La Agroecología enfría el planeta, porque cuida la tierra, protege la biodiversidad, garantiza alimentos sanos, fortalece la autonomía de los pueblos y confronta directamente el modelo depredador del agronegocio y del capitalismo que destruye territorios y agrava la crisis climática.
  • Saludamos los avances impulsados por gobiernos progresistas e iniciativas populares que fortalecen estos procesos y comprometemos nuestra participación activa para profundizarlos desde el Feminismo Campesino y Popular.
  • Reconocemos la centralidad de la formación política y de nuestras Escuelas Continentales y Regionales, que fortalecen nuestras capacidades colectivas y consolidan una propuesta emancipadora desde los territorios.

NUESTRA MEMORIA Y EL LLAMADO A DETENER LAS VIOLENCIAS

Las mujeres del campo hemos sido, por más de diez mil años, cuidadoras de las semillas, de los ecosistemas y de los territorios. En un momento en que la vida está amenazada, reafirmamos que los cuidados colectivos y la defensa de la naturaleza son tareas políticas centrales del movimiento campesino.

Recordamos y abrazamos a las compañeras perseguidas, desaparecidas y asesinadas en todos los territorios, donde la violencia estatal y patriarcal pretende acallar nuestra lucha. Exigimos que los Estados asuman medidas urgentes y prioritarias para detener esta problemática critica que amenaza nuestras vidas y nuestras comunidades.

¡Basta de impunidad frente a la violencia machista!

En este marco, reafirmamos nuestro compromiso con la campaña continental de la CLOC–LVC “¡Basta de violencia contra las mujeres!”, que denuncia todas las violencias que atraviesan nuestros cuerpos-territorios y exige garantías reales para la vida y la dignidad de las mujeres y las personas diversas del campo.

LEVANTAMOS NUESTRAS VOCES

Levantamos nuestras voces por una sociedad donde las mujeres del campo vivamos libres de violencias, con tierra, autonomía, derechos, justicia y dignidad.

Desde los territorios seguiremos construyendo un proyecto histórico basado en la soberanía de los pueblos, la defensa de la vida y la fuerza del Feminismo Campesino y Popular.

¡Con Feminismo Construimos Socialismo!

¡Contra el capital, patriarcado y fascismo: más feminismo, organización y lucha!

¡Con Diversidad si hay Revolución!

Declaración Política de la VI Asamblea Continental de Juventudes de la CLOC-Vía Campesina

México, 3 de diciembre de 2025

Las juventudes campesinas, indígenas, afrodescendientes y rurales de América Latina y el Caribe, reunidas en la VI Asamblea de Juventudes de la CLOC–Vía Campesina, nos pronunciamos en un momento de ofensiva neoliberal, fragmentación organizativa y debilitamiento de los movimientos sociales en la región.

En un escenario adverso, la juventud militante y revolucionaria de CLOC – LVC no claudica ni retrocede. Mantenemos la organización, la mística y la lucha en los territorios, resistiendo las embestidas del agronegocio, de la ultraderecha y de los proyectos antiderechos que buscan desarticular nuestras conquistas.

Denunciamos las condiciones que enfrentan las juventudes rurales en todos los países del continente:

  • Expulsión del campo por falta de acceso a la tierra y por el avance del capital transnacional;
  • Educación pública rural debilitada, pensada para crear piezas del engranaje agroindustrial, para excluirnos y para empobrecer aún más nuestras comunidades;
  • Precarización laboral, políticas de “emprendedurismo” que disfrazan el abandono estatal, y ausencia de cualquier garantía real de futuro para la juventud del campo;
  • Limitacion de participacion de mujeres jovenes en los procesos organizativos por el sistema del patriacado y machista.
  • Falta de autonomia financiera para que los jovenes puedan sostenerse en los procesos organizativos.
  • La militarización y el extractivismo de los territorios son causas que provocan afectaciones ambientales, sociales, economicos y politicas de impacto negativo para la vida y la permanencia en territorios;
  • Aumento de la migración forzada y el racismo estructural, que expulsan a miles de jóvenes de sus territorios.

A esta realidad se suma la digitalización corporativa de la agricultura, que concentra poder, profundiza desigualdades y amenaza la soberanía tecnológica de nuestros pueblos principalmente en los jovenes.

El adultocentrismo dentro de partidos progresistas y organizaciones sociales y campesinas limita la participación juvenil, frena la renovación política y organizativa reproduciendo estructuras jerárquicas que no responden a nuestras realidades.

Mientras tanto, el proyecto político fascista avanza en la disputa ideológica y cultural capturando las mentes y sentidos de vida de las juventudes:

  • Asecinan y criminalizan a jóvenes que defienden sus territorios,
  • Promueven discursos de odio y racismo,
  • Atacan directamente nuestras identidades, cuerpos, organizaciones y culturas.

