Boletín Tierra Julio 2021

Desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – CLOC-Vía Campesina te compartimos la tercera edicion 2021 de nuestra revista digital Boletín Tierra.

En esta edición julio 2021 compartimos las acciones de las organizaciones miembros y aliados de CLOC-LVC frente a la actual pandemia de COVID-19, el caos climático, el aumento del hambre y todas las formas de malnutrición, la destrucción ecológica y las múltiples crisis humanitarias, nosotras, las personas que integramos los movimientos sociales, las articulaciones de los pueblos indígenas, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y el sector académico, afirmando nuestro compromiso con la soberanía alimentaria y rechazamos la actual colonización corporativa de los sistemas alimentarios y la gobernanza de los alimentos bajo la fachada de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios.

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Declaración Apertura de Contra-Movilización de los pueblos para transformar los sistemas alimentarios corporativos #SistemasAlimentariosParaLosPueblos

( 26 de Julio de 2021) Frente a la actual pandemia de COVID-19, el caos climático, el aumento del hambre y todas las formas de malnutrición, la destrucción ecológica y las múltiples crisis humanitarias, nosotras[1], las personas que integramos los movimientos sociales, las articulaciones de los pueblos indígenas, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y el sector académico, afirmamos nuestro compromiso con la soberanía alimentaria y rechazamos la actual colonización corporativa de los sistemas alimentarios y la gobernanza de los alimentos bajo la fachada de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios.

Los sistemas alimentarios industriales y el creciente control de las cadenas alimentarias por parte de las multinacionales son responsables de las amenazas existenciales a las que se enfrentan nuestras poblaciones y el planeta, como la crisis del clima, la deforestación, la pérdida de biodiversidad, la degradación de la tierra, la contaminación del agua e innumerables violaciones de los derechos humanos. El control por parte de las empresas multinacionales ha dado lugar a un sistema alimentario que deja a más de mil millones de personas hambrientas, desnutridas y económicamente desamparadas[2]. Además, los productos industriales ultraprocesados causan diversas formas de malnutrición, incluidos el sobrepeso y la obesidad, afecciones que contribuyen al agravamiento de los síntomas de la COVID-19 e incluso a la muerte. Es necesario tomar medidas políticas con urgencia, desde el ámbito local hasta el internacional, para hacer frente a la creciente desigualdad, la injusticia estructural, la violencia de género y los desplazamientos; el statu quo es sencillamente insostenible para la mayoría de la población mundial.

La única solución justa y sostenible consiste en detener y transformar inmediatamente los sistemas alimentarios globalizados controlados por las multinacionales. El primer paso en este camino es reconocer, llevar a la práctica y dar pleno cumplimiento al derecho humano a una alimentación adecuada. Este derecho, que es fundamental, también es indivisible de otros derechos humanos básicos, como los derechos a la salud, a la vivienda, a unas condiciones de trabajo seguras, a unos salarios dignos, a la protección social, a un ambiente limpio y los derechos civiles y políticos, incluidas la negociación colectiva y la participación política, que deberían ser, en sentido colectivo, el núcleo de todos los procesos relacionados con el sistema alimentario. Con esta importante orientación, las políticas públicas en materia de alimentación y la gobernanza deben dar respuesta a los medios de vida e intereses de las personas más vulnerables y de las generaciones futuras, ofreciendo protección y promoción a las campesinas y los campesinos, los pueblos indígenas, las comunidades de pescadores, las de pastoralistas, las trabajadoras y los trabajadores, las personas sin tierras, las personas que viven en los bosques, las consumidoras y los consumidores y las poblaciones urbanas que sufren la pobreza, y respetar nuestros límites planetarios. Son estos sectores los que más merecen ser el centro de atención cuando se abordan cuestiones como la gobernanza y la formulación de políticas. Rechazamos cualquier proceso vacío sobre los sistemas alimentarios, que ignore nuestros derechos humanos y no conceda explícita y significativamente la importancia que merecen a estos agentes de los sistemas alimentarios.

La Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios de 2021, impulsada por el Secretario General de las Naciones Unidas poco después de firmar un acuerdo global con el Foro Económico Mundial, no cumple esos requisitos fundamentales. El Foro Económico Mundial fue establecido por 1 000 de las mayores corporaciones del mundo, y sus afiliados han estado controlando el diseño, la estructura, los procesos, la gobernanza y el contenido de la Cumbre: la presidenta de la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA) es la Enviada Especial de la Cumbre; el “Grupo Científico” está formado por agentes patrocinados por empresas que legitiman los sistemas de conocimiento y tecnología de propiedad corporativa; y las “soluciones innovadoras” que surgen de las vías de acción de la Cumbre han sido concebidas para profundizar en el control corporativo sobre todos los aspectos de nuestros sistemas alimentarios e imponer nuevas reglas para proteger los intereses y beneficios de un puñado de empresas multinacionales.

Las grandes corporaciones multinacionales, incluidas las que dominan las comunicaciones sociales y especulan en los mercados de productos de predicción, se están infiltrando cada vez más en los espacios multilaterales de las Naciones Unidas para cooptar la narrativa de la sostenibilidad y desviarla hacia los canales de una mayor industrialización sirviéndose de las tecnologías digitales y biológicas, la extracción de las riquezas y el empleo de mano de obra de las comunidades rurales, y la concentración del poder corporativo. Rechazamos las falsas soluciones que seguirán oprimiendo y explotando a las personas, las comunidades y los territorios.

En lugar de basarse en los derechos humanos, la Cumbre pretende ser un foro de múltiples partes interesadas en el que sus participantes, ya sean gobiernos, particulares, agencias o representantes de organizaciones, reciben un boleto simbólico para formar parte del público de este evento. Pero las partes interesadas no son necesariamente titulares de derechos: los derechos y la soberanía de las personas y las comunidades no deben confundirse con los intereses empresariales del sector privado. Pese a que entre el 70 % y el 80 % de los alimentos del mundo son producidos por agricultores en pequeña escala que tienen una poderosa voz colectiva, este proceso individualizado de múltiples partes interesadas da un poder desmesurado a unos pocos poderosos que controlan los mercados alimentarios, agrícolas y de capitales. La falta de salvaguardias adecuadas contra los conflictos de intereses en los procesos de la Cumbre ha permitido que las coaliciones impulsadas por las empresas se posicionen como agentes de aplicación de políticas públicas con recursos públicos, pero sin los mecanismos de rendición de cuentas, el mandato y las normas de transparencia de las instituciones públicas. No aceptaremos un proceso de este tipo, especialmente en el ámbito de la agroecología, porque, desde el punto de vista de los derechos humanos, las políticas para fortalecer la agroecología son una obligación de los Estados y de los organismos de las Naciones Unidas, debido al papel crucial de la agroecología en la consecución del derecho a una alimentación adecuada y otros derechos humanos[3].

