Boletín Tierra Julio 2020

Desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – CLOC-Vía Campesina te compartimos la edición julio 2020 de nuestra revisita digital Boletín Tierra.

Esta edición resalta la propuesta de la CLOC-Vía Campesina de volver al campo. Solo es posible derrocar el hambre y la desnutrición con la promoción de la agricultura familiar campesina e indígena. Incluye reflexiones de la juventud y los fundadores del movimiento campesino sobre la propuesta.

Además, también contiene noticias de las regiones que a pesar de las dificultades los procesos de producción, formación y lucha no se han detenido.

Leer el Boletín completo:

https://mailchi.mp/ee1d8ce8e292/boletin-tierra-julio-2020

La tarea central en este momento: Volver al campo

Secretaría Operativa

CLOC-Vía Campesina

Introducción

El mundo está paralizado. Una pandemia antes nunca vista estremece a los pueblos y desnuda al capitalismo salvaje que privatizó los servicios públicos, un virus de clase que ataca millones de familias ricas y pobres.

El problema es de todas y todos y es urgente rescatar la solidaridad. Los gobiernos tienen que buscar salidas urgentes para detener el avance de la crisis sanitaria y crear un nuevo orden económico y social más humano con la capacidad de generar solidaridad para mitigar más el efecto fuerte de la pandemia.

En el primer frente de lucha están los médicos, enfermeras y personal de salud y la población organizada, solo allá donde se mantiene la salud comunitaria y el apoyo del sector estatal se podrán observar mejorías antes, durante y después de la pandemia.

Los elementos más dramáticos de la crisis son la disminución del comercio internacional, observamos una caída estrepitosa de los precios de materias primas, de exportación e importación, se cierran las cadenas de producción, el principal rubro afectado es el turismo, se avecina hambruna en muchos países por la cuarentena, y la falta de inversión para la producción de alimentos.

Es tiempo de pasar a nuestras tareas urgentes en medio de la cuarentena y del estado de calamidad existente, nos corresponde ahora promover la agricultura familiar campesina.

Volver al campo es una tarea urgente frente a la escasez de alimentos sanos y esto solo es posible con la promoción de la agricultura familiar campesina e indígena; un concepto que engloba todas las actividades agrícolas basadas en la familia, como la forma de organizar la agricultura, ganadería, silvicultura, pesca, acuicultura y pastoreo, administrada y operada por una familia y que depende del trabajo familiar.

Es urgente mejorar las infraestructuras, facilitar el acceso a servicios financieros rurales como créditos y financiación, permitir invertir en la producción agroecológica promoviendo el aumento de la productividad de la tierra y del trabajo, necesitamos ampliar la superficie de cultivos en armonía con la naturaleza.

Latinoamérica tiene una capacidad privilegiada para responder a las necesidades alimenticias de sus pueblos. Unamos los esfuerzos públicos y privados el granero americano. Esta debe ser la tarea más urgente del momento, después de mantener la disciplina frente a la pandemia de mayor contagio de la historia.

Problemas urgentes; como recuperar los servicios públicos privatizados

La privatización de los servicios básicos fue la gran propuesta de las clases dominantes y su novedad neoliberal. Al final los países de América Latina tienen sistemas de salud privados. Son negocios que jugaron con los problemas de salud de la población más pobre y nunca promovieron el acceso universal a la salud. Esta fractura es muy difícil resolver en estos momentos de pandemia.

Miles de hombres y mujeres van al desempleo y quienes aún tienen empleo, se les debe resolver sus problemas de renta mínima y protección social mientras dure el efecto post pandemia, además, debemos garantizar de estabilidad de empleo y de salario para trabajadores/as, a través de políticas, publicas que garanticen el empleo y la renta mínima de trabajadoras/es, ya sea en condiciones de formalidad o de informalidad, incluyendo la seguridad social.

Como atender el teletrabajo; en aras de garantizar la estabilidad del empleo y salario, se ha implementado el teletrabajo como respuesta a la parálisis económica. Sin embargo, en la región la mayoría de nuestros países no tienen mecanismos y está insuficientemente regulada. Es importante destacar que es fundamental que esta modalidad no precarice y flexibilice las relaciones laborales, por el contrario, debe tener como premisa la garantía del empleo en concordancia con los estándares de la OIT.

Hay problemas en la población migrante, es urgente asegurar el acceso a la información sin caer en el pánico y las noticias falsas. Es urgente la alimentación, higiene y habitación a personas en situación de riesgo y la disposición de hogares para personas mayores o con enfermedades crónicas, asegurar a todos/as materiales de higiene, distribución de kits individuales de alimentos, agua y calefacción.

