#17Abril – Unidxs contra el imperialismo, el neocolonialismo, la criminalización de nuestras luchas y el despojo de nuestros territorios


Llamado a la acción por el Día Internacional de las Luchas Campesinas

Bagnolet 24 de marzo de 2026 | Este 17 de abril de 2026, Día Internacional de las Luchas Campesinas, nos movilizamos para conmemorar los 30 años de la Masacre de Eldorado do Carajás, cuando en 1996, 21 campesinxs sin tierra fueron asesinadxs por la Policía Militar en Brasil mientras ocupaban tierras como acción legítima1 dentro de la lucha por la reforma agraria. A partir de este hecho nació el Día Internacional de las Luchas Campesinas, y durante 30 años hemos mantenido este día de acción frente a la violencia que persiste en nuestros territorios. Reafirmamos que la Reforma Agraria es indispensable para sociedades justas, promoviendo la democratización de la tierra, la Soberanía Alimentaria y enfrentando la extrema concentración de la propiedad de la tierra en el mundo. El legado de quienes nos precedieron es la base de una lucha que no puede detenerse, antela violencia, el neocolonialismo y el agronegocio continúan avanzando, militarizando las comunidades rurales e indígenas, restringiendo el acceso a la tierra y atacando nuestros modos de vida y organización colectiva.

La administración estadounidense actual ha desatado una ofensiva recrudecida del imperialismo y el avance de un neofascismo en todas las regiones del mundo que amenaza la paz y la autodeterminación de nuestros pueblos. Junto a su aliadx Israel, están llevando a cabo una campaña neocolonial que hoy tiene en vilo a Irán y a otros paises de la región.

Nos enfrentamos a un sistema en decadencia que, a través de sus gobiernos y en su afán por mantener su poder económico transnacional, se vuelve cada vez más violento y brutal. Tres decadas después, la impunidad de la masacre de Eldorado do Carajás es una herida abierta, sin que se haya hecho justicia. En la recién concluida Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR +20) en Cartagena, Colombia, recordamos a los mártires de Eldorado do Carajás y de todo el mundo que han sido y siguen siendo perseguidxs, criminalizados « como terroristas » y asesinadxs por defender la Tierra, el Agua y los Territorios.

Asimismo, marcamos 30 años desde que nuestro movimiento campesino global internacionalizó las luchas por la Soberanía Alimentaria. Uno de nuestros grandes logros ha sido integrar el derecho a la Soberanía Alimentaria en las discusiones y marcos políticos internacionales como la Declaración sobre Derechos Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP) y la Declaración sobre los Pueblos Indígenas (UNDRIP).

Este año, también celebramos el Año Internacional de las Mujeres Agricultoras, reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un momento histórico para reconocer el papel vital de las mujeres en la producción de alimentos y la defensa de sus territorios. Es una oportunidad para visibilizar su trabajo, denunciar la violencia que enfrentan y luchar por políticas públicas que las apoyen de manera real.

También a lo largo de estos años, hemos organizado tres encuentros Globales Nyéléni (2007, 2015, y 2025), que han unido movimientos sociales para enfrentar las crisis múltiples que nos afectan, presentando un frente unido. Aunque hemos logrado avances conjuntos con movimientos sociales, el sistema capitalista y colonial que reprime y despoja a nuestros pueblos continúa sin freno, permitiendo el despojo de tierras, protegiendo a las élites y criminalizando a quienes luchan por la tierra mediante leyes y judicialización selectiva y otras formas de persecución en Palestina, Congo, Perú, Líbano, Myanmar, Sudán, Honduras, Ecuador y otros territorios.

No vienen a salvarnos ni a “restaurar la democracia”. Vienen a robar la tierra que cultivamos, usando el mito colonial de “tierra no usada” para entregar nuestros bienes comunes al agronegocio, envenenarnos con agrotóxicos, desplazar la agricultura campesina que produce alimentos saludables y agroecológicos, y transformar nuestros ecosistemas en activos especulativos para bancos y fondos de pensión.

ADVERTIMOS que la ofensiva capitalista y neocolonial no se limita a la violencia directa: las políticas comerciales neoliberales también son mortales para la vida rural. Los Tratados de Libre Comercio (TLC), como el de Mercosur con la Unión Europea y otros, son instrumentos de sometimiento que desmantelan la soberanía nacional para favorecer a las transnacionales. Rechazamos que los alimentos sean tratados como mercancía y el comercio como un arma; exigimos que los aranceles sean herramientas legítimas para proteger a lxs pequeños productores del dumping y no palancas de coacción geopolítica manejadas por el poder imperial.

Por esta razón, nos movilizaremos en Camerún durante la 14ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que se celebrará del 24 al 30 de marzo DE 2026, para exigir la salida definitiva de la agricultura de la OMC.

DENUNCIAMOS la reactivación feroz de la Doctrina Monroe. Los Estados Unidos pretenden convertir a varios territorios en su área de influencia exclusiva, imponiendo un control militar, político económico e ideológico absoluto.

¡ALERTA EN EL CARIBE Y LAS AMÉRICAS! Denunciamos la presencia de barcos de guerra estadounidenses en las costas de Haití, posicionados estratégicamente frente a Cuba. En ausencia de un gobierno soberano capaz de defender los intereses y la soberanía del pueblo haitiano, este territorio se utiliza para facilitar una invasión contra el pueblo cubano a través de contratos con mercenarios transnacionales. Exigimos el fin del bloqueo y de las presiones económicas y militares que asfixian al pueblo cubano que es ejemplo de dignidad y solidaridad. Rechazamos toda acción que busque socavar la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano y exigimos el respeto pleno de su derecho a decidir libremente su futuro.

ADVERTIMOS que esta arremetida imperial no se limita a algunas regiones. En África, la soberanía está bajo asedio por la disputa de «minerales raros »2, el uso de sanciones comerciales contra Sudáfrica y la intervención militar bajo la excusa del antiterrorismo en Nigeria y el Congo.

En la región árabe, además del genocidio en Palestina, lxs campesinxs enfrentan violencia sistemática que impide acceder a sus tierras y cultivos. En el sur del Líbano, los bombardeos devastan también tierras agrícolas, desplazan a miles y agravan la inseguridad alimentaria. En Irán, las ofensivas y sanciones generan desplazamientos masivos y graves impactos socioeconómicos sobre comunidades rurales. En Siria, la guerra y la sequía extrema reducen la producción agrícola y obliga al campesinado a abandonar sus tierras.