Esta Cumbre se diferencia de las anteriores cumbres mundiales de las Naciones Unidas sobre la alimentación en que no será un evento multilateral en el que los acuerdos negociados podrían proporcionar una orientación clara para los procesos de toma de decisiones y los mecanismos de rendición de cuentas que delimitan las responsabilidades de los Estados. La apropiación por parte de las multinacionales, la multiplicidad de partes interesadas y la falta de referencias hacia los derechos humanos amenazan los más altos estamentos de las Naciones Unidas, incluida la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de las Naciones Unidas (CSA), el principal y más inclusivo organismo multilateral para la gobernanza alimentaria, que tiene la autoridad y la legitimidad para dirigir este proceso. Consideramos inaceptable que la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, como proceso no normativo con una estructura de gobernanza ilegítima, intente delegar sus resultados y su seguimiento en el CSA, que se rige por un sistema intergubernamental; la Cumbre no posee ni la legitimidad ni la autoridad para ello, y ese enfoque vulnera el mandato y el estatuto de reforma del CSA. Condenamos este intento de socavar el CSA, y exigimos que se reconozcan y refuercen su visión y sus procesos inclusivos. Instamos a nuestros gobiernos a defender el multilateralismo, la elaboración de políticas basadas en los derechos y la participación —tal y como han establecido los Estados Miembros de la FAO en relación con las normas de participación de las organizaciones de la sociedad civil y los movimientos sociales—, así como la responsabilidad política.

La lucha por unos sistemas alimentarios sostenibles y justos no puede desvincularse de las realidades de los pueblos cuyos derechos, conocimientos y medios de vida no han sido reconocidos ni respetados. Conocemos las soluciones factibles para abordar los problemas sistémicos de nuestros sistemas alimentarios.

Como hemos exigido en nuestra Respuesta autónoma de los pueblos a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios[4], los cambios en dichos sistemas deben ser ecológica y socialmente transformadores. Desde 1996, los movimientos sociales y la sociedad civil vienen desarrollando un movimiento y procesos comunitarios de gobernanza en torno a la visión de la soberanía alimentaria, tomando como referencia para ello a las personas que se ocupan de la producción de alimentos en pequeña escala y a las trabajadoras y los trabajadores, y basándose en las prácticas agroecológicas y los movimientos urbanos. En este 25.º aniversario de la soberanía alimentaria, reafirmamos nuestra unidad y compromiso para impulsar estrategias radicalmente transformadoras que reconozcan las necesidades de los pueblos, les otorguen dignidad, respeten la naturaleza, antepongan a las personas frente a los beneficios económicos y se resistan a la apropiación de las empresas multinacionales, y para hacerlo colectivamente hacia un sistema alimentario justo y digno para todas las personas.

Más información aquí.


[1] La Respuesta autónoma de los pueblos a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios es un proceso de base formado por cientos de organizaciones internacionales, regionales, nacionales y locales de todos los sectores: personas campesinas y que se dedican a la agricultura en pequeña escala, mujeres y jóvenes, pueblos indígenas, pastoralistas y personas sin tierras, personas que se dedican a trabajos agrícolas y alimentarios, pescadoras y pescadores, consumidoras y consumidores, poblaciones urbanas que padecen inseguridad alimentaria y ONG de muchos ámbitos de la sociedad. Para obtener más información, consulte: Foodsystems4people.org.

[2] http://www.fao.org/publications/sofa/es/

[3] http://www.srfood.org/images/stories/pdf/officialreports/20110308_a-hrc-16-49_agroecology_es.pdfhttps://undocs.org/es/A/RES/73/165 (arts. 2,15 y 16).

[4] Véase https://www.foodsystems4people.org/about-2/FacebookTwitterWhatsAppTelegramEmail

Paloma Silva: mujer trans, un rayo de color en el campo.

Paloma, mujer trans y activista del Movimiento de Afectados por las Presas, participará en el I Seminario LGBTI de Vía Campesina Brasil. Arte: Gustavo Palermo

Por Alessandra Monterastelli


De la página web del MST

Paloma se fue a vivir al municipio de Caucaia, región metropolitana de Fortaleza, cuando su abuela decidió volver a la ciudad donde creció: “Donde ella se fue a vivir, yo también”. Las tres mujeres, abuela, hija y nieta, se trasladaron a la comunidad de Coqueiro, junto al Complejo Industrial y Portuario de Pecém y cerca del Lagamar do Cauípe.

Una laguna, por definición, es una “hondonada marina o fluvial”. En el caso de Cauípe, una masa de agua alargada abastecida por las aguas del río Cauípe, gracias a las dunas móviles típicas de la geografía regional. El Lagamar o Cauípe es un área de protección ambiental garantizada por el Decreto Estatal Nº 24.957, del 5 de junio de 1998, debido a la rica biodiversidad que alberga la fauna y la flora de la región.

Desde temprana edad, Paloma participó en grupos juveniles de la Iglesia Católica que eran activos dentro de su comunidad. “Nuestro grupo estaba muy al día, teníamos debates políticos y sobre temas regionales, aunque dentro de los parámetros de la iglesia”, dice. Poco después, a los 19 años, le recomendaron participar en una reunión para presentar el Movimiento de Afectados por las Presas (MAB). “Me enamoré. Vi la seriedad y la importancia del movimiento social y de la causa. Creo que todos los jóvenes tienen un poco de sed de transformar y luchar por días mejores”, dice.