Además, no caer en la violencia intrafamiliar, especialmente la violencia de género que se ven incrementados en situaciones de autoaislamiento y cuarentena. Evitar la mayor precariedad del trabajo, la disminución del ingreso y una gran presión sobre los sistemas de protección social.

La agricultura campesina e indígena versus agricultura industrial

La recuperación de una agricultura que retoma los conocimientos ancestrales antes de la revolución verde, es muy importante, debido a que es la expresión correcta de la agricultura familiar campesina e indígena, cuyo propósito es obtener alimentos saludables versus los alimentos que produce la agricultura convencional química y que destruye el ecosistema. La agroecología tiene un enfoque teórico que busca aumentar la sustentabilidad agraria desde las perspectivas ecológica, social y económica, Según la FAO, son los agricultores familiares y los pequeños agricultores locales, por sus conocimientos y sabiduría, los que poseen los instrumentos necesarios para poner en práctica la producción de alimentos sanos.

La agricultura industrial y química, en la que 75 por ciento de la tierra agrícola de todo el planeta se usa para la cría masiva de animales, principalmente para sembrar forrajes con ese uso extensivo.

Según la FAO, a nivel mundial, la expansión de la frontera agropecuaria es responsable de 70 por ciento de la deforestación, pero en países como Brasil, la expansión de la frontera agropecuaria es culpable de 80 por ciento de la deforestación.

El vínculo de la agricultura industrial y la aparición de virus a lo largo de la historia siempre va ser un tema de mucho debate y viene de las denominadas enfermedades zoonoticas.

Observamos producción animal de confinamiento, hacinada e inmunodeprimidos que permiten que el virus mute con más rapidez, además consumen antibióticos y antivirales desde que nacen hasta el matadero y después pasan al consumo humano.

Un aspecto complementario: como mostró GRAIN, el sistema alimentario agroindustrial es responsable de cerca de la mitad de los gases de efecto invernadero que producen el cambio climático, cambio que también hace que migren las especies, incluso mosquitos que también pueden trasmitir algunos virus. Especialmente la cría intensiva de animales es responsable de la mayor parte de esas emisiones (GRAIN, 2017).

La búsqueda de una vacuna no es la solución total de la pandemia es necesario analizar las causas debido a que estas perpetuán el problema, debido a que se gestan otras cepas muy peligrosas.

Estudios recientes indican que es la producción campesina, indígena y de pequeña escala, incluso urbana, la que alimenta a 70 por ciento de la humanidad. Son los agronegocios los que nos dan comida basura y llena de agrotóxicos, que nos enferman y debilitan ante las pandemias, al tiempo que siguen acaparando tierras campesinas y áreas naturales (ETC Group, 2017).

Posicionamiento de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC).

Es tiempo de colocar en el centro del debate volver al campo para promover la Soberanía Alimentaria con una Reforma Agraria y producción Agroecológica.

El modelo neoliberal no logra resolver necesidades de salud ni de alimentación. En el sistema neoliberal salud se convierte en una mercancía y no hay protecciones a la vida humana y con mercados de cercanía local.

La tarea campesina es producir alimentos de manera agroecológica. La producción de alimentos no puede parar y es parte de la primera defensa. Tenemos que seguir luchando por la tierra, una reforma agraria popular e integral.

Todos necesitamos hacer del campo el mejor campo habitable, los gobiernos, la sociedad civil y toda la población debemos promover la agricultura como la actividad estratégica de interés las políticas públicas.

La FAO ha señalado que la región ha visto empeorar su seguridad alimentaria en los últimos años, y que la pandemia podrá impactar de forma especialmente severa a aquellos países que ya venían presentando una condición de inseguridad alimentaria.

Según la FAO, la región debe definir lo antes posible estrategias para el periodo post-COVID-19, que permitan retomar la senda de crecimiento sostenible e inclusivo.

Desde la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y La Vía Campesina, consideramos urgente volver al campo para mitigar los efectos de la crisis humanitaria y de extrema pobreza, nuestra acción principal es; forjar una resiliencia humana frente a los efectos durante y después de la pandemia.

Tareas para volver al campo

Es el momento de potenciar la Agricultura Familiar Campesina e Indígena. Para ello es urgente trabajar las acciones de campo y políticas públicas para reconstruir las cadenas de distribución y reactivar de los sistemas alimentarios, las tareas que debemos asumir y las que tenemos que cambiar de acuerdo a la realidad que nos muestra la pandemia sobre todo en lo relativo a la siembra de productos alimentarios, almacenamiento, procesamiento, distribución de alimentos sanos e inocuos.