¡PALESTINA LIBRE! El imperialismo y el sionismo son dos caras de la misma moneda. Denunciamos el genocidio continuado, los ataques sistemáticos contra civiles tras el alto al fuego y el robo de tierras por parte de colonos protegidos por el gobierno de ocupación y el apoyo de EE.UU..

En Asia, en la frontera entre Camboya y Tailandia, el conflicto territorial afecta directamente a lxs campesinxs de ambos países, que no pueden continuar con sus actividades agrícolas y muchos se ven forzados a desplazarse como refugiadxs. Asimismo, en Myanmar, más de 3,5 millones de personas han sido desplazadas y 16,7 millones sufren hambre debido a los ataques deliberados de la dictadura militar contra la producción local de alimentos, con los campesinos en primera línea de la resistencia. En Indonesia y otros países, cientos de conflictos agrarios persisten relacionados con tierras, bosques y plantaciones, afectando la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales.

En Europa, la dependencia tecnológica y militar de EE.UU. y los acuerdos comerciales desiguales socavan la autonomía de los pueblos.

En Oceanía, el control de corporaciones transnacionales sobre los bienes comunes, las políticas comerciales desiguales y la presión ambiental limitan la soberanía de los pueblos, afectan la producción local y debilitan los medios de vida rurales.

¡NO HAY PAZ SIN JUSTICIA, Y NO HAY JUSTICIA SIN RESISTENCIA!

Como movimiento campesino internacional, convocamos a la movilización permanente:

  1. SUMARSE a las acciones de solidaridad y a campañas regionales de solidaridad que están impulsando nuestras organizaciones miembro para extender la solidaridad con los pueblos cuya soberanía y derecho a la autodeterminación está siendo amenazada. Agrega tu iniciativa en nuestromuro de acciones globales.
  2. PARTICIPAR en flotillas, convoyes y brigadas por Palestina, Cuba, Haití y otros países que enfrentan opresión y presiones imperialistas, para poner tu compromiso contra la injusticia en acción y llevar un mensaje de esperanza y solidaridad.
  3. MOVILIZARSE masivamente este 17 de abril en los territorios, utilizando nuestras redes y nuestro KIT DE COMUNICACIÓN para visibilizar nuestras luchas y denunciar juntxs la criminalización que enfrentamos. Organiza marchas, acciones directas, foros, mercados campesinos, donación de alimentos, intercambios de semillas, proyección de películas, eventos en escuelas y universidades.
  4. REFORZAR la unidad de las organizaciones populares frente a los gobiernos serviles y las multinacionales del capital que acaparan nuestros bienes comunes para enriquecer a sus élites.
  5. La CIRADR+20 ha vuelto a poner la agenda de Reforma Agraria Popular en el centro de las políticas internacionales. Presiona a tus gobiernos para que estos temas se discutan en las próximas reuniones de la FAO y el CFS y se genere presión política para la implementación de las Directrices sobre la Tenencia de la Tierra, UNDROP y UNDRIP ; mediante políticas nacionales concretas.

#17Abril #LuchasCampesinas #ResistirCultivarTransformar
¡Contra el acaparamiento de tierras y la criminalización de nuestras luchas por la Soberanía Alimentaria!

¡Por la autodeterminación y la dignidad de nuestros pueblos : Resistir, cultivar, transformar!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

1La Constitución de Brasil de 1988 establece que la propiedad de la tierra debe cumplir una “función social”. En este marco, la ocupación de tierras improductivas por parte de trabajadores rurales ha sido utilizada históricamente como una forma de presión política legítima para exigir la implementación de la reforma agraria. No obstante, dichas ocupaciones no son automáticamente legales, sino que su reconocimiento depende de procesos judiciales y decisiones del Estado.

2 Los minerales raros son metales especiales clave para tecnología moderna como baterías, imanes y pantallas. Son difíciles de extraer y estratégicos, a diferencia de minerales comunes como hierro u oro. En África, su explotación a menudo alimenta conflictos, explotación laboral y desplazamiento de comunidades.

Comunicado de la Región Mesoamérica de la CLOC – Vía Campesina en solidaridad con el Comité de Unidad Campesina (CUC) de Guatemala

La Región Mesoamérica de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC – Vía Campesina) expresa su profunda indignación y firme solidaridad con las familias campesinas organizadas en el Comité de Unidad Campesina (CUC) de Guatemala, ante el desalojo y la represión que se está ejecutando este 11 de marzo en la Finca Hacienda La Asunción, en el municipio de Coatepeque, del departamento de Quetzaltenango.

Denunciamos ante los pueblos de nuestra región y la comunidad internacional la grave violación a los derechos humanos que significa el desalojo de aproximadamente 30 personas, entre ellas mujeres adultas mayores, niños y niñas, quienes durante más de tres décadas han trabajado en estas tierras. La presencia de numerosas patrullas policiales ingresando a las viviendas sin diálogo previo constituye un acto de intimidación y criminalización contra las comunidades campesinas organizadas. Asimismo, recordamos con profunda preocupación que este conflicto tiene antecedentes de violencia, incluyendo el asesinato en 2017 del compañero Eugenio López, quien exigía pacíficamente su jubilación y el respeto a sus derechos laborales.

Alertamos que este no es un hecho aislado. En los últimos meses se ha configurado un patrón preocupante de represión contra comunidades campesinas en Guatemala. Diversas organizaciones han denunciado entre 20 y 30 desalojos que han sido temporalmente detenidos gracias a la movilización social y a la denuncia pública, muchos de ellos acompañados de órdenes de captura contra líderes y lideresas campesinas. Estos procedimientos, además, se han realizado sin cumplir con los protocolos y estándares internacionales establecidos por Naciones Unidas para los desalojos, los cuales obligan a garantizar condiciones adecuadas para las personas afectadas, así como procesos de diálogo y notificación previa.

Las familias que hoy enfrentan el desalojo han sido históricamente trabajadoras de estas fincas y denuncian que durante décadas se les descontaron cuotas laborales que nunca fueron reconocidas en su beneficio. La ausencia de notificación previa, la falta de debido proceso y la inexistencia de medidas para proteger a las personas adultas mayores, mujeres, niñas y niños constituyen violaciones flagrantes a los estándares internacionales de derechos humanos.