En ese momento, Paloma ya estaba pasando por su transición. “Tengo una familia maravillosa que siempre me ha acogido, así que mi proceso de transición fue un poco más natural; tuve grandes problemas conmigo misma, en términos de aceptación personal”, declara. En los grupos de la iglesia no había apertura para las discusiones sobre el género o la sexualidad. “El miedo que tenía y que tengo es el mismo que tienen todas las mujeres transexuales: salir a la calle y ser asesinada por el simple hecho de ser quien eres. Eso me retrajo mucho. Unirme al Movimiento me ayudó a salir de la zona de limitación y miedo en la que me encontraba”, explica. Fortalecida, comenzó a movilizarse para intentar responder a los problemas impuestos a la comunidad.

“La vida en la comunidad era muy tranquila porque tenía un carácter más rural, pero nunca dejamos de sufrir injusticias. Llevo 10 años viviendo aquí y he visto un poco cómo ha cambiado todo con la llegada de las empresas”, dice Paloma. La construcción del Complejo Industrial y Portuario de Pecém comenzó en 1995 y se inauguró en 2002. La zona alberga varias compañías y empresas industriales, con bases que van desde la energía eólica hasta la producción de cemento. Paloma habla de los vagones del puerto, “grandes y pesados”, que provocan accidentes en la región porque pasan cerca de las comunidades. “Recientemente, un joven murió por esa causa”, dijo. La contaminación en la región es otro factor que pone en riesgo la vida de quienes viven en Coqueiro, pero también en otras comunidades vecinas. Es habitual que el polvo del mineral de hierro y del carbón se acumule en las casas: “Pasamos las manos por los muebles y vemos el polvo”, dice.

Entre todas estas cuestiones, Paloma explica que el suministro de agua es quizás la más contradictoria de todas. “Hay todo un sistema para abastecer al Parque Industrial, pero falta agua para todas las comunidades alrededor del Lagamar do Cauípe. Esta zona debía ser una reserva y la comunidad también es consciente de la necesidad de preservar el medio ambiente. Las empresas llegaron y tomaron el agua, sin más obstáculo que la gente organizada. Nuestra intención siempre ha sido dar prioridad al suministro de personas”.

La militancia contra las violaciones de los derechos de la población en la región comenzó para Paloma poco después de aquel encuentro con el MAB, a los 19 años. A partir de ese momento, describe que se dio cuenta de que las difíciles situaciones que se imponen a diario a su comunidad no debían aceptarse y podían combatirse colectivamente. “Son las mismas violaciones que sufren los afectados por las represas en todo Brasil; las familias son desalojadas de sus tierras para dar paso a la construcción y pierden el acceso al agua”, denuncia; a esta ecuación se suma la ruptura de los lazos culturales y la convivencia obligatoria con altos niveles de contaminación ambiental. Según Paloma, su comunidad es la que tiene el sistema de abastecimiento de agua más desarrollado en comparación con las zonas vecinas y, aun así, es habitual pasar semanas sin tener agua en el grifo. “Las otras comunidades suelen comprar agua del camión cisterna para poder bañarse.  Tenemos una zona bien desarrollada industrialmente, con gente que viene de fuera a trabajar, pero los jóvenes y adultos de la región no tienen empleo; estamos al lado de una laguna, pero se nos niega el acceso al agua”, dice.  Una vez que el movimiento social es activo, el objetivo pasa a ser la prioridad del suministro humano.

En 2017, junto con el movimiento, Paloma ocupó una obra en la que se iba a instalar una empresa para la que el Estado garantizaba el suministro; el objetivo era reclamar un acceso prioritario y humano al agua. “Las zonas urbanas periféricas no están exentas de muchas cuestiones problemáticas que sufren las zonas rurales, como por ejemplo el suministro de agua o el acceso a la electricidad”, comenta.

Mientras continúan las movilizaciones para luchar por los derechos en la región, afirma que el MAB también le ha ayudado a ampliar su visión sobre la importancia de la lucha organizada más allá de la comunidad de Coqueiro. Y fue allí, también, donde Paloma encontró un lugar de acogida como persona LGBTQAI+. “Era muy retraído, callado, me quedaba en mi rincón; no me involucraba en los espacios comunitarios. El movimiento me permitió conocer nuevas personas y lugares, fomentando mi participación en espacios colectivos”, afirma. También explica que los debates sobre sexualidad y género promovidos en la organización le ayudaron a comprender las violaciones que ella misma sufría, no sólo por la situación de su comunidad, sino también como persona LGBT. Comenzó a ir a los hogares de las familias afectadas por los problemas locales, para establecer conversaciones entre el Movimiento y las necesidades de la gente de la región. “A veces me miran, pero es importante deconstruir y ocupar estos espacios de debate; mostrar nuestro interés común con estas familias, que empiezan a adaptarse un poco a una realidad que siempre ha sido diversa”, explica. “Suelo decir que cuando hablamos de LGBT, la gente que no tiene mucho conocimiento sobre el tema se queda un poco perdida, sin entender; pero nosotros siempre hemos estado en estos espacios. Nosotros, como personas LGBT, tenemos que contribuir a esta formación política y hacer que los demás comprendan nuestros problemas. De esta manera también podemos ayudar a otras personas LGBT a encontrarse a sí mismas”, argumenta.

Está entusiasmada con el 1er Seminario LGBTI de Vía Campesina-Brasil. “Siempre hemos estado en estos espacios rurales, cumpliendo tareas en la organización. Es importante que este debate tenga lugar a través de la Vía Campesina, que incluye varios movimientos de pueblos rurales, del agua y de los bosques, que a menudo tienen ideas más conservadoras”, afirma. Al anunciar el seminario, Dê Silva, del Colectivo LGTBI de Vía Campesina-Brasil, dijo al MST que debatir es reafirmar el carácter popular de nuestras organizaciones y de Vía Campesina, desmitificando esa idea del campo como mayoritariamente masculino y cis. “Sabemos que el campo ha sido históricamente diverso”, afirma. Paloma, al coincidir con la afirmación de Silva, parece completar su discurso: “siempre ha habido un rayo de color en el campo”.

*Editado por Maiara Rauber

Vía Campesina -Brasil discute la Diversidad Sexual y de Género en un Seminario

Personas LGBTI del campo, la ciudad y los bosques participan en la actividad

El espacio virtual tiene como objetivo realizar una lectura común sobre la situación actual y sus impactos en la vida de las personas LGBTI.