Este contexto dificulta la aparición de nuevos liderazgos, pero no logra frenar nuestra organización ni nuestra capacidad de lucha.

Frente a la ofensiva conservadora, las juventudes de la CLOC–Vía Campesina seguimos actuando con autonomía, convicción y estrategia.

Sostenemos escuelas de formación política e ideológica, espacios agroecológicos, procesos de educación popular y campañas continentales de arraigo y defensa territorial.

Participamos de los movimientos no como adorno, no como relleno, sino como sujetas y sujetos políticos plenos, capaces de pensar, decidir y disputar la construcción de poder campesino y popular.

Las juventudes del continente cargamos con los impactos más duros de la crisis climática: pérdida de territorios, degradación ambiental, eventos extremos que destruyen la producción en el campo y agotan a nuestras comunidades.

Frente a esto, afirmamos que la agroecología, la reforma agraria integral y popular, la defensa de la biodiversidad son nuestras herramientas de lucha y de supervivencia.

Rechazamos todo tipo de violencia y exclusión.

Las personas de las diversidades hemos y seguimos existiendo,  luchando y produciendo en el campo.

Ninguna ofensiva conservadora nos hará retroceder en derechos ni en libertades.

Frente a estos desafios las juventudes de la CLOC–VC nos comprometemos a:

  • Fortalecer la formación ideológica y política en todas las regiones;
  • Sostener y fortalecer la organización y la articulación continental con autonomía financiera y disciplina colectiva;
  • Impulsar la reforma agraria integral y popular en avance hacia la transformación de la hegemonía capitalista como horizonte estratégico;
  • Defender la agroecología y los bienes comunes como pilares de vida y de soberanía;
  • Disputar espacios culturales e ideológicos e incidir desde la comunicación popular;
  • Solidarizarno con las juventudes campesinas e indigenas y afrodecendientes  organizadas y movilizadas a nivel internacional.
  • Enfrentar el avance del fascismo y la criminalización con más organización, más territorio y más lucha.

Hoy en nuestra 6ta. Asamblea reafirmamos que la juventud campesina, indígena y afrodescendiente del continente constituye una instancia orgánica, combativa y en resistencia permanente.

JUVENTUD DEL CAMPO Y LA CIUDAD EN LUCHA

SEMBRANDO REBELDÍA, CONSTRUYENDO SOBERANÍA ALIMENTARIA Y PODER POPULAR

6ta. Asamblea de la Articulación de Jóvenes – 8vo. Congreso Continental de la CLOC–Vía Campesina

Declaração Política da Primeira Assembleia da Articulação de Diversidades da CLOC-Via Campesina

Nós, militantes e pessoas aliadas da Articulação de Diversidades da Coordenadora Latino-Americana de Organizações do Campo – Via Campesina (CLOC-LVC), reunidos em nossa Primeira Assembleia Continental no dia 2 de dezembro de 2025 na Cidade do México, erguemos nossa voz para proclamar um momento histórico na luta camponesa, indígena e popular da Nossa América. Hoje, em 2025, declaramos com firmeza que as diversidades sexuais e de gênero sempre fomos um sujeito político constitutivo do campesinato e da classe popular que luta contra o capitalismo, o patriarcado, o imperialismo e o colonialismo. Um sujeito político plenamente integrado ao projeto de transformação social que encarna a CLOC-LVC. Esta Assembleia é a síntese de um caminho de mais de uma década de organização e luta coletiva, que se iniciou com as primeiras formações políticas em 2015, consolidou-se com a criação do coletivo LGBTQ+ em 2020, ganhou força nos seminários regionais e alcançou um marco global na 8ª Conferência Internacional da Via Campesina em 2023, com o 1º Encontro de Diversidades da Via Campesina.

Reconhecemos que nossa luta está indissoluvelmente ligada ao Feminismo Camponês e Popular e às lutas antipatriarcais da classe popular nossa-americana. Compreendemos o corpo como o primeiro território, que é igualmente atravessado pelas relações de poder do sistema capitalista-patriarcal-colonialista. São as mesmas estruturas hegemônicas que desalojam os povos de suas terras as que oprimem, violentam e discriminam as mulheres camponesas, os povos originários, as comunidades afrodescendentes e as dissidências sexuais e de gênero no campo. A violência do agronegócio, do extrativismo e dos discursos de ódio formam um único sistema de morte que atenta contra os bens comuns naturais da terra e a diversidade humana que a habita. Afirmamos que é este sistema o responsável por desumanizar, instrumentalizar e formar homens para que cumpram papéis violentos; é este sistema o responsável por hierarquizar, subjugar e ir contra a vida das mulheres e das dissidências sexuais para manter uma ordem da sexualidade que é útil para sua acumulação de lucro. Por tudo isso, afirmamos que a luta antipatriarcal não é complementar, mas constitutiva da luta anticapitalista. Não se pode destruir o capitalismo sem destruir o sistema sexo-gênero que sustenta o patriarcado e que lhe fornece corpos dóceis, trabalho gratuito e força de trabalho renovável. Nosso projeto revolucionário deve, portanto, integrar organicamente a compreensão de que a libertação da classe trabalhadora exige a abolição de todas as formas de opressão baseadas em gênero, sexualidade e raça, entendendo como estas se entrelaçam para sustentar o modo de produção capitalista.