A esta situación se suma la criminalización de las comunidades campesinas. Actualmente cinco personas vinculadas a este caso se encuentran detenidas, cuatro capturadas la semana pasada y una más detenida el día de ayer, sin que se hayan garantizado plenamente las medidas cautelares ni el debido proceso. Según las denuncias recibidas, las personas afectadas no fueron debidamente notificadas de los procesos judiciales. Durante la audiencia realizada este día, no se otorgaron medidas sustitutivas, manteniéndoles en prisión.

Recordamos que el Estado de Guatemala debe actuar conforme a los estándares internacionales de derechos humanos, incluyendo los principios contenidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP), que afirma el derecho de los pueblos campesinos a la tierra, a condiciones de vida dignas y a la protección frente a desalojos forzados.

Resulta particularmente preocupante que estas acciones ocurran mientras en el país se desarrolla el período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), lo que pone en evidencia la persistencia de prácticas de criminalización y represión contra las luchas campesinas.

Asimismo, recordamos que el movimiento campesino guatemalteco ha impulsado un proceso de diálogo con el actual gobierno que derivó en la firma de un Acuerdo Agrario que contempla cinco ejes fundamentales, siendo estos, el acceso a la tierra, programas de apoyo al campesinado, el fortalecimiento de la Dirección de Resolución de Conflictos Agrarios, la creación de un Ministerio de Economía Popular y el fortalecimiento de la institucionalidad pública vinculada al desarrollo rural. Sin embargo, este acuerdo permanece prácticamente detenido.

Desde la Región Mesoamérica de la CLOC – Vía Campesina reafirmamos que la tierra es un derecho y no una mercancía. Los desalojos violentos contra comunidades campesinas son una expresión del modelo de concentración de la tierra que históricamente ha negado justicia a quienes la trabajan.

Por ello:
– Expresamos nuestra plena solidaridad con el Comité de Unidad Campesina (CUC) y con las familias afectadas.
– Exigimos la suspensión inmediata del desalojo y el cese de la criminalización contra las comunidades campesinas.
– Demandamos al Estado de Guatemala garantizar el debido proceso y el respeto a los derechos humanos de las personas afectadas.
– Llamamos al Gobierno de Guatemala a reactivar de manera urgente el Acuerdo Agrario y los mecanismos institucionales para la resolución de los conflictos agrarios.
– Solicitamos a las Naciones Unidas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos mantenerse vigilantes frente a esta situación y acompañar la garantía de los derechos humanos de las comunidades campesinas.
– Llamamos a las organizaciones sociales, populares y de derechos humanos de la región y del mundo a mantenerse vigilantes y solidarias frente a esta situación. La lucha por la tierra, la dignidad y la justicia para los pueblos campesinos es una lucha de toda la humanidad.  

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!  

Región Mesoamérica
CLOC – Vía Campesina 11 de marzo de 2026    

Declaración del Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP) en la clausura de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20)

DECLARACIÓN POLÍTICA: SESIÓN DE CLAUSURA CIRADR+20
28.02.2026, Cartagena De Indias, Colombia

Los Pueblos Indígenas y los movimientos sociales nos presentamos hoy ante ustedes para expresar nuestra unidad inquebrantable. Durante siglos, los opresores han utilizado contra nosotrxs la estrategia de divide y vencerás. Esto se ha acabado. Si se atacan los derechos de unx de nosotrxs,, todxs nos uniremos para defenderlos.


Hemos trabajado para esta Conferencia junto con el Gobierno de Colombia y nuestro agradecimiento por el compromiso de Colombia con la justicia agraria y social y el bien de la humanidad, así como su apertura para incluir nuestras voces en este proceso, es incuestionable. Colombia se ha pronunciado en contra del imperialismo y sus agresiones contra pueblos hermanos. En este mismo momento, Irán es objeto de otro ataque imperialista. Reconocemos que todos los pueblos del mundo, junto con los gobiernos del Sur Global, deben permanecer unidos en defensa del derecho internacional y los derechos humanos.


Ha sido necesaria una larga lucha para lograr el reconocimiento de los derechos de los Pueblos Indígenas y los derechos de lxs campesinxs y otras personas que trabajan en las zonas rurales. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha adoptado la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas y la Declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos Campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales. No aceptaremos ninguna decisión que represente un retroceso en los derechos reconocidos.


El concepto de comunidades locales y su confusión con los Pueblos Indígenas es un ataque inaceptable contra los derechos de los Pueblos Indígenas. En este contexto, hacemos hincapié en que el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, el presidente del Mecanismo de Expertos de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas y el presidente del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas han aclarado que las características, la naturaleza y los orígenes de los derechos de los Pueblos Indígenas son muy diferentes de los de otros grupos. Por lo tanto, los Pueblos Indígenas no deben agruparse con un conjunto indefinido de comunidades que pueden tener derechos e intereses muy diferentes.


El concepto de comunidades locales también supone un ataque a los derechos de los pueblos pesqueros, lxs pastores nómadas, lxs campesinos y lxs trabajadores rurales. En particular, los pueblos del mar, las comunidades pesqueras artesanales y los Pueblos Indígenas y pastores móviles deben ser reconocidos explícitamente como titulares de derechos, y la reforma agraria debe integrar los territorios acuáticos y de pastoreo, así como los territorios de movilidad indígena y pastoral. Las rutas migratorias del ganado y los pastos son espacios de vida, gobernanza colectiva y derechos.

La reforma agraria del siglo 21 debe ser inclusiva para todos los pueblos: Pueblos Indígenas, campesinxs, pastores móviles y nómadas, pescadores, mujeres, jóvenes, personas de género diverso, trabajadores, comunidades afrodescendientes y agricultores familiares. La reforma agraria no se refiere solo a la tierra, sino también a los bosques, los océanos, los ríos, las zonas costeras – nuestros territorios, maritorios y acuatorios. La soberanía alimentaria y la agroecología deben estar en el centro de la reforma agraria. No se trata de enfoques técnicos, sino de formas integrales en las que nosotrxs, como pueblos y sociedades, nos relacionamos entre nosotros y con la Madre Tierra.