Los días 24 y 31 de julio, de 14 a 17:30 horas, Vía Campesina -Brasil realizará el 1er Seminario de LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis, Transexuales e intersexuales) de Vía Campesina -Brasil. El espacio será virtual, vía Zoom, y contará con la participación de personas LGBT del campo, las aguas y los bosques de todo el país.

Para reflexionar sobre los desafíos de la lucha por el territorio, la tierra y la soberanía alimentaria, la actividad tiene como objetivo realizar una lectura común de la situación actual y sus impactos en la vida de las mujeres LGBTI.

Vía Campesina es una organización campesina internacional formada por movimientos y organizaciones populares. La organización pretende articular los procesos de movilización social de los pueblos a nivel internacional. Con este primer seminario no es diferente, la propuesta inicial es que este espacio se puede acumular para la consolidación del debate sobre la diversidad sexual y de género dentro de los movimientos y organizaciones que conforman la Vía en Brasil.

Sobre este debate, Dê Silva, de la Vía Campesina – Colectivo LGTBI de Brasil, dijo que esta discusión da visibilidad a temas que históricamente han sido invisibilizados en el campo, en las aguas y en los bosques. Para ella “debatir este tema es reafirmar el carácter popular de nuestras organizaciones y de La Vía Campesina, desmitificando esta idea de que el campo es mayoritariamente masculino y cis. Sabemos que el campo ha sido históricamente diverso. Las personas LGBT y las mujeres no se veían en el proceso de tratar con la tierra y en el proceso de lucha por la tierra”. Dê Silva forma parte del Colectivo LGBTI de Vía Campesina -Brasil.

“Es importante que la Vía Campesina realice este seminario para reafirmar los derechos de cada sujeto y de cada sujeto que integra las filas de nuestras organizaciones y nuestras luchas. Este tema está relacionado con la lucha de nuestros movimientos, porque nuestros movimientos son populares, son de lucha y vienen a fortalecer nuestro carácter. Reafirmando también nuestro compromiso con la lucha de clases, con la democratización del campo y la tierra, y reafirmando también que nuestros movimientos están comprometidos con la diversidad humana. Estamos comprometidos con la construcción de esta nueva sociedad. Y que esa nueva sociedad tiene que estar basada en el respeto, en el respeto a la diversidad”, explica Dê.

Programa

Durante los dos días, se debatirán los siguientes temas “Análisis del Ambiente Político y los desafíos en este período de pandemias”; “La diversidad sexual y de género y las luchas de clase en el campo, en las Aguas y en los Bosques”; “Los desafíos de la diversidad sexual y de género en el movimiento internacional de la Vía Campesina” y los “Desafíos de la agenda LGBTI en la Vía Campesina nacional e internacional”.
Los temas serán mediados por militantes de las organizaciones que conforman el Colectivo LGBTI de La Vía Campesina-Brasil, líderes de diversos movimientos de base de La Vía, invitados del Movimiento LGBTQIA+, como la presidenta de la Asociación Brasileña de Gays, Lesbianas, Travestis y Transexuales (ABGLT) Symmy Larrat, y miembros de La Vía Campesina Internacional.

Además del portugués, el Seminario se traducirá al inglés y al español.

Cientos de organizaciones de base se oponen a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios

Las organizaciones de la sociedad civil y de los pueblos indígenas lanzan una contramovilización mundial contra los actos previos a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, del 25 al 28 de julio de 2021.

Roma (Italia). 19 de julio de 2021. Más de 300 organizaciones mundiales de productoras y productores de alimentos a pequeña escala de la sociedad civil, personas que trabajan en el ámbito de la investigación y pueblos indígenas se reunirán en un evento híbrido (del 25 al 28 de julio) para protestar contra los actos previos a la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios. La Contramovilización de los pueblos para transformar los sistemas alimentarios corporativos es la más reciente de las manifestaciones de rechazo a la Cumbre de la ONU sobre los Sistemas Alimentarios, incluida la petición de boicot formulada por una coalición científica.

La Respuesta autónoma de los pueblos a la Cumbre sostiene que la Cumbre desvía la atención de los verdaderos problemas a los que se enfrenta el planeta en la encrucijada actual. La Cumbre es fruto de una asociación entre las Naciones Unidas y el Foro Económico Mundial (formado por las 1 000 empresas más importantes del mundo) y está desproporcionadamente influenciada por el sector agro-alimentario industrial, además de carecer de mecanismos de transparencia y responsabilidad. La Cumbre está desviando la energía, la masa crítica y los recursos financieros necesarios para apoyar soluciones ya existentes y cuyo potencial para abordar las múltiples crisis del hambre, el clima y la salud ya está demostrado. 

Los sistemas alimentarios globalizados e industrializados están fallando a la mayoría de las personas, y la pandemia de COVID-19 no ha hecho más que empeorar la situación. Según el informe de la ONU El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI), el número de personas que padecen subalimentación crónica en el mundo ha aumentado a 811 millones, mientras que casi un tercio de la población mundial no tiene acceso a una alimentación adecuada. El Sur Global todavía se tambalea a causa de la Covid-19, lo que deja al descubierto las arraigadas asimetrías estructurales de poder, la fragilidad y la injusticia en que se basa el sistema alimentario predominante.

Over 380 million people make up the transnational movements of peasants and farmers, women, youth, Indigenous Peoples, pastoralists, landless, migrants, fisherfolk, food and agricultural workers, consumers, and urban food insecure joining the protest. They demand a radical transformation of corporate food systems towards a just, inclusive and truly sustainable food system. They equally demand strengthening existing democratic food governance models such as the UN Committee for World Food Security (CFS) and respecting its High-Level Panel of Experts (HLPE). The UNFSS threatens to undermine CFS, which is the foremost inclusive intergovernmental international policy-making arena. By exceptionally prioritizing a human rights-based approach, the CFS provides a space for the most affected to have their voices heard. Yet the multilateral UN system is being hijacked by corporate interests to legitimize an even more detrimental, technologically-driven and crisis-ridden food system.