Denunciamos o avanço coordenado de projetos fascistas e de direita em nossa região, que impulsionam retrocessos em direitos humanos, criminalização da protesto social e políticas de controle, regulação e manutenção de um sistema rígido de gênero binário e heterossexual como único modelo de vida. Observamos com alarme como em países como El Salvador, Paraguai, Argentina e Estados Unidos se censura a palavra «gênero», se persegue organizações defensoras dos direitos humanos e se naturaliza a violência, especialmente contra as pessoas trans e as mulheres. Diante desta ofensiva, também celebramos e reconhecemos nossas vitórias: os avanços legais e constitucionais no México; a defesa da soberania e da agroecologia em Cuba; a resistência das comunidades no meio da investida armada que impõe o capitalismo na Colômbia; a força organizativa no Brasil diante da violência política da direita; e a luta inquebrantável dos povos indígenas e camponeses em todo o continente.

São nossas as bandeiras históricas da CLOC-LVC. Afirmamos que não pode haver Soberania Alimentar nem Agroecologia sem se pensar na abolição do patriarcado e sem o reconhecimento pleno das diversidades no campo. Quando falamos de agroecologia falamos de transformar radicalmente as formas de relacionamento entre os sistemas sociais e os sistemas ecológicos, gerando novas relações emancipadas no campo. Somos parte inerente das novas relações sociais que defendemos e dos sistemas alimentares locais que construímos. Lutamos por uma Reforma Agrária Integral e Popular que recupere e redistribua a terra espoliada entre toda a classe popular, reconhecendo que as dissidências sexuais e de gênero, as mulheres chefes de família, as camponesas sem terra e as famílias diversas do campo fazem parte de nossa mesma classe.

Para materializar este projeto, na Primeira assembleia continental de diversidades faz-se o chamado à construção coletiva a todas as pessoas que conformamos a CLOC em torno do fortalecimento da articulação de diversidades. Nós nos comprometemos a seguir fortalecendo a organização e o trabalho de base, criando e consolidando a participação política das diversidades em todas as regiões. Impulsionaremos uma Escola Continental de Diversidades, junto com processos formativos nacionais e regionais, trabalhando conjuntamente com a Articulação de Mulheres, Articulação de Jovens e o Coletivo de Formação para formar massivamente as bases, as direções e as juventudes com perspectiva antipatriarcal e de diversidade. Elaboraremos e implementaremos contribuições desde a perspectiva das Diversidades aos protocolos de cuidado, atendimento e denúncia frente a violências e discriminação no interior de nossas organizações, transformando nossas práticas e erradicando a linguagem que replica as lógicas opressivas. Desenvolveremos estratégias de comunicação popular para visibilizar nossas lutas nos territórios, contrapor os discursos de ódio e chegar a quem ainda se organiza na clandestinidade. Aprofundaremos a articulação interregional e construiremos alianças com outros movimentos sociais para incidir em espaços nacionais e internacionais. Da mesma forma, reafirmamos nosso compromisso internacionalista, sabendo que são as populações historicamente excluídas as que sofrem com mais complexidade as consequências da crise ecológica; assim também reafirmamos nossa solidariedade militante com todos os processos populares emancipadores, especialmente os que se encontram sob cerco do imperialismo como a Revolução Cubana, o povo venezuelano e o povo palestino, que saibam que não será em nosso nome que o Estado sionista levantará suas bandeiras. Não é um paraíso da diversidade, é um projeto genocida.

Convocamos toda a militância da CLOC-Via Campesina a fazer própria esta luta. A construção de um movimento livre de todas as opressões é uma responsabilidade coletiva que nos envolve a todas, todos e todes para avançar na construção de novas relações em nossos territórios. Com a certeza de que nossa existência e resistência são revolucionárias e de que construímos historicamente a CLOC-Via Campesina reiteramos que não há territórios livres sem corpos livres e com força proclamamos:

As diversidades constroem agroecologia e soberania alimentar. Contra o fascismo e o imperialismo, fortalecendo a luta popular!

Com Diversidades há Revolução!

A Diversidade está no coração da Soberania Alimentar, em todos os territórios!

As diversidades existem e resistem!

Articulação de Diversidades da CLOC-Via Campesina
Cidade do México, 2 de dezembro de 2025.