Expresamos nuestro profundo reconocimiento por la importancia de esta Conferencia. Ha permitido volver a situar la reforma agraria en el centro de la agenda multilateral y reconocer que no puede haber solución a las múltiples crisis interconectadas actuales sin una reforma agraria genuina, integral y popular. Esta Conferencia necesita un seguimiento sólido y nos comprometemos a participar en este proceso, garantizando que nuestros derechos sean respetados, protegidos y garantizados en todo momento.


No podemos aceptar la declaración de esta Conferencia. En los próximos meses y años, sentiremos sus efectos en nuestras comunidades y territorios. Sin embargo, continuaremos nuestra lucha y nuestro trabajo para que los conceptos que socavan los derechos de los Pueblos Indígenas y los de otras comunidades rurales sean eliminados de las convenciones internacionales. Estamos dispuestos a trabajar con todos los gobiernos para lograr la plena realización de los derechos humanos y los derechos de los Pueblos Indígenas. Hacemos un llamado a todos los gobiernos para que mantengan con nosotrxs un diálogo de buena fe sobre las cuestiones de los Pueblos Indígenas, los derechos de los pueblos de la pesca y los pastores nómadas, los derechos de las mujeres y la agroecología. La reforma agraria, la soberanía alimentaria y la justicia social, agraria y medioambiental solo se lograrán mediante la lucha. Ahora regresamos a nuestros hogares para organizar a nuestros pueblos y organizaciones con el fin de librar esta lucha por el futuro de los pueblos y la Madre Tierra.


¡Globalicemos la esperanza! ¡Globalicemos la lucha! ¡Reforma agraria ya!

CIRADR+20 debe ir más allá de soluciones tecnocráticas para implementar una reforma agraria real e integral: Movimientos Sociales Globales en Cartagena

En la víspera de la II Conferencia Intergubernamental histórica sobre reforma agraria y desarrollo rural,  cerca de 300  delegades que representan a campesinxs, Pueblos Indígenas, pescadores artesanales, pastoralistas y trabajadoras rurales—organizadxs a través del Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP)—han llegado a Cartagena para el ‘Foro de Pueblos y Movimientos Sociales: Unidxs por la Tierra, el Agua, los Territorios y la Dignidad’, que se llevará a cabo del 22 al 23 de febrero en el Hotel Almirante, Cartagena de Indias.

Este espacio autónomo sirve como un escenario crítico para que nuestros movimientos sociales globales unifiquen nuestra voz antes de que comience la II Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20) el 24 de febrero, donde todos los miembros del IPC participarán activamente en las plenarias y paneles oficiales.

Dos décadas después de la primera Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20), las crisis en torno a la tierra, el agua, los bosques y los océanos se están intensificando, ya que los recursos se concentran, mercantilizan y deterioran cada vez más.

La primera CIRADR, celebrada en Porto Alegre, Brasil, en 2006 con la participación de estados de todos los continentes, subrayó la importancia de las reformas agrarias redistributivas. También fue un hito en la historiade las Naciones Unidas, ya que puso en marcha un proceso democrático que permitió una participación fuerte y autogestionada de organizaciones que representan a campesinxs, personas sin tierras, Pueblos Indígenas, pescadores y trabajadores de la pesca, pastoralistas, trabajadoras y otras comunidades rurales.

Veinte años después, CIRADR+20 ofrece una oportunidad histórica para reafirmar la importancia de la reforma agraria y el desarrollo rural, hacer un balance de ejemplos transformadores de reforma agraria, actualizar el significado de la reforma agraria y forjar una visión compartida para una transformación popular, feminista, decolonial y eco-social. Demandamos a los estados y a las instituciones internacionales no otra ronda de compromisos voluntarios, sino compromisos reales y acciones concretas, vinculantes y medibles para un cambio estructural.

Desde 2006, hemos llevado a cabo campañas exitosas por marcos normativos globales significativos, incluyendo las Directrices sobre Tenencia (2012), la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UNDRIP, 2007) y la Declaración de la ONU sobre Derechos Campesinos (UNDROP, 2018).

Estos instrumentos internacionales de derechos humanos afirman que los estados tienen el deber de garantizar el acceso equitativo y el control sobre la tierra, la pesca, los bosques y el agua como parte de la realización de sus derechos a la alimentación, agua, vivienda, trabajo, salud y un nivel de vida adecuado.

Sin embargo, la implementación de políticas, programas y mecanismos que aseguren los derechos de los pueblos rurales y fortalezcan el desarrollo rural sigue siendo profundamente inadecuada.

Los estados, las instituciones de la ONU y las organizaciones de las personas deben evaluar colectivamente lo que se ha hecho y lo que no se ha hecho. Renovar la voluntad política para aplicar estos instrumentos existentes y enfrentar las barreras sistémicas que bloquean su realización. Traducir las obligaciones y compromisos de los estados, así como los principios de derechos humanos, en políticas públicas redistributivas que pongan los territorios bajo el control de quienes alimentan, protegen y cuidan al mundo.

En el centro de las demandas de nuestros movimientos está una comprensión holística de los territorios.

A diferencia de la visión estrecha y tecnocrática de la tierra como un «factor de producción,» el IPC ve los territorios como espacios vivos que encarnan la base espiritual, cultural y material de la soberanía de un pueblo. Defender el territorio es defender los ciclos de cuidado y renovación que sostienen al planeta.

Nuestra visión colectiva de una «Reforma Agraria Integral y Feminista» se basa en el marco de las 4Rs:

  • Reconocimiento: Respetar y proteger los sistemas de tenencia colectiva y consuetudinaria, particularmente para Pueblos Indígenas y comunidades marginadas.
  • Redistribución: Asegurar la transferencia equitativa de tierras, poder y riqueza a campesinxs sin tierra, mujeres y jóvenes, estableciendo límites a la propiedad de tierras corporativas.
  • Restitución y Reparación: Devolver el control a quienes han sido despojadxs por la colonización, los conflictos y los desalojos forzados, incluyendo la liquidación de deudas históricas a naciones indígenas.
  • Regulación: Implementar regulaciones estrictas de interés público para limitar la influencia de las fuerzas del mercado y la especulación financiera sobre los bienes naturales.

