Brasil: Organizaciones destacan la importancia de la unidad en la apertura del Encuentro

Martes 21 de Agosto de 2012

El Encuentro Unitario de trabajadores y trabajadoras y de los pueblos del campo, de las aguas y de las florestas fue abierto oficialmente ayer, 20 de agosto, por los siete mil participantes de todos los Estados brasileños, reunidos en el Pabellón de Exposiciones de la Ciudad en Brasilia.

La mística dio inicio al día recordando los momentos de revueltas campesinas en el país, entre ellas las de Cabanagem, Canudos y Trombas e Formoso. Además se recordó a los mártires de la lucha por la tierra de varias regiones del país. En ese primer momento se leyó la declaración del I Congreso Campesino, realizado en 1961 en Belo Horizonte, Minas Gerais, y el documento final del Seminario Nacional de Organizaciones Sociales del Campo, realizado en febrero en Brasilia, donde se discutió y se decidió la realización de este Encuentro Unitario, en conmemoración de los 51 años del Congreso Campesino y para reforzar la unidad de las organizaciones y los movimientos sociales del campo en torno a luchas comunes.



Los participantes recibieron el mensaje enviado por Don Tomás Balduino, obispo emérito de la ciudad de Goiás y consejero permanente de la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), que, al estar imposibilitado de asistir al encuentro, saludó a todos y a todas quienes se encuentran en el evento y reafirmó la importancia de este momento de lucha contra el enemigo común: el agronegocio y el capital.

Representantes de las diversas organizaciones presentes en el evento, como los movimientos de la Via Campesina, Contag, Fetraf, Quilombolas1 e Indígenas saludaron a todos los participantes con palabras de motivación y destacando principalmente la importancia de este momento histórico para el país y para la lucha en el campo. En todas las intervenciones estuvo presente la importancia de la unidad de los movimientos del campo en esta coyuntura de acciones violentas contra los trabajadores y las comunidades tradicionales, de grandes proyectos que afectan el medio ambiente y expulsan a las personas del campo.

Don Guilherme Werlang, representante de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB, por sus siglas en portugués), recordó que entre las pautas de lucha debe estar siempre la búsqueda de la justicia social, la dignidad y los derechos de los trabajadores y trabajadoras del campo. El obispo también destacó la importancia de que esos movimientos sean autónomos y no estén atados a los gobiernos o a algún tipo de poder. Por su parte, Carmen Ferreira, de la Central Única de los Trabajadores (CUT), enfatizó la importancia del encuentro por que le pertenece a la clase trabajadora del país.

“Necesitamos imponerles límites al agronegocio y a los terratenientes. Necesitamos hacerle llegar el mensaje al gobierno brasileño, que con sus políticas alimenta a ese sector”, fue el mensaje del representante del Consejo Indigenista Misionero (CIMI), Cleber Buzzato. Para la representante del Movimiento Campesino Popular (MCP), Aline Nascimento, éste es un momento crucial en el que el Estado se muestra sumiso ante los intereses del capital. Además, afirmó que éste es el momento de realimentar la utopía.

El cacique Babau Tupinambá, representante de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), emocionó a todos y todas con un canto tupinambá que recuerda la violencia y todo lo que los pueblos indígenas sufrieron desde la colonización del país. “Somos considerados un estorbo por todos los sectores del país”, denunció el cacique. Recordó también el genocidio del pueblo indígena en estos 512 años de dominación, así como la lucha constante de ese pueblo por garantizar su territorio. Babau denunció que el agronegocio sólo logra hacer todo lo que hace contra los pueblos de las florestas y de las aguas porque tiene el aval del gobierno. Según dijo, el gobierno demostró de qué lado está al colocar más de 500 proyectos del Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC) dentro de tierras indígenas.

Sergio Miranda, de la Central de los Trabajadores de Brasil (CTB) reforzó que solamente con la unión y la participación de todos los movimientos en este momento es posible darle fuerza a la lucha por la reforma agraria.

La guitarra entona el himno nacional

Pereira da Viola, gran artista popular del estado de Minas Gerais, entonó el Himno Nacional en su guitarra, animando a los 7 mil participantes del Encuentro. Su presentación levantó a los participantes y a la mesa de apertura del Encuentro.

El representante de la Coordinación de Articulación de la Comunidades Negras Rurales Quilombolas (CONAQ), Benedito, destacó en su intervención el derecho a la tierra que tiene todo habitante de quilombo, pero que en la práctica aún es muy complicado ver reconocido el territorio como remanente de quilombo y acceder a los programas del gobierno. Por su parte, para Lázaro, de la Federación de Trabajadores de Agricultura Familiar (Fetraf), este momento será una divisoria de aguas para la clase trabajadora de Brasil, especialmente para la del campo.

Para el representante del Movimiento de los Afectados por Represas (MAB en portugués), José Josivaldo, éste es el momento en que el capitalismo va a profundizar la quita de derechos a los pueblos del campo. “Es necesario, de nuestra parte, identificar a nuestro enemigo tradicional: las transnacionales”, dijo. Además, aprovechó el momento para reafirmar la posición del MAB contra la construcción de la usina hidroeléctrica de Belo Monte.

Edmundo Rodrigues, de la CPT, recordó toda la lucha de los pueblos del campo durante todos estos años a costa de mucha sangre. “Ya no queremos que nuestras luchas sean a costa de la sangre de nuestro pueblo” enfatizó. Según Edmundo, el gobierno logró poner en práctica lo que no pudo ser hecho en el período de la dictadura, los grandes proyectos, nocivos a la cultura campesina y al modo tradicional de los pueblos.

Para Noeli, del Movimiento de Mujeres Campesinas (MMC), éste es un momento especial para la construcción de alianzas con las mujeres y hombres del campo, de las florestas y de las aguas. “Tenemos que combatir al enemigo que destruye la tierra, las aguas y la diversidad”, destacó.

Valter Silva, del Movimiento de los Pequeños Agricultores (MPA), destacó que el encuentro es una prueba de que el campesinado no acabó, como algunos insisten en afirmar. Para él, el Encuentro es una muestra de que el campesinado tiene pasado, presente y futuro. Valter destacó también que el Encuentro es un momento importante, pero se necesita un proceso de lucha unificado también después del evento.

El representante del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), Valdir, reforzó la madurez política del proceso de creación del Encuentro y la necesidad de luchas contra el modelo impuesto por el capital. “O nosotros derrotamos este modelo, o el modelo nos derrota”, declaró. Además, Valdir destacó que sin ocupación de tierra no hay reforma agraria y convocó a retomar la ocupación de latifundios en todo el país. Para Alberto Broch, de la Confederación de los Trabajadores de la Agricultura (Contag), la reforma agraria es central para los cambios más profundos. “La tierra es un bien que debe ser de todos los que quieren trabajar en ella”, finalizó.

Con la alegría de todos estos movimientos y organizaciones del campo, de las florestas y de las aguas, fueron abiertas las actividades del Encuentro, que se realiza hasta el día 22 en Brasilia.

1En los países hispanohablantes con población negra campesina, los asentamientos y las organizaciones que los representan reciben diferentes denominaciones. Por ejemplo, en Venezuela, son chumbes, en Cuba son cimarrones, y en Colombia los asentamiento son palenques y sus representantes, los Consejos Comunitarios.

 

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