Declaración Política de la Primera Asamblea de la Articulación de Diversidades de la CLOC-La Vía Campesina

Nosotras, nosotros y nosotres, militantes y personas aliadas de la Articulación de Diversidades de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – La Vía Campesina (CLOC-LVC), reunides en nuestra Primera Asamblea Continental el día 2 de diciembre de 2025 en la Ciudad de México, levantamos nuestra voz para proclamar un momento histórico en la lucha campesina, indígena y popular de Nuestramérica. Hoy, en 2025, declaramos con firmeza que las diversidades sexuales y de género hemos sido siempre un sujeto político constitutivo del campesinado y la clase popular que lucha contra el capitalismo, el patriarcado, el imperialismo y el colonialismo. Un sujeto político plenamente integrado en el proyecto de transformación social que encarna la CLOC-LVC. Esta Asamblea es la síntesis de un camino de más de una década de organización y lucha colectiva, que se inició con las primeras formaciones políticas en 2015, se consolidó con la creación del colectivo LGBTQ+ en 2020, tomó fuerza en los seminarios regionales y alcanzó un hito global en la 8ª Conferencia Internacional de La Vía Campesina en 2023, con el 1er Encuentro de Diversidades de La Vía Campesina.

Reconocemos que nuestra lucha está indisolublemente ligada al Feminismo Campesino y Popular y a las luchas antipatriarcales de la clase popular nuestraamericana. Comprendemos el cuerpo como el primer territorio, que es igualmente atravesado por las relaciones de poder del sistema capitalista-patriarcal-colonialista. Son las mismas estructuras hegemónicas que desalojan a los pueblos de sus tierras las que oprimen, violentan y discriminan a las mujeres campesinas, a los pueblos originarios, a las comunidades afrodescendientes y a las disidencias sexuales y de género en el campo. La violencia del agronegocio, el extractivismo y los discursos de odio forman un solo sistema de muerte que atenta contra los bienes comunes naturales de la tierra y la diversidad humana que la habita. Afirmamos que es este sistema el responsable de deshumanizar, instrumentalizar y formar hombres para que cumplan roles violentos; es este sistema el responsable de jerarquizar, subyugar e ir contravía de la vida de las mujeres y las disidencias sexuales para mantener un orden de la sexualidad que es útil para su acumulación de ganancia. Por todo ello, afirmamos que la lucha antipatriarcal no es complementaria, sino constitutiva de la lucha anticapitalista. No se puede destruir el capitalismo sin destruir el sistema sexo-género que sostiene al patriarcado y que le provee de cuerpos dóciles, trabajo gratuito y fuerza de trabajo renovable. Nuestro proyecto revolucionario debe, por tanto, integrar orgánicamente la comprensión de que la liberación de la clase trabajadora exige la abolición de todas las formas de opresión basadas en el género, la sexualidad y la raza, entendiendo cómo estas se entrelazan para sostener el modo de producción capitalista.

Denunciamos el avance coordinado de proyectos fascistas y de derecha en nuestra región, que impulsan retrocesos en derechos humanos, criminalización de la protesta social y políticas de control, regulación y manutención de un sistema rígido de género binario y heterosexual como único modelo de vida. Observamos con alarma cómo en países como El Salvador, Paraguay, Argentina y Estados Unidos se censura la palabra «género», se persigue a organizaciones defensoras de los derechos humanos y se naturaliza la violencia, especialmente contra las personas trans y las mujeres. Frente a esta ofensiva, también celebramos y reconocemos nuestras victorias: los avances legales y constitucionales en México; la defensa de la soberanía y la agroecología en Cuba; la resistencia de las comunidades en medio de la arremetida armada que impone el capitalismo en Colombia; la fortaleza organizativa en Brasil ante la violencia política de la derecha; y la lucha inquebrantable de los pueblos indígenas y campesinos en todo el continente.

Son nuestras las banderas históricas de la CLOC-LVC. Afirmamos que no puede haber Soberanía Alimentaria ni Agroecología sin pensarse la abolición del patriarcado y sin el reconocimiento pleno de las diversidades en el campo. Cuando hablamos de agroecología hablamos de trasformar radicalmente las formas de relacionamiento entre los sistemas sociales y los sistemas ecológicos, generando nuevas relaciones emancipadas en el campo. Somos parte inherente de las relaciones sociales nuevas que defendemos y de los sistemas alimentarios locales que construimos. Luchamos por una Reforma Agraria Integral y Popular que recupere y redistribuya la tierra expoliada entre toda la clase popular, reconociendo que las disidencias sexuales y de género, las mujeres jefas de hogar, las campesinas sin tierra y las familias diversas del campo hacen parte de nuestra misma clase.