En este sentido, nuestras demandas principales y propuestas hacia CIRADR+20 son las siguientes:

  • Reconocer las Causas Raíz: Los estados deben realizar una evaluación honesta de los factores estructurales que impulsan la crisis actual, incluyendo los fracasos de las reformas basadas en el mercado y el impacto de la militarización y la ocupación.
  • Comprometerse a la Transformación Estructural: Rechazar la mercantilización de la naturaleza y avanzar hacia políticas públicas que transfieran el poder de las corporaciones a las personas, prestando especial atención a mujeres, jóvenes y pueblos diversos en género y sexualidad.
  • Implementación de Políticas Nacionales: Desarrollar planes de reforma agraria integral y sensibles al género que prioricen los derechos de mujeres, jóvenes y trabajadores sin tierra, especialmente de castas y grupos históricamente oprimidos.
  • Responsabilidad Corporativa y Justicia Financiera: Poner fin a las apropiaciones de recursos por parte de corporaciones y «desfinanciar» la tierra y el agua, sacándolas de la lógica de los mercados especulativos.
  • Mecanismos de Monitoreo Fuertes: Fortalecer el papel del CFS en el monitoreo de la implementación de las Directrices sobre Tenencia y los resultados y compromisos de CIRADR+20. Los resultados de CIRADR+20 deben informarse a todas las instituciones relevantes de la ONU, incluyendo el Sistema de Derechos Humanos de la ONU, las Convenciones de Río (CDB, UNFCCC y UNCCD), UNCTAD, IFAD, UNDP, etc. Establecer observatorios internacionales, nacionales y regionales para monitorear el progreso y reformar el Observatorio Global de Tierras de la FAO en una plataforma participativa para datos liderados por la comunidad.

Nuestro documento de posición captura estas demandas en toda su complejidad y detalle (English, Spanish, French)

La lucha por la reforma agraria hoy es inseparable de la lucha contra el colapso ecológico y la expansión imperialista. En Cartagena, los movimientos sociales del mundo se mantienen firmes:

¡Control popular sobre la tierra, el agua y los territories YA!
¡Reforma Agraria Popular Ya!

Declaración final del Foro de Pueblos y Movimientos Sociales: Unidxs por la Tierra, el Agua, los Territorios y la Dignidad

Reforma Agraria: una bandera más vigente que nunca (Voz Campesina Número 97)

Reforma Agraria: una bandera más vigente que nunca

Del 24 al 28 de febrero se realiza en Cartagena, Colombia, la Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR+20), a 20 años de la primera edición.

Previo a la conferencia, cientos de delegadas/os que componen el Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP), como Pueblos Indígenas, movimientos campesinos, de pescadoras/es, trabajadoras/es rurales, entre otros, se reunirán en Cartagena para el Foro de los Pueblos y Movimientos Sociales. Será un espacio para construir alianzas, articular miradas, propuestas, estrategias y seguir construyendo solidaridad. También habrá un Foro Académico.

La edición 97 de nuestro Voz Campesina es especial. Recoge las voces de varios movimientos y organizaciones sociales que integran el CIP, que han estado trabajando para la organización de esas actividades paralelas a la CIRADR+20 y para tejer la participación en la propia conferencia oficial.

Podrán escuchar en nuestro programa a:

Nury Martínez, de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (FENSUAGRO) de Colombia y la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC – Vía Campesina).

Saúl Vicente Vázquez, del Consejo Internacional de Tratados Indios.

Sarah Luiza de Souza Moreira, de la Marcha Mundial de Mujeres, de Brasil.

Martín Drago, de Amigos de la Tierra Internacional.

8 de marzo 2026 | Día Internacional de Lucha de las Mujeres Trabajadoras – Llamado a la acción internacional

Con Feminismo Campesino y Popular hay Reforma Agraria y Soberanía Alimentaria

(Bagnolet, 18 de febrero 2026) En este 8 de marzo, Día Internacional de Lucha de las Mujeres Trabajadoras, las mujeres campesinas, indígenas, afrodescendientes, pescadoras artesanales, pastoras, trabajadoras rurales y diversidades del campo levantamos nuestras voces en todos los territorios del mundo contra el imperialismo, el fascismo, el racismo y los retrocesos de derechos históricos, y decimos basta de violencia estructural, despojos, desplazamientos y de feminicidios¡Vivas nos queremos!

Nos movilizamos por una Reforma Agraria Feminista y Popular en el marco de la II Conferencia de Reforma Agraria y Desarrollo Rural, CIRADR+20 que se realizará en Cartagena, Colombia, por la defensa de la tierra, el agua, las semillas y los territorios. Nos movilizamos por nuestras vidas, por el derecho a existir con dignidad, sin violencia, sin explotación y sin discriminación.

Las mujeres producimos gran parte de los alimentos que nutren a los pueblos y fortalecen la Soberanía Alimentaria con base agroecológica. Somos guardianas de semillas, cuidadoras de la biodiversidad, sostenedoras de las economías locales y comunitarias. Sin embargo, seguimos siendo las más despojadas: menos del 15% de la tierra agrícola está en manos de nosotras las mujeres, aunque representamos cerca del 40% de la fuerza laboral agrícola mundial. Más del 70% de las mujeres rurales no tenemos acceso seguro a la tierra.

Esta desigualdad no es casual. Es resultado del patriarcado, del racismo estructural y de un modelo capitalista extractivista que mercantiliza la vida y los territorios.

Por una Reforma Agraria Integral y Popular que desmantele el patriarcado

Reafirmamos que no puede existir Soberanía Alimentaria sin justicia de género. No puede haber Reforma Agraria real si las mujeres no accedemos plenamente a la tierra, al agua, a los bosques, a la pesca, al crédito, a la asistencia técnica y a los espacios de decisión.

Exigimos:

  • Titulación de la tierra también a nombre de las mujeres, respetando y fortaleciendo las formas comunitarias de tenencia.
  • Igualdad en los derechos de herencia y acceso a los bienes naturales.
  • Participación plena y efectiva de las mujeres rurales en todas las decisiones que afectan nuestros territorios.
  • Reconocimiento y redistribución del trabajo de cuidados, que sostiene la vida y la producción de alimentos.