Esta contramovilización refleja la preocupación por la dirección tomada por la Cumbre. Pese a que la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios afirma que es una “Cumbre de los pueblos” y una Cumbre de “soluciones”, en realidad facilita una mayor concentración empresarial, fomenta cadenas de valor globalizadas insostenibles y promueve la influencia de la agroindustria en las instituciones públicas.

Entre las falsas soluciones promovidas por la Cumbre se incluyen soluciones “positivas para la naturaleza”, planes voluntarios de sostenibilidad empresarial, organismos genéticamente modificados (OGM) y biotecnología, agricultura regenerativa e intensificación sostenible de la agricultura. No se trata de soluciones sostenibles, ni asequibles para los productores de alimentos en pequeña escala, y tampoco sirven al bien público. La Cumbre es un intento de los agentes corporativos de normalizar los apaños tecnológicos rápidos y perjudiciales, que no abordan las injusticias estructurales como el acaparamiento de tierras, territorios y recursos, la pérdida de biodiversidad y creciente la desigualdad económica. 

La contramovilización paralela presentará las realidades de las personas que producen alimentos en pequeña escala y, en general, de las personas trabajadoras, así como sus visiones para una transformación de los sistemas alimentarios basada en los derechos humanos y en la agroecología. Se destacará la importancia de la soberanía alimentaria, la agricultura sostenible en pequeña escala, los conocimientos tradicionales, los derechos a los recursos naturales y los derechos de las personas trabajadoras, los pueblos indígenas, las mujeres y las generaciones futuras. Los debates se centrarán en soluciones reales: normas vinculantes en respuesta al abuso empresarial, el fin del uso de los plaguicidas y la promoción de la agroecología como ciencia, práctica y movimiento.

El programa incluirá las siguientes actividades:

  • 25 de julio de 2021: Una manifestación mundial por medios virtuales con las personas que producen alimentos en pequeña escala y las opiniones de personas de las comunidades de base.
  • 26 de julio de 2021: Una declaración política de apertura y tres mesas redondas públicas sobre el contexto de la Covid-19, las crisis del hambre y del clima y la forma en que la Cumbre impulsa la captura corporativa de la gobernanza y la ciencia.
  • 27 de julio de 2021: 15 eventos de la sociedad civil dedicados a las alternativas y puntos de vista de esas personas sobre los sistemas alimentarios.
  • 28 de julio de 2021: Un panel de cierre con un resumen preliminar de la contramovilización y una propuesta para cuestionar la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios en septiembre.

Se proporcionarán más detalles durante una rueda de prensa virtual que tendrá lugar el 22 de julio de 2021 a las 13:30, hora central europea de verano (CEST), seguida de un turno de preguntas y respuestas. Si desea participar, puede inscribirse aquí

Contactos para los medios de comunicación:

Marion Girard | Oficial de comunicaciones del Mecanismo de la sociedad civil y los pueblos indígenas (MSC) para las relaciones con el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de las Naciones Unidas (CSA) marion.girard.cisneros@csm4cfs.org

Recursos

  • Programa y transmisión por Internet de la contramovilización: foodsystems4people.org
  • Llamamiento a la acción que se hizo público en mayo de 2021 para coordinar la respuesta de los pueblos y que tuvo un alcance mundial. 
  • Mayor información sobre las preocupaciones del Mecanismo de la sociedad civil y los pueblos indígenas de cara a la Cumbre.

Veinticinco años de lucha por la Soberanía Alimentaria: celebrando la diversidad, resistencia y transformación de la sociedad

#LaViaCampesina (Harare, 28 de Junio de 2021)

En este 2021 celebramos 25 años de iniciativas y campañas campesinas en nuestras comunidades para hacer realidad la Soberanía Alimentaria: dietas, suelos y semillas campesinas, agroecología, etc., mientras continuamos resistiendo al modelo capitalista. Esta visión de una relación armoniosa con la naturaleza y unx con otrxs, practicada durante miles de años, fue definida por La Vía Campesina y organizaciones aliadas en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 en Roma. Definimos la “Soberanía Alimentaria” como el derecho de los pueblos a producir alimentos saludables, nutritivos y apropiados cultural y climáticamente de manera autónoma y a través de prácticas agroecológicas, con el principal objetivo de satisfacer las necesidades alimenticias de sus comunidades.

Crédito: Rosanna Morris

Para marcar la celebración, estamos lanzando nuestro primer afiche oficial de una serie que busca explorar las diferentes dimensiones de la Soberanía Alimentaria, tal y como se la describió en la Cumbre de 1996.

Descargue los afiches en alta resolución aquí (el enlace caduca el 26 de septiembre de 2021)

Desde su lanzamiento hace 25 años en Roma, la definición de Soberanía Alimentaria se ha expandido para reflejar los intereses de comunidades vulnerables y, a menudo, desatendidas. En 2007, la definición se amplió y estructuró en seis pilares:

“La Soberanía Alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos saludables y culturalmente apropiados producidos a través de métodos sostenibles y ambientalmente responsables, y es también el derecho de los pueblos a definir sus propios sistemas agrícolas y alimentarios. Centra en los sistemas alimentarios y políticas agrícolas a quienes producen, distribuyen y consumen alimentos en lugar de responder a las demandas de los mercados y las corporaciones. Defiende los intereses y la inclusión de las futuras generaciones. Ofrece una estrategia para resistir y desmantelar el actual régimen de comercio corporativo y alimentario y apunta a sistemas alimentarios, rurales, pastoralistas y pesqueros determinados por productorxs locales. La Soberanía Alimentaria prioriza las economías y mercados locales y nacionales, y empodera a la agricultura campesina y familiar, la pesca y pastoreo tradicional, y la producción, distribución y consumo alimentario basado en la sostenibilidad ambiental, social y económica. La Soberanía Alimentaria promueve el comercio transparente que garantice un ingreso justo a todos los pueblos y los derechos de lxs consumidores a la alimentación y la nutrición. Asegura que los derechos al usufructo y gestión de nuestras tierras, territorios, agua, semillas, ganado y biodiversidad está en las manos de quienes producimos alimentos. La Soberanía Alimentaria implica nuevas relaciones sociales libres de opresión y desigualdad entre hombres y mujeres, diversidades, pueblos, grupos raciales, clases sociales y generaciones.”