Para materializar este proyecto, en la Primera asamblea continental de diversidades se hace el llamado a la construcción colectiva a todas las personas que conformamos la CLOC en torno al fortalecimiento de la articulación de diversidades.  Nosotras, nosotres y nosotros nos comprometemos a seguir fortaleciendo la organización y el trabajo de base, creando y consolidando la participación política de las diversidades en todas las regiones. Impulsaremos una Escuela Continental de Diversidades, junto a procesos formativos nacionales y regionales, trabajando conjuntamente con la Articulación de Mujeres, Articulación de Jóvenes y el Colectivo de Formación para formar masivamente a las bases, a las dirigencias y a las juventudes con perspectiva antipatriarcal y de diversidad. Elaboraremos e implementaremos aportes desde la perspectiva de las Diversidades a los protocolos de cuidado, atención y denuncia frente a violencias y discriminación al interior de nuestras organizaciones, transformando nuestras prácticas y erradicando el lenguaje que replica las lógicas opresivas. Desarrollaremos estrategias de comunicación popular para visibilizar nuestras luchas en los territorios, contrarrestar los discursos de odio y llegar a quienes aún se organizan en la clandestinidad. Profundizaremos la articulación interregional y construiremos alianzas con otros movimientos sociales para incidir en espacios nacionales e internacionales. Asimismo, reafirmamos nuestro compromiso internacionalista, conociendo que son las poblaciones históricamente excluidas las que sufren con más complejidad las consecuencias de la crisis ecológica; así también reafirmamos nuestra solidaridad militante con todos los procesos populares emancipadores, especialmente los que se encuentran en asedio por el imperialismo como la Revolución Cubana, el pueblo venezolano y el pueblo palestino, que sepan que no será en nuestro nombre que el Estado sionista alzará sus banderas. No es un paraíso de la diversidad es un proyecto genocida.

Convocamos a toda la militancia de la CLOC-La Vía Campesina a hacer propia esta lucha. La construcción de un movimiento libre de todas las opresiones es una responsabilidad colectiva que nos involucra a todas, todos y todes para avanzar en la construcción de nuevas relaciones en nuestros territorios. Con la certeza de que nuestra existencia y resistencia son revolucionarias y de que hemos construido históricamente la CLOC-Vía Campesina reiteramos que no hay territorios libres sin cuerpos libres y con fuerza proclamamos:

¡Las diversidades construyen agroecología y soberanía alimentaria. Contra el fascismo y el imperialismo, fortaleciendo la lucha popular!

¡Con Diversidades hay Revolución!

¡La Diversidad está en el corazón de la Soberanía Alimentaria, en todos los territorios!

¡Las diversidades existen y resisten!

Articulación de Diversidades de la CLOC-La Vía Campesina
Ciudad de México, 2 de diciembre de 2025.

VIII Congreso de la CLOC–Vía Campesina cierra con éxito en Morelos, México

El VIII Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – Vía Campesina (CLOC–VC) concluyó este martes 9 de diciembre con éxito en Oaxtepec, estado de Morelos, México tras varios días de debates, análisis y encuentros entre delegaciones campesinas de toda América Latina y el Caribe.

El Congreso ratificó que ante los avances del fascismo y el imperialismo, las organizaciones campesinas y América siguen en pie de lucha, construyendo Soberanía Alimentaria y demostrando que hay una alternativa a las crisis globales. “Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza” y “Zapata vive, la lucha sigue”, fueron consignas que tronaron en el auditorio.  

La jornada inició con una mística que, desde las raíces ancestrales, evocó la fuerza de los territorios y recordó los desafíos que enfrentan ante la militarización y la injerencia externa, que Estados Unidos invoca con fuerza con su presencia y discurso amenazante.

Saludo de autoridades locales

El VIII Congreso contó con la presencia de la gobernadora del estado de Morelos, Margarita González Saravia, quien saludó a los pueblos latinoamericanos y caribeños participantes y destacó que la realización de este encuentro posiciona al estado “en el internacionalismo”, al tiempo que refuerza el valor del campesinado local. La mandataria reconoció el desafío que asume su gobierno para continuar fortaleciendo el apoyo a las y los productores de la región.

Fue a través de este vínculo que las delegaciones pudieron conocer sitios históricos en el estado de Morelos entorno a la vida y asesinato de Emiliano Zapata de la Revolución Mexicana.

Conclusiones de las Asambleas

La Asamblea de Mujeres presentó su declaración final de la VII Asamblea Continental, reafirmando que el feminismo campesino y popular es una línea estratégica para la continuidad política de la articulación. “Ahora que estamos todas, ahora que si nos ven: abajo el patriarcado que va a caer, que va a caer, y arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer” fue una de las consignas que lanzaron.

Por su parte, la Articulación de Jóvenes expuso las conclusiones de su VI Asamblea Continental, resaltando la responsabilidad histórica que tienen las nuevas generaciones como continuadoras de las luchas territoriales. “Los jóvenes nos comprometemos a ser multiplicadores en el continente y el mundo de las enseñanzas de nuestros abuelos y del rol político de quienes hoy nos acompañan”, afirmaron las delegaciones juveniles de todas las regiones.