Nuestra lucha es por una Reforma Agraria Integral Popular y Feminista, que garantice no solo acceso a la tierra, sino también condiciones dignas de vida, educación, salud, vivienda, cultura y libertad.

Economías feministas del cuidado: poner la vida en el centro

Reivindicamos las economías del cuidado como eje de una transformación profunda. Frente a un modelo que prioriza el lucro sobre la vida, proponemos economías que sitúen el bienestar de las personas y los ecosistemas en el centro.

Las economías feministas del cuidado reconocen el trabajo productivo y reproductivo de las mujeres, redistribuyen responsabilidades, fortalecen la agroecología, protegen la biodiversidad y defienden los territorios como espacios de vida y no como mercancía. Defender la tierra es defender el futuro. Defender el cuidado es defender la humanidad.

Basta de violencia contra las mujeres y diversidades

En el campo y la ciudad, enfrentamos múltiples violencias: doméstica, sexual, política, económica, patrimonial y simbólica. Denunciamos el aumento de los feminicidios, la criminalización de defensoras de la tierra y el territorio, y la persecución de quienes luchan por la Reforma Agraria.

Reafirmamos nuestra campaña permanente como La Via Campesina y decimos: ¡Basta de violencia contra las mujeres!

Exigimos:

  • Políticas públicas efectivas para prevenir y erradicar todas las formas de violencia.
  • Protección para defensoras de la tierra y los territorios.
  • Fin a la criminalización de quienes luchan por justicia agraria.
  • Educación para la no violencia en toda la sociedad.

Feminismo Campesino y Popular: nuestra propuesta política

Nuestro feminismo nace de los territorios, de la tierra, del trabajo colectivo y de la resistencia. No es un feminismo individualista ni desarraigado: es un Feminismo Campesino y Popular, anticapitalista, antipatriarcal, antirracista y descolonizador. Sabemos que la transformación no solo interpela a los Estados, sino también a nuestras propias organizaciones, familias y comunidades. La igualdad debe construirse desde dentro, en nuestros espacios de lucha y organización.

2026: Año Internacional de la Agricultora

Saludamos la declaración de 2026 como Año Internacional de la Agricultora propuesto por la ONU. Pero afirmamos con claridad: el reconocimiento no puede quedarse en discursos.

Las agricultoras no necesitamos homenajes simbólicos. Necesitamos:

  • Acceso real a la tierra.
  • Igualdad salarial.
  • Crédito y asistencia técnica.
  • Participación política.
  • Vida libre de violencia.

Nuestro trabajo sostiene la seguridad y soberanía alimentaria de los pueblos. ¡Sin nosotras, no hay futuro para el campo!

¡Este 8 de marzo seguimos marchando!

Llamamos a todas las organizaciones campesinas, indígenas, afrodescendientes, pescadoras, movimientos sociales, sindicatos, juventudes rurales y aliadas de la ciudad a movilizarse en cada territorio. En cada marcha, en cada comunidad, sembramos rebeldía y cosechamos esperanza.

  • Levantemos nuestras banderas de lucha
  • Defendamos la tierra, el agua y las semillas.
  • Construyamos economías del cuidado.
  • Exijamos Reforma Agraria Feminista y Popular.

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¡Adapta el póster a tu idioma!

¡Mujeres del campo por nuestros derechos a la tierra, agua, semillas, territorios y dignidad!

México: Movilización popular contra la agresión imperialista de EEUU contra Venezuela, México, Cuba, Colombia y Nicaragua

MOVILIZACIÓN POPULAR CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA DE EEUU CONTRA VENEZUELA, EL SECUESTRO DEL PRESIDENTE NICOLAS MADURO Y CILIA FLORES, Y CONTRA LAS AMENAZAS DE TRUMP CONTRA MÉXICO, CUBA, COLOMBIA Y NICARAGUA

A convocatoria de la Coordinadora Mexicana de Solidaridad con Venezuela, este sábado 7 de febrero de 2026 en punto de las 11 horas, en el monumento del Ángel de la Independencia en el paseo de la Reforma para marchar al zócalo de la ciudad de México, se dieron cita más de 10,000 integrantes de colectivos y  organizaciones populares, campesinas, indígenas, sindicales y políticas, para solidarizarse con el Pueblo de Venezuela por la agresión militar de los EEUU sufrida por ese país en pasado 3 de enero, que tuvo como resultado el secuestro del Presidente Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores y más de 100 asesinados. De igual modo la movilización rechazo las amenazas contra México, Cuba, Colombia y Nicaragua hechas por Donald Trump tras la agresión a Venezuela, además de reprobar el bloqueo petrolero contra Cuba.

Es importante recordar que desde el propio 3 de enero ha habido en el país movilizaciones de rechazo a estas agresiones y amenazas a nuestros hermanos venezolanos y cubanos, pero también en defensa de la Soberanía Nacional de México cerrando filas en torno a la Presidenta Claudia Sheinbaum, y consecutivamente se han realizado movilizaciones nacionales el 10 de enero, el 19 de enero, el 3 de febrero y ahora este 7 de febrero.

Un importante contingente del Movimiento Social por la Tierra (MST) y una representación de la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina (UFIC), organizaciones de la CLOC-Vía Campesina, participaron en esta movilización junto con organizaciones populares como el Congreso Popular de la Ciudad de México, la Asamblea de Barrios, el Frente Popular Francisco Villa, la UPREZ, la Asamblea de Usuarios de la Energía, colectivos como ISKRA, GAR, el Sindicato de la Universidad Autónoma Metropolitana, (SITUAM), maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), entre otros.

Durante el recorrido de más de una hora, estuvo presente la embajadora de la República Bolivariana de Venezuela en México Stella Marina Lugo quien fue recibida con cariño por los participantes se sumó a los coros que repetían “¡¡¡Libertad, Libertad!!!, ¡¡¡para Cilia y Nicolas!!!” y agradeció a los participantes la Solidaridad con el Pueblo Venezolano.

Durante el mensaje unitario leído por Sofía Nava y Damaris Hoyos se llamó a la Unidad y la Solidaridad en Defensa de la Soberanía y la Independencia de nuestros pueblos frente al imperialismo, ya no bajar la guardia y se convocó a la constitución el próximo 14 de febrero del Frente Antiimperialista Mexicano.