Así, la Soberanía Alimentaria ha tenido profundas implicancias para las políticas públicas, fue adoptada por muchas organizaciones e instituciones, como entidades de las Naciones Unidas (la FAO, Organización de Alimentación y Agricultura; el IFAD, Fondo Internacional para Desarrollo Agrícola; el UNHRC, Consejo de Derechos Humanos, etc.). Algunos gobiernos la han incluido en sus políticas y hasta constituciones.

A pesar de estos enormes avances, quien promulgan la agricultura industrial destructiva siguen promoviendo métodos agrícolas dañinos y extractivos.

EN OPOSICIÓN A LA CAPTURA CORPORATIVA Y MOVILIZADXS POR UNA ALTERNATIVA POPULAR

La Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU que se avecina en Octubre es un claro ejemplo de que la captura corporativa se está activando a toda marcha, usando la pandemia de COVID 19 y la creciente inseguridad alimentaria para presionar a favor de sus intereses basados en la generación de ganancias. Lxs organizadorxs de la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU, desde su concepción en 2019, han socavado el rol de movimientos campesinos e indígenas en sentar la agenda de la Cumbre.

Como resultado, La Vía Campesina se ha aliado con decenas de movimientos sociales en la denuncia y el boicot a esta Cumbre, que afirman estar organizando en nuestro nombre mientras nos perjudican.

La Vía Campesina también unirá fuerzas con otros miembros de la sociedad civil para organizar una Contra-Cumbre a finales de julio de 2021 con el objetivo de presentar alternativas reales que surgen de nuestras experiencias en nuestros territorios. La batalla por el futuro de la alimentación se ha tornado en terreno de disputa y nosotrxs, campesinxs y aliadxs, necesitamos retornar al concepto del derecho a la Soberanía Alimentaria y renovarlo para asegurar su continuidad.

En los próximos días, La Vía Campesina también enviará una nota orientativa a todas nuestras organizaciones miembros, describiendo las diferentes formas en las que podemos sumarnos a las movilizaciones de la contra-cumbre que están planificadas para la última semana de julio. Será importante unir esfuerzos para definir la transformación que buscamos y el camino que debemos recorrer para alcanzarla.

EL FUTURO QUE QUEREMOS

Necesitamos fortalecer la conexión entre la Soberanía Alimentaria y la implementación de los derechos proclamados en la Declaración sobre Derechos Campesinos y otras personas que trabajan en zonas rurales de la ONU (UNDROP, por sus siglas en inglés). A la vez, es necesario clarificar las diferentes interpretaciones que han surgido de este derecho a la Soberanía Alimentaria desde 1996 para marcar la línea roja y las diferencias con los usos que distorsionan su significado, ya sea por ciertas ONG, fuerzas de extrema derecha o los gobiernos. Los #Próximos25Años son claves para fortalecer los sistemas alimentarios locales en la lucha contra el hambre y para enfriar el planeta, para preservar la biodiversidad y respetar los derechos de campesinxs y trabajadorxs. La pandemia de COVID 19 ha mostrado la importancia y la resistencia de los sistemas alimentarios locales que han salvado a muchas personas del hambre y la inanición. Continuamos luchando por una estrategia de transformación radical hacia sistemas alimentarios justos y decentes para todxs, que reconozcan las necesidades de los pueblos, garantice su dignidad y respete la naturaleza, priorizando la vida por sobre las ganancias y en resistencia a la captura corporativa.

¡Es hora de transformar y construir sociedades justas! #NoHayFuturoSinSoberaníaAlimentaria #Próximos25Años

¡EL VOTO INDÍGENA SE RESPETA!

PUEBLOS INDÍGENAS REALIZAREMOS ACCIONES LEGALES Y NOS MANTENEMOS EN MOVILIZACIÓN NACIONAL

Las organizaciones indígenas, campesinas, andinas y amazónicas del Perú, que representamos a más del 25% de la población peruana, rechazamos el proceso de anulación de actas del voto rural impulsado por Fuerza Popular y aliados. Por este motivo, anunciamos que desde las diversas regiones de nuestra patria, nos mantendremos movilizados para defender nuestra voz y voluntad, expresada en las urnas el pasado 06 de junio, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, y señalamos lo siguiente:

Primero: Rechazamos el pedido de Fuerza Popular y diversos estudios de abogados de Lima, para anular 802 actas de mesas de sufragio que fueron instaladas en diversos territorios indígenas, con los siguientes falaces argumentos: 1) que nuestras/os hermanas/os se habrían organizado para realizar fraude en Mesa porque los miembros de Mesa tenían el mismo apellido y que por ello serían parientes, 2)  “que en la serranía de todo el país y lugares alejados han llenado las ánforas a su antojo”, haciendo alusión a que la ignorancia y el analfabetismo es propio de los pueblos indígenas, y 3) señalando que no es posible que en dichas Mesas no hayan habido votos para su candidata.

Segundo: Exigimos respeto al voto indígena y a los resultados obtenidos en este proceso electoral y el cese de la discriminación e insultante menosprecio que se expresa en los argumentos de Fuerza Popular y aliados, los cuales evidencian su mentalidad colonialista y racista, que no ha cambiado en doscientos años desde nuestra emancipación de España, así como un clasismo discriminatorio hacia a los pueblos y nacionalidades indígenas de las diversas regiones del país, por el cual pretenden negarnos nuestra condición y derechos de ciudadanos que no somos ni nos sentimos inferiores a ellos.

Tercero: Estamos vigilantes de la decisión del Jurado Nacional Especial e instamos a las autoridades a rechazar estos propósitos ilegales e ilegítimos de Fuerza Popular y a garantizar el derecho al voto de los pueblos indígenas. De lo contrario, ante una eventual vulneración de nuestro derecho al voto, que esperamos no se produzca, realizaremos las acciones legales necesarias y nos mantendremos en permanente movilización nacional hasta que se restaure el respeto de nuestro derecho. 

Cuarto: Rechazamos la propuesta política de Fuerza Popular de continuar con el modelo económico que ha venido excluyendo sistemáticamente a los pueblos indígenas por más de 200 años, y apostamos por una nueva constitución política plurinacional, construida con activa participación los pueblos y nacionalidades indígenas u originarias, que reconozca y garantice el respeto a nuestra cosmovisión, el goce real de nuestros derechos y la intangibilidad de nuestros territorios.