1.- Crear los Comités de Abastecimiento y Distribución de Alimentos, en coordinacion con las Alcaldías y las organizaciones del movimiento social. Este proceso asegura y garantiza proveer suministros de alimentos de emergencia durante el COVID -19.

1.1.- Garantizar la cadena de suministro agroalimentario.

  • Captación de alimentos de las áreas productivas
  • Acopio, almacenamiento, transporte, procesamiento y embalaje.
  • Entrega de alimentos sin discriminación de ningún tipo.
  •  Entrega de bienes de primera necesidad

1.2.- Compra de alimentos y bienes de servicio.

  • Solicitar recursos a los gobiernos y las agencias de cooperación.
  • Compra de alimentos a los productores/as campesinos/as.
  • Los alimentos deben ser agroecológicos.
  • Suministros de agua.
  • Olla comunitaria, kioscos alimenticios, comideras populares

1.3.- Promover Mercados de Cercanía, ferias locales o itinerantes

  • Llevar alimentos a los pobladores y venderlos a precios bajos y accesibles.
  • Producción campesina sin agrotóxicos, recuperación de las experiencias ancestrales y en armonía con la naturaleza.
  • Canastas a domicilio,
  • Comisariatos en las empresas agropecuarias y las cooperativas

1.4.- Cumplir con las normativas de los sistemas de salud, promoviendo la inocuidad de los alimentos, para la seguridad sanitaria.

1.5.- Adoptar medidas para que los sistemas alimentarios sostenibles y saludables sean equitativos e inclusivos, que garanticen la alimentación saludable y el bienestar de la población, asegurando el pleno acceso a alimentos nutricionalmente adecuados e inocuos en su canasta básica.

2.- Fomentar la Agricultura Familiar Campesina e Indígena.

2.1.- En cada país debemos de garantizar el fomento al sector agropecuario mediante la aplicación de la soberanía alimentaria, asegure el autoconsumo, el mercado local, una agricultura local y de exportación una vez que resuelva el consumo de toda la población, la exportación de calidad es una tarea de segundo orden en este momento, cumplir las demandas de abastecimiento total y de materias primas en un primer orden.

2.2.- Se necesitan créditos, compartir semillas nativas, pie de cría, material de trabajo, insumos a recuperar la agricultura campesina y la que produzcan alimentos saludables, una agricultura que enfríe el planeta, esta agricultura que al volver las familias al campo mejores su condición de vida.

2.3.- Entregar tierras óptimas para la producción de alimentos.

2.4.- Suspender leyes comerciales y tratados lesivos a la producción campesina.

2.5.- Promover las compras públicas de alimentos locales, merienda escolar y huerta de patio para los sectores populares.

2.6.- Es necesario subsidios a los productores, precios de garantía para los granos básicos y mejorar los sistemas de acopio, transporte y comercialización.

2.7.- Condonar la deuda de los productores del campo agropecuario.

2.8.- Ampliar la densidad de producción de granos básicos, café, banano, hortalizas, raíces y tubérculos, además cítricos y frutales.

2.9.- En cada país fortalecer la organización campesina de primer y segundo grado, partiendo de la experiencia de campesino a campesino.

2.10.- Promover la asociatividad en las áreas de producción campesina, transformación de bienes, comercialización y prestación de servicios.

2.11.- Promover la diversificación de las fincas en los principales rubros de consume local, incluye apicultura, cría de aves, peces, granjas de vacunos, porcinos y caprinos, conejos etc.

3.- Fortalecer los centros de formación para los jóvenes agricultores para que mejoren su capacidad productiva, recuperando la producción campesina agroecológica, cosecha de agua, manejo de cultivos rápidos y granjas de ganado mayor y menor.

3.1.- Crear centros de estudios e investigación para mejorar la calidad de la producción agroecológica, medicina natural e intercambios de campesino a campesino.

3.2.- Formar en nuestros Institutos de Agroecología a los campesinos, indígenas y afrodescendientes, altamente capacitados para la transformación de los modos de producción agropecuaria, sustentada en el enfoque agroecológico, y con miras a lograr la soberanía alimentaria.

4.- Garantizar un rol más proactivo de las organizaciones de Naciones Unidas que tienen que ver con la población en general; FAO, OIT y OMS.

4.1.- Crear una plataforma con las organizaciones campesinas, indígenas, y del sector obrero; aliados ONG; gobiernos; organismos multilaterales; y la FAO para que todos y todas volvamos al campo.