La CLOC-Vía Campesina rechaza las sanciones arancelarias al suministro de petróleo a Cuba contra terceros países por parte del gobierno de Donald Trump

El pasado 28 de enero Donald Trump firmó una nueva orden ejecutiva que sanciona con aranceles a productos de países que suministren petróleo a Cuba. Esta acción ilegal es una grave medida de bloqueo energético y está orientada a golpear la economía de este país hermano, y desde luego a la agricultura y la alimentación, para castigar a su pueblo por su decisión soberana de sostener su Revolución y su Independencia, y recrudece el bloqueo económico impuesto desde hace más de 60 años.

Esta y otras medidas, forman parte de la peligrosa escalada imperialista en el hemisferio occidental que aumentó a finales de 2025 con el despliegue de la armada de los EEUU en el Caribe, la confiscación ilegal de buques petroleros en aguas internacionales,  ataques a embarcaciones en el litoral venezolano y colombiano y la agresión militar a Venezuela el pasado 3 de enero para secuestrar al Presidente Nicolas Maduro y a su esposa Cilia Flores, amenazando con acciones injerencistas similares a Cuba, Colombia, México y Nicaragua; esto sin obviar el recrudecimiento de la violencia antiinmigrante del ICE en los propios EEUU que ha provocado un amplio rechazo del pueblo norteamericano.

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo- Vía Campesina rechaza estas acciones imperialistas por parte del gobierno de EEUU y se solidariza con las campesinas y campesinos de Cuba, el pueblo cubano y su gobierno revolucionario encabezado por el Presidente Miguel Diaz Canel.

Demandamos el cese del bloqueo energético y económico, el respeto a la Soberanía de la Republica de Cuba y el Derecho de Autodeterminación del Pueblo Cubano; Exigimos que se respete la decisión de los pueblos caribeños que desde el 2014 en el marco de la II Cumbre de la Comunidad de Estados de América latina y el Caribe (CELAC) proclamaron a América Latina y el Caribe como Zona de Paz tal y como lo refrendó el VIII Congreso de la CLOC-Vía Campesina celebrado en diciembre de 2025 en Oaxtepec, México.

 4 de Febrero de 2026.

¡¡¡Cuba Si, Yanquis No!!!

¡Frente a las Crisis Globales, Construimos Soberanía Alimentaria!

¡¡¡Contra el Fascismo y el Imperialismo, América sigue en lucha!!!

¡El Caribe Zona de Paz!

Crédito de imagen: Bill Hackwell

Nota de duelo sobre el fallecimiento de Frei Sérgio Antônio Görgen

COMUNICADO DE LA COORDINADORA LATINOAMERICANA DE ORGANIZACIONES DEL CAMPO – VÍA CAMPESINA (CLOC-VC)

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – Vía Campesina (CLOC-VC) se une al duelo continental y expresa su profundo pesar por el fallecimiento de Frei Sérgio Antônio Görgen, referente histórico de la lucha campesina internacional.

Fraile franciscano, intelectual orgánico y militante incansable, Frei Sérgio fue una voz profética que trascendió las fronteras de Brasil. Su trayectoria se entrelaza con las raíces más profundas de la organización popular, desde su actuación en las pastorales de la juventud rural y en la fundación del Movimiento de los Pequeños Agricultores (MPA), hasta su compromiso constante con la Vía Campesina Internacional, donde su análisis y su espíritu combativo fueron brújulas.

Sobreviviente y denunciante de la Masacre de Santa Elmira, transformó la memoria de los caídos en semilla de resistencia. Teorizó la agricultura campesina como proyecto de vida y soberanía, y puso su cuerpo en la primera línea, utilizando incluso las huelgas de hambre como herramienta de lucha política en defensa de los derechos del pueblo.

Su vida fue una síntesis viva de espiritualidad comprometida y militancia coherente, un ejemplo del Evangelio vivido en las trincheras. Para la CLOC-Vía Campesina, Frei Sérgio deja un legado de cohesión, de pensamiento estratégico y de amor incondicional por la causa de los excluidos.

En este momento de despedida, reafirmamos que su ejemplo permanece vivo en cada semilla criolla guardada, en cada territorio defendido y en cada bandera de lucha que se alza en América Latina. Su mística y su compromiso siguen inspirando nuestro caminar colectivo por justicia social, soberanía alimentaria y dignidad para los pueblos del campo.

¡Frei Sérgio Görgen presente, en la lucha del pueblo campesino!

Declaración Final del VIII Congreso Continental de la CLOC-Vía Campesina

Declaración de Oaxtepec – Moctezuma Xocoyotzin

Las organizaciones integrantes de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), afluente continental de La Vía Campesina (LVC), más de 400 delegadas, delegados, delegades, provenientes de veintiún países de América Latina y el Caribe, así como de seis países de Norte de América, África, Asia y Europa, nos concentramos en Oaxtepec, sitio en el cual, el gran gobernante de los Pueblos de Anáhuac Moctezuma Xocoyotzin, solía acudir para reflexionar en torno a las problemáticas de su tiempo.

Recuperando este legado, durante los días 2 al 9 de diciembre de 2025, llevamos a cabo nuestro VIII Congreso Continental de la CLOC-VC, para reflexionar en torno a los desafíos, amenazas, preocupaciones que enfrentan nuestros pueblos en los tiempos actuales; en la búsqueda de las iniciativas, acciones, articulaciones y propuestas que doten a nuestros pueblos y organizaciones de las herramientas y propuestas de solución para continuar en el camino para lograr la soberanía alimentaria y de la transformación sistémica por un nuevo mundo de justicia, de paz y por la vida de todos los seres y de la madre tierra, iniciando con una ceremonia indígena realizada por el grupo Tlahuikayotl, a quienes agradecemos profundamente por habernos traído las energías de nuestros ancestros.

Nuestro VIII Congreso Continental se ha fortalecido al integrar oficialmente a cuatro importantes organizaciones campesinas e indígenas de México por lo cual damos la cordial bienvenida a la CIOAC-JDLD, la UFIC, el MST y la CNPA, quienes se incorporan a la CLOC-VIA CAMPESINA en la Región Mesoamericana y les extendemos nuestro reconocimiento y agradecimientos por todo el trabajo realizado, por el acto organizado para rendir homenaje a nuestro General Emiliano Zapata y por las alianzas establecidas con el gobierno de la Cuarta Transformación para hacer posible nuestro evento. Asimismo, saludamos la integración de seis importantes organizaciones campesinas e indígenas de Suramérica.