¡Vivan los pueblos y nacionalidades indígenas u originarias! ¡Vivan sus justas luchas!

¡Nueva Constitución Ahora!

¿Qué se espera en estas elecciones presidenciales en Perú? Entrevista con dirigente indigena

Este domingo 6 de junio es dia decisivo para Perú y Latinoamérica. Para conocer detalles de estas elecciones el compañero Víctor Raúl Maita Frisancho, actual presidente de la Confederación Nacional Agraria – CNA, miembro de la CLOC-Vía Campesina, nos compartió por medio de una entrevista con el equipo de comunicación de la CLOC-Vía Campesina que se espera de estas elecciones y porque son tan importantes.

¿Cuáles son las elecciones que se llevan en Perú?

Maita Frisancho: Las elecciones son las elecciones presidenciales, congresales y al parlamento Andino.

Se llevó la primera vuelta y ningún candidato llego al 50 % en primera vuelta y siempre en las elecciones presidenciales se llega a una segunda vuelta. Pasan a segunda vuelta los candidatos que tienen mayor votación, en este caso los candidatos que han tenido mayor votación ha sido Perú libre encabezado por Pedro Castillo y segundo lugar Keiko Fujimori con el partido Fuerza Popular.

Perú Libre ha pasado con 19 % y Fuerza Popular con 13%.

Los candidatos de la segunda vuelta Pedro Castillo (Perú Libre), Keiko Fujimori (Fuerza Popular) ¿Quiénes son? ¿A quién representan? ¿Cuál es su propuesta electoral?

Maita Frisancho: Fuerza Popular es de la derecha extrema, representada por Keiko Fujimori, Hija de Alberto Fujimori que fue presidente desde el 90´s al 2000s, en 1992 dio un golpe de estado y creó la constituyente donde se aprueba la actual constitución política que ha implantado el neoliberalismo.

Pedro Castillo es de la izquierda, un partido provinciano que ha nacido de las regiones, es de una izquierda provinciana no es de la izquierda aburguesada.

En Perú nos han clasificado hasta en cinco estratos socioeconómico: Clase A, B, C, D, y E.

Keiko Fujimori representa la Clase A y clase B y seguramente Clase C que es la clase media. El profesor Pedro Castillo tiene respaldo gran parte la clase media, y abiertamente apoyo de la clase D, de los agricultores, campesinos, obreros y  de la clase media los profesionales.

Keiko Fujimori va a mantener el estatus quo, el modelo económico, va a seguir defendiendo la constitución de su padre. Así también tiene propuestas populistas, va a duplicar los bonos, la pensión 65 que implementó Ollanta Humala, es una pensión para la gente pobre, personas mayores de 65 años que se encuentran en pobreza y extrema pobreza.  También va a duplicar un programa que se llama Juntos que es un programa para las madres, familias pobres y en extrema pobreza.

Con respecto a la Minería tenemos conflictos sociales, conflictos mineros en el corredor vía el sur, en Cajamarca y  Apurímac, en Cusco, está proponiendo que va a destinar el 40% del canon a las familias. No se entiende bien esta propuesta si los va a destinar a cada familia. Otra propuesta es que va a vacunar a todos los peruanos y creemos que esto es populismo.

Va a continuar el modelo económico con las importaciones y exportaciones de materias primas y productos de primera necesidad. Importamos papa, maíz, trigo, fruto de los tratados de libre comercio que ha afectado a los productores de nuestro país.

Una de las principales propuestas del Profesor Pedro es cambiar la constitución, va a convocar a referéndum y el pueblo va a decidir si quiere una nueva constitución o no. Y redactar una nueva constitución con la participación de todos los sectores y todos los segmentos. Esperamos que se dé porque la constitución que tenemos ahorita se realizó en un contexto de dictadura de Alberto Fujimori que dio golpe de estado.

Otra de las propuestas que nosotros hemos promovido es la reforma agraria, aumentar el presupuesto al sector agrario, mayor asistencia técnica, dotar de recurso hídricos, gestión integras de recursos hídricos construir mas represas, no deforestación. Buscar el desarrollo de la zona rural y buscar la soberanía alimentaria porque dependemos de otros países.

Otra propuesta del profesor es aumenta el 10% del presupuesto nacional y el 10% al presupuesto de salud.

Ambos tienen como propuesta combatir la pandemia.

¿Quién va arriba en las encuestas?

Maita Frisancho: Keiko Fujimori representa a los grandes poderes económicos. Existe una lucha de clase, la población está divida y hay una lucha entre ricos y pobres. La elite peruana a gobernado en estos 200 años. Fuerza Popular tiene el respaldo de los grupos de poder económico y las transnacionales. Apoyo de todos los medios de comunicación.

En la primera vuelta Pedro Castillo tenía un respaldo de 44% más o menos frente al 24% de Fuerza Popular de Keiko Fujimori. En estas elecciones han participado 21 partidos mayormente de la derecha que ahora respaldan a Fujimori.

Pedro Castillo cuenta con el respaldo del sector popular, lleno total de plazas y calles con un 80% de apoyo de la sierra, con 55% de la selva y otras zonas como la Amazonia.

¿El porcentaje de indecisos es grande?

Maita Frisancho: El porcentaje de indecisos es el 5% y en ellos está la decisión, pero no creemos en las encuestadoras. Las encuestadoras no ponían en primer lugar a Perú Libre, ni siquiera que iba a pasar a segunda vuelta.

¿Cuál ha sido la participación de las organizaciones populares principalmente de las organizaciones campesinas en estos comicios electorales?

Maita Frisancho: Desde hace años estamos pidiendo una nueva constitución política porque está diseñado para los grandes poderes económicos y no para los pequeños. En eso apoyamos al profesor Pedro Castillo como organización social, apoyamos al compañero por la segunda reforma agraria, viene de abajo como nosotros, es rondero como nosotros, es indígena como nosotros.

Ha habido discriminación, racismo, por su origen andino porque siempre ha habido rechazo por los pueblos originarios. En Perú existen 55 pueblos originarios y 48 lenguas. Existen 7 organizaciones indígenas entre ella la Confederación Nacional Agraria a la cual represento.