La Articulación de Diversidades cerró el espacio de presentaciones de cada Asamblea con la presentación de símbolos y expresiones artísticas. En su declaración final de la I Asamblea de Diversidades, se sumaron a las posiciones de mujeres y juventudes, reafirmando que la apuesta política de la CLOC–VC es “la unidad desde la diversidad”, rompiendo estereotipos y todas las formas de violencia mediante la formación, la denuncia, la lucha y las alianzas territoriales.

También se presentó el trabajo del II Congresito de la Niñez de la CLOC–VC, en el que las infancias mostraron producciones que reflejan su vínculo con la naturaleza, la agricultura campesina, la protección de los recursos y la importancia de su participación como base para la continuidad del movimiento. Agradecieron el acompañamiento de los mayores y destacaron su papel protagónico durante el proceso.

Emotiva clausura

El cierre general del VIII Congreso estuvo cargado de emociones y reconocimientos a compañeros y compañeras que han sido pilares de la articulación entre campo y ciudad a nivel local, regional y global. La Comisión Política se sumó a las propuestas y demandas surgidas en las conclusiones del encuentro, realizando un llamado a la solidaridad y la unidad de los pueblos de América.

Las delegaciones reafirmaron mensajes de respaldo al Caribe y Palestina, levantando una consigna común: “No a la guerra, sí a la paz”.

El Congreso concluyó con la lectura de la declaración final del Congreso que fue producto de los temas de debate de los días anteriores y que guiará el plan de trabajo del movimiento para los próximos años.

Comunicado de Solidaridad con la lucha por las tierras del campesinado en Paraguay

Desde las tierras de Emiliano Zapata, México, en el marco del Congreso Continental de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo los delegados, las delegadas y delegadas de 21 países:

Expresamos nuestra solidaridad con la lucha por tierras del campesinado en Paraguay y en particular de las campesinas y campesinos de la Coordinadora Interdistrital de San Pedro Norte, que este momento atraviesa una criminalización por querer acceder a unas tierras que el Estado paraguayo ha incautado al narco ‘Cabeza Branca’, actualmente preso en Brasil. Esas tierras, 11mil hás. Están bajo la administración de la Senabico (Secretaría Nacional de Administración de Bienes Incautados y Comisados).

El hecho.
Durante varios años está coordinadora ha hecho todos los pasos burocráticos logrando incluso dictámenes favorables a la propuesta de modificación de la ley de Senabico para disponer el destino de los bienes para la Reforma Agraria. Ante la falta de respuestas, los trabajadores del campo, hombres y mujeres decidieron tomar la estancia y distribuirla a 1000 familias.Antes de llegar al lugar la policía reprimió brutalmente, con varias personas detenidas, heridas, torturadas.

Condenamos al gobierno paraguayo por responderle con violencia un reclamo justo y un derecho legítimo.

Exigimos la libertad de las personas presas y la distribución de las tierras para las familias campesinas.

Llamamos a la solidaridad internacionalista con los compañeros y compañeras en campamento en el distrito de Santa Rosa.

9 de diciembre de 2025

Oaxtepec, Morelos, México

¡Ni un hectárea a la mafia!
¡Tierras para quienes la trabajan y la cuidan!
Derechos Campesinos en Paraguay, ¡ya!

La primera Feria Agroecológica “Cleofas Salazar”: En defensa del trabajo campesino

En el marco del VIII Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC – Vía Campesina) se realiza en México la primera Feria Agroecológica en honor a Cleofas Salazar, madre del líder campesino y revolucionario Emiliano Zapata. Esta feria visibiliza la producción de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes de Latinoamérica, frente al modelo agroindustrial dominante. Además de organizaciones y productores locales, la feria está coordinada con los Institutos Latinoamericanos de Agroecología (IALA), espacios de formación de la CLOC-VC dedicados a la capacitación técnica, política y organizativa de jóvenes campesinos, indígenas y afrodescendientes de las regiones.

Este espacio puso de manifiesto la importancia de los territorios campesinos, que, a pesar del avance de la concentración de la tierra en muchas partes del mundo, son los principales productores de alimentos para las ciudades. Más del 72% de los alimentos que consumimos provienen de manos campesinas y no del agronegocio, que solo genera productos ultra procesados, ultra empacados que acentúa la extracción mineral o energética, que contribuye al actual calentamiento global y la crisis climática.

En ese rol vital que cumplen las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, resulta vital el papel de las mujeres que producen y garantizan la economía de las familias, el respeto a la cultura, el cuidado del territorio, la protección de la vida, la honra a la semilla. Ellas construyen y sostienen esos sistemas que son vitales para el avance en la producción campesina local. Por esta razón, se resalta y homenajea a Cleofas Salazar, madre del líder revolucionario agrario Emiliano Zapata, figura clave en las luchas por la justicia social en México, con frases célebres como “Tierra y Libertad” y “La tierra para quien la trabaja”. Cleofas Salazar le inculcó a su hijo los valores de la tierra y la cultura agraria.