Esta Declaración es el fruto de un proceso colectivo, construida a partir de la reflexión de varios meses desde nuestras organizaciones, de las reflexiones de nuestras Asambleas de las Diversidades, de las Juventudes, de las Mujeres y de los días de reflexión de nuestro VIII Congreso Continental. En este Congreso también se reconoció el papel de los Pueblos Originarios y Comunidades negras y Quilombolas quienes aportan un legado histórico en nuestras organizaciones.

La CLOC-Vía Campesina sostiene que el sistema alimentario industrial es uno de los principales responsables de la crisis ecológica global y multidimensional; se estima que entre el 44% y el 57% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la cadena alimentaria industrial; el agronegocio alimenta únicamente al 30% de la población mundial mientras acapara el 75% de los recursos agrícolas disponibles; la cadena alimentaria industrial, además, promueve el consumo de productos procesados por encima de alimentos frescos y locales y quienes sufrimos con mayor dureza sus consecuencias somos los campesinos, campesinas, Pueblos Originarios, comunidades negras, que resistimos a sequías cada vez más prolongadas, inundaciones devastadoras y la pérdida de cultivos que ponen en riesgo la vida en nuestros territorios.

Hermanas y hermanos, compañeras y compañeros, llegamos a este VIII Congreso en medio de crisis globales estructurales que golpean a la humanidad y a la naturaleza: la crisis climática que devasta territorios; la crisis alimentaria provocada por el sistema agroalimentario corporativo con el agronegocio; la crisis democrática causada por el avance del fascismo, el racismo y el patriarcado; y la crisis económica producto de un modelo capitalista que concentra la riqueza en pocas manos y expulsa a nuestros pueblos del campo y depreda los bienes comunes de la vida.

A estas crisis se suma la renovada ofensiva del imperialismo norteamericano, que pretende recolonizar amplias regiones del mundo, particularmente en nuestra América. Observamos con enorme preocupación la amenaza que representa el regreso de Donald Trump, quien ha declarado su pretensión de restaurar la doctrina Monroe, declarándole la guerra a los Pueblos de Abya Yala y convertir a América Latina y especialmente al Caribe, en un territorio bajo constante hostigamiento militar. El despliegue de flotas de guerra en el Caribe busca facilitar una intervención contra Venezuela, poniendo en riesgo la paz regional con el objetivo de apropiarse del petróleo y de los bienes comunes de un pueblo soberano.

Esta agresión no se limita a Venezuela: constituye un mensaje para toda la región, un intento de desmantelar cualquier proyecto popular que dispute poder y defienda su territorio, como ocurre actualmente en este gran país que nos recibió en sus tierras ancestrales, por lo cual extendemos nuestra solidaridad al pueblo y gobierno de México frente a las acciones beligerantes que intentan desestabilizarlo y frenar los avances históricos logrados hasta ahora en favor del pueblo.

En este contexto, esta Declaración se erige como una brújula política común para nuestros movimientos, denuncia los sistemas del capitalismo, el patriarcado y el colonialismo que alimentan el hambre, la guerra y el colapso ecológico, guía las luchas por la soberanía alimentaria, la justicia climática y de género y los derechos de los pueblos, a través de:

Fortalecer nuestra capacidad de disputa, incidencia, unidad, movilización y lucha, a través de:

  • Reafirmar el proyecto político del campesinado y de los Pueblos Originarios, las comunidades negras, de las diversidades, basado en la soberanía alimentaria, la agroecología, la reforma agraria popular y la defensa de los bienes comunes de la Vida.
  • Enfrentar la militarización y la criminalización, construyendo redes de protección, denuncia y solidaridad continental.
  • Disputar políticas públicas e integración regional, fortaleciendo espacios como CELAC, ALBA, FAO, la Jornada Continental por la Democracia y contra el Neoliberalismo; así como, parlamentos y gobiernos progresistas.
  • Construir una narrativa continental que enfrente el discurso dominante del agronegocio, que defienda a los pueblos de la tierra y evidencie el papel estratégico del campesinado y de los Pueblos Originarios y las comunidades negras ante la crisis civilizatoria.
  • Impulsar la Agenda de Acción Política Común de articulación con otros movimientos y plataformas globales con presencia en la región de Latinoamérica y el Caribe que luchan por la justicia climática, la economía social y solidaria, de la salud de los Pueblos, y alianzas populares con otras organizaciones de trabajadores del campo y la ciudad.

De igual manera, nos comprometemos a trabajar por:

  1. La ampliación de la participación y renovación de la militancia.
  2. El fortalecimiento de la organicidad continental.
  3. Consolidar la coordinación continental.
  4. Ampliar y profundizar la Campaña Basta de Violencia hacia las Mujeres.
  5. La construcción política, programática y la formación política e ideológica.
  6. La sostenibilidad política, financiera y solidaria.
  7. Realizar acciones y jornadas de lucha unificadas.
  8. La Comunicación y disputa de narrativas.
  9. Impulsar la unidad en la diversidad.
  10. Fortalecer la incidencia en: espacios multilaterales de disputa de políticas públicas y organismos internacionales y con Gobiernos progresistas.

La CLOC reafirma con fuerza que América Latina y el Caribe son y deben seguir siendo territorios de paz. Por esto, el VIII Congreso convoca a todas las organizaciones del campo y a nuestras aliadas y aliados a fortalecer la unidad continental y construir una agenda estratégica de lucha.

Solo juntas, juntos y juntes podremos enfrentar las crisis globales, avanzar en la soberanía alimentaria, el feminismo campesino y popular, recuperar el conocimiento ancestral de nuestros Pueblos Originarios y defender la vida frente a quienes pretenden mercantilizarla.

Hermanas, hermanos y hermanes, compañeras, compañeros y compañeres:

¡Frente las crisis globales, construimos Soberanía Alimentaria!

¡Contra el Imperialismo y el Fascismo, América Sigue en Lucha!

¡Viva la CLOC–Vía Campesina!

¡Viva la unidad continental!

¡Zapata vive, la lucha sigue!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

México

09 de Diciembre de 2025