Pueden seguir cobertura y análisis de las elecciones este 06 de enero en las redes de la CLOC-Vía Campesina:

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Colombia: A un mes del inicio del Paro Nacional, demandamos el fin de la violencia estatal y la investigación internacional de los crímenes del Estado colombiano

(28 de mayo 2021) A cumplirse un mes del inicio del Paro Nacional contra el paquetazo neoliberal de mayor corte de derechos, privatizaciones y flexibilización laboral, los movimientos y organizaciones sociales abajo firmantes, nos solidarizamos con el pueblo de Colombia y demandamos el inmediato cese de la brutal violencia estatal y para estatal contra jóvenes, mujeres, campesinos/as, trabajadores/as, indígenas que se vienen manifestando incesantemente por sus derechos. 

La resistencia ininterrumpida ha cosechado algunos triunfos, pero no se detendrá hasta reverter la ofensiva ultraneoliberal del Gobierno. El pueblo colombiano no renunciará a la efectiva implementación del Acuerdo de paz, hoy en entredicho por las acciones del Gobierno orientadas a su desmonte, así como por el incumplimiento de la obligación estatal de protección de la vida de las y los líderes sociales, pilares de la construcción de paz en Colombia que hoy son masacrados por grupos armados ilegales, principalmente narcoparamilitares.

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie, multitud, al aire libre y texto que dice "M NARINO REDMI NOTE 9 AI QUAD CAMERA"

¡Ya Basta de Violación de Derechos Humanos!

Lxs abajo firmantes demandamos al Gobierno de Duque el cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos y el cese inmediato de la violencia estatal contra el pueblo colombiano. Más de 40 manifestantes han sido asesinados, hay centenas de desaparecidos, niñas y jóvenes abusadas sexualmente, ejecuciones sumarias y represión ultraviolenta. Exigimos que se investigue seria y eficazmente la acción de la fuerza pública, así como de los civiles que de forma violenta se han sumado a la represión, en particular contra los indígenas. 

Así como el pueblo colombiano, no confiamos en la palabra ni los argumentos de las autoridades del Gobierno de Iván Duque, por ello consideramos urgente y central la investigación internacional, que puede contar con la participación de delegadas/os de movimientos y organizaciones sociales y de derechos humanos. En este caso, nos sumamos al llamado de sindicatos, personalidades e instituciones que se han posicionado en favor de la participación de instituciones Internacionales de derechos humanos.

Exigimos al Gobierno de Iván Duque el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el Acuerdo de Paz. La implementación de buena fe del Acuerdo es, no sólo una obligación del Estado reconocida internacionalmente, sino también la respuesta a varias de las demandas del pueblo movilizado: apertura democrática, inclusión política, democratización del acceso a tierra, desmonte del paramilitarismo, dignificación de las víctimas y construcción de la memoria histórica.  

Llamamos a la Unión Europea a comprometerse con el papel de acompañante internacional y su responsabilidad en la implementación del Acuerdo de Paz. Le instamos a cancelar el Tratado de Libre Comercio con Colombia debido a los incumplimientos de la normativa internacional en materia de derechos humanos. Lo mismo instamos a todos los gobiernos – entre ellos el de los Estado Unidos de Norteamérica (EEUU) y Corea del Sur. Es necesario abrir la discusión en torno a la pertinencia de los tratados de libre comercio, que benefician únicamente al gran capital en perjuicio de las economías locales, campesinas, garantías laborales y que contribuye a la profundización de la pobreza.

Puede ser una imagen de una o varias personas, personas de pie y carretera

Tambien urge el congelamiento inmediato de la venta de armas a Colombia. Instamos a los países correspondientes detener la venta de todo tipo de armamento, municiones y equipos utilizados por la Fuerza Pública colombiana para reprimir y agredir manifestantes. 

En el marco de la tercera ola de la pandemia que azota a Colombia, es vital detener inmediatamente las medidas de desprotección propuestas en el paquete de reformas e iniciar un proceso urgente de negociación nacional para la atención de las necesidades del pueblo en materia de salud, alimentación y derechos básicos, que garanticen condiciones de vida sobre todo a los y las más castigadas por la pandemia. 

Está demostrado que más ajuste y desregulación sólo profundizan la crisis social y que, aún más en situaciones como la actual, el papel del Estado como garante de derechos y no como agente represor es fundamental para la vida de las personas.

¡Por el fin de la violencia estatal y para estatal, el fin del paquete de reformas neoliberales, y por la paz, verdad, justicia y reparación para el pueblo colombiano!

¡Implementación de los Acuerdos de Paz Ya!

¡Cancelación de todos los TLCs con Colombia!

¡Cese de ventas de armas al Estado Colombiano!

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La Via Campesina

Amigos de la Tierra Internacional

Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder Corporativo y Poner Fin a la Impunidad

Transnational Institute (TNI)

Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC-LVC)

Coordinadora Europea Vía Campesina (ECVC)

Amigos de la Tiera América Latina y el Caribe (ATALC)

CENSAT Agua Viva – Amigos de la Tierra Colombia

Amigos de la Tierra Brasil

Boletín Tierra mayo 2021

Desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – CLOC-Vía Campesina te compartimos la edición de recopilacion de acciones del 17 de abril 2021 en nuestra revista digital Boletín Tierra.

En esta edición mayo 2021 compartimos las acciones de las organizaciones miembros y aliados de CLOC-LVC en este 17 de Abril, Día Internacional de las Luchas Campesinas, conmemorado como un momento para reflexionar sobre nuestra visión de la Soberanía Alimentaria, y fortalecer aún más nuestra solidaridad contra la criminalización creciente de nuestras luchas, y el asesinato del campesinado, pueblos indígenas y de aquellxs que luchan por los derechos de sus comunidades, por la dignidad y la equidad a nivel mundial. Mientras unimos nuestras manos en solidaridad, exigimos el pleno respeto de nuestros derechos y el fin de la impunidad, la criminalización y los asesinatos, estamos atentos al difícil contexto social y económico al que se enfrentan muchos campesinxs y pueblos del mundo.

Leer el Boletín completo aquí