Las comunidades campesinas siguen produciendo alimentos frescos y naturales, preservando tanto la historia como el medio ambiente desde la propuesta agroecológica y con Soberanía Alimentaria.

En esta feria pueden adquirir productos y subproductos de diferentes IALAs y las organizaciones de Centroamérica, Chile, Colombia, Brasil, Argentina, Ecuador, Paraguay y Bolivia, y República Dominicana, además todos los productos de país anfitrión México. Los asistentes disfrutan de una gran variedad de productos campesinos, como chapulines, mezcal, mieles, café, yerba mate, dulces, sabores y aromas, artesanías de diferentes territorios.

Entre los distintos puestos de la Feria Agroecológica se pueden leer algunos carteles que subrayan la posiciones políticas, como la necesidad urgente de una “Reforma Agraria Integral y Popular” en todo el continente.

En respuesta al fetiche del capital, que se manifiesta mediante la moneda, y que ha sido impuesta por los Estados Unidos, esta feria destaca por su decisión revolucionaria de implementar una moneda comunitaria para el intercambio de productos que respete así el trabajo colectivo. Esta se llama “tequio” y rinde homenaje a las prácticas comunitarias. “Tequio es una tradición familiar, es trabajo comunitario, solidario por la soberanía de nuestros pueblos”, detallan las y los organizadores de la feria. “Un tequio es un día de trabajo colectivo”, explican. 

El tequio demuestra que se pueden crear sistemas económicos alternativos, construyendo independencia económica y generando un intercambio justo entre comunidades tomando como marco también experiencias en otros paises: en Colombia se llama “minga”, en Venezuela se conoce como “cayapa” o “mano vuelta”, en República Dominicana “trueque”, este otros.

La primera Feria Agroecológica “Cleofas Salazar” también es la evidencia del valor del trabajo mancomunado de los pueblos campesinos, indígenas y afrodescendientes, una alternativa al modelo económico globalizado que está arrasando con la tierra y la humanidad, oponiendo un modelo de armonía con la tierra, ofreciendo Soberanía Alimentaria y desde la propuesta campesina de una Reforma Agraria y Popular como fin último.

Esta nota fue preparada como parte de la cobertura colaborativa realizada en marco del VIII Congreso Continental de la CLOC-Vía Campesina. Escucha más sobre la primera feria agroecológica en la quinta instalación de entrevistas en nuestro Spotify.

Unidad en la diversidad – La voz de los pueblos originarios y campesinos en América Latina

En un contexto político y social complejo por el avance del fascismo, organizaciones campesinas, indígenas y de la diversidad del continente se están uniendo con una fuerza renovada para enfrentar los desafíos actuales en defensa de sus territorios.

En el marco del VIII Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) – Vía Campesina, que reúne a representantes de 21 países con el objetivo de consolidar una lucha común en defensa de los derechos de los pueblos campesinos e indígenas, y garantizar el acceso a la tierra y la producción agroecológica, compartimos las voces de tres referentes de Argentina, Paraguay y México. Son representantes de las 10 organizaciones que se están integrando (o re-integrando en algunos casos) como miembros formales a la CLOC-Vía Campesina en este Congreso, sumando la cantidad total de organizaciones miembras a 96.

Esta es nuestra cuarta instalación de entrevistas realizadas como parte de nuestra cobertura colaborativa del Congreso. Escuche todas las entrevistas en nuestro Spotify.

La defensa de la tierra y la soberanía alimentaria en Argentina

Dhanna Pilar Moyano, referente del Movimiento Nacional Campesino Indígena Somos Tierra de Argentina, compartió con emoción la relevancia de este Congreso, destacando la urgente necesidad de unificar las luchas en América Latina frente a la creciente amenaza del extractivismo.

“Estar aquí es volver a una lucha que nos había quedado en el camino», expresó Moyano, quien denunció como el sistema actual está afectando gravemente la salud de las comunidades campesinas e indígenas. “La lucha tiene que ser colectiva, entre las familias campesinas, entre las mujeres, entre el colectivo de las diversidades, en las comunidades indígenas”, enfatizó.

En este contexto, la reforma agraria integral y la soberanía alimentaria son piedras angulares de su lucha. Moyano subrayó el esfuerzo por recuperar las tierras que fueron despojadas, señalando que “en estos tiempos tan hostiles en el continente, la lucha tiene que ser colectiva: entre las familias campesinas, entre las mujeres, entre el colectivo de las diversidades, entre las comunidades indígenas sosteniendo una reforma agraria integral, una lucha por la semilla, por el resguardo de los montes, por la soberanía alimentaria”.

Destacó como un logro que “nuestra compañera Deo [Carrizo, del MNCI-Argentina]  y yo, Dhanna, de Somos Tierra, seamos parte de la coordinación de la CLOC en representación de Argentina. Para nosotras, nosotros y nosotres constituye una gran victoria porque el colectivo de la diversidad, particularmente en la Argentina, que venimos de campo adentro y un 75% somos campesinos despojados, despojadas y despojades, por lo que retomar esa historia, esa lucha, esa conquista, ha hecho que yo: una chica trans, una chica travesti, que no solo lleva la mochila para defender el colectivo de la diversidad, sino también la mochila puesta de las comunidades indígenas, del campesino, de las mujeres, una mochila muy amplia y esa historia, haya llegado a este lugar”.

Dhanna Moyano afirmó con orgullo: “Producimos, estudiamos, trabajamos, nos defendemos cuando las topadoras nos quieren desalojar, el colectivo de la diversidad está en el campo y está en la ciudad, pero hoy está retomando ese campo del que fuimos despojades”. Y concluyó: “Abrazo al colectivo de la diversidad porque hemos tenido nuestro primer encuentro en la CLOC, un gran paso para las personas diversas dentro de las comunidades y territorios; esta lucha no termina acá, esto es un comienzo, o la mitad de un comienzo porque los que hoy estamos, mañana no estaremos y debemos dejar un camino allanado para que sepan cuidar conquistas que hay que sostener”.

La unidad indígena en Paraguay

Amado Portillo, de la Organización Nacional de Aborígenes Independientes del Paraguay (ONAI), subrayó la importancia de la unidad de los pueblos indígenas y campesinos en la lucha por la defensa del territorio. “Esta reincorporación nos va a permitir compartir nuestra experiencia, nuestro conocimiento con otras organizaciones, con otros líderes promoviendo la colaboración y el intercambio de ideas”, indicó Portillo.

En Paraguay, los pueblos indígenas enfrentan la indiferencia de un gobierno de derecha que no responde a sus necesidades, particularmente en lo que respecta al derecho a la tierra. “Los principales desafíos son defender nuestro territorio porque quienes están en el poder en el Paraguay no ven la lucha indígena, campesina ni las necesidades del pueblo paraguayo; por eso, nuestra prioridad es la defensa de nuestro territorio y que todos los derechos sean respetados como lo establece la Constitución y las leyes que nos avalan como pueblo indígena”.

Para Portillo, el apoyo mutuo con otras organizaciones y la CLOC es fundamental para responder a los intereses de los terratenientes y fortalecer la lucha por los derechos territoriales. “Tenemos un dicho ‘cuando estamos unidos vamos a lograr más cosas´ y vamos por ese camino porque nos volvimos a unir a la CLOC-Vía Campesina para responder a los grandes terratenientes a través de la unidad y agradecemos a todos porque sentimos el apoyo de los paises a nuestra lucha”.

México y la resistencia contra el neoliberalismo

José Dolores López Barrios, de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos José Dolores López Domínguez (CIOAC-JDLD) de México, abordó los desafíos que enfrenta su país en materia de soberanía alimentaria, justicia agraria y la defensa de los recursos naturales. El dirigente celebró el reingreso de su organización a la CLOC-Vía Campesina “después de años de dificultades”, destacando “la importancia de consolidar las luchas nacionales, con las continentales y internacionales”.

El dirigente señaló que México enfrenta retos cruciales como “la contrarreforma del artículo 27 constitucional” que permitió la venta de tierras campesinas e indígenas, y “hoy más de la tercera parte están concentradas en hacendados y terratenientes, en empresas inmobiliarias y turísticas, que constituye verdaderamente un crimen al campo”

El dirigente exigió “mejorar las condiciones para la producción de alimentos y proyectos, ya que más del 50% de los alimentos consumidos en el país importados”.

Otro tema clave para México es la relación con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN ahora el T-MEC). López Barrios, denunció que “pareciera que el que más ganas tiene de que nos quedemos es México, al que le ha ido de la `patada´ con Estados Unidos y Canadá, que tratan con la punta del pie a los productores, empresarios y a la misma presidencia de México; y nosotros decimos que debemos salir del TLC o, al menos, sacar los granos básicos como el maíz, el frijol, el trigo, es decir los productos básicos, que son parte de la canasta básica”.

Por último, llamó a proteger el agua: “Tenemos que impulsar reformas para que no haya concentración”. 

Fortaleciendo la articulación continental por luchas comunes

Unidad en la diversidad: en esta idea han coincidido los tres dirigentes, con un claro llamado a construir alianzas del campesinado latinoamericano y caribeño. Además, la diversidad se erige como una fortaleza que impulsa estas luchas. A pesar de los diferentes contextos nacionales, los pueblos campesinos e indígenas de Argentina, Paraguay y México coinciden en la urgencia de defender la tierra, la soberanía alimentaria y la producción agroecológica.

El VIII Congreso Continental de la CLOC-Vía Campesina marca el rumbo: Construir unidad por los derechos del pueblo del campo.