VOZ CAMPESINA 71 – LAS JUVENTUDES Y EL DESAFÍO DE VOLVER AL CAMPO

En distintos países donde está presente la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC-La Via Campesina) hemos visto cómo, en medio de la crisis socioeconómica provocada durante la pandemia, las organizaciones de campesinos y campesinas garantizan, una vez más, el alimento para los pueblos. Alimentos agroecológicos entregados a través de canastas o comercializados en mercados de cercanía, semillas nativas y criollas que se intercambian para sembrar ahora y cosechar en unos meses.

Para que este modelo crezca y sea parte del cambio de sistema por el que los pueblos luchan es necesaria la participación de las juventudes. En este Voz Campesina hablamos con referentes jóvenes de la CLOC para conocer cómo trabajan hoy para que la vuelta al campo sea una realidad.

Participaron, por la región Sudamérica: Augusto Isaac Acuña, de Paraguay, miembro de la Dirección Nacional (Secretaría de Formación y Educación) de la Organización de Lucha por la Tierra (OLT), representante interino de la Juventud Vía Campesina Paraguay, coordinador de la CLOC-Vía Campesina Paraguay, técnico agroecológico formado por el IALA Guaraní de Paraguay; por la región Centroamérica: Enma Elizabeth Catu Raxjal, Maya Kaqchikel de Guatemala, integrante del Movimiento de Jóvenes Mayas MOJOMAYAS, subcoordinadora de la región Centroamérica de la Juventud de CLOC-Vía Campesina; y por la región Caribe: Liezer Inabel Ramírez, de República Dominicana, integrante de la Federación de Caficultores de la región sur (FEDECARES), de la Asociación de Jóvenes Emprendedores «Sembrando para el futuro» (ASOJESF), responsable de la articulación de jóvenes de la CLOC-Vía Campesina Región Caribe, miembro de la Comisión Política CLOC-Via Campesina Caribe, de la comisión política continental y de la secretaria operativa de la CLOC-Vía Campesina Región Caribe.

En el primer bloque del programa reflexionamos sobre por qué la juventud es importante en los procesos de lucha y en la construcción en la CLOC-Vía Campesina. ¿Qué desafíos se presentan para que la juventud se quede o vuelva al campo?

En el segundo bloque hablamos sobre qué papel tienen las y los jóvenes en la agricultura familiar y reconstruimos las experiencias de vida, trabajo y militancia de los tres entrevistados.

A lo largo de esta edición de Voz Campesina citamos el documento «Volver al campo» de la Secretaría Operativa de la CLOC que lo pueden leer completo en este enlace. Aquí destacamos un fragmento:

«El mundo está paralizado, una pandemia antes nunca vista estremece a los pueblos y desnuda al capitalismo salvaje que privatizó los servicios públicos, un virus de clase que ataca millones de familias ricas y pobres. El problema es de todas y todos y es urgente rescatar la solidaridad. (…) Es tiempo de pasar a nuestras tareas urgentes en medio de la cuarentena y del estado de calamidad existente, nos corresponde ahora promover la agricultura familiar campesina. Volver al campo es una tarea urgente frente a la escasez de alimentos sanos y esto solo es posible con la promoción de la agricultura familiar campesina e indígena; un concepto que engloba todas las actividades agrícolas basadas en la familia, como la forma de organizar la agricultura, ganadería, silvicultura, pesca, acuicultura y pastoreo, administrada y operada por una familia y que depende del trabajo familiar. (…) La recuperación de  una agricultura que retoma los conocimientos ancestrales».

Escucha las entrevistas aquí:

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¿Qué es la CLOC-Vía Campesina?

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC-Vía Campesina) es una instancia de articulación continental con más de 25 años de compromiso constante con la lucha social, representando a movimientos campesinos, de trabajadores y trabajadoras, indígenas y afrodescendientes de toda América Latina. También lucha por los derechos humanos, económicos, culturales, sociales y políticos de los pueblos en la defensa de la producción y vida campesina. Asumiendo la lucha de clases como un medio para lograr una sociedad democrática y plural sin explotados ni explotadores, soberana e independiente.

Logo de la CLOC

Al presente, contamos con 84 organizaciones en 18 países de América Latina y el Caribe, las cuales constituyen una fuerza social y movilizadora presente en todos los espacios que ofrezcan propuestas, alternativas y acciones a nivel de nuestro continente. Las organizaciones miembros de la CLOC-LVC estamos comprometidas desde nuestro carácter anticapitalista, antineoliberal y anti-imperialista, en la construcción de movimientos de masas y de lucha, en  solidaridad permanente y sostenida con la Revolución Cubana y los procesos populares que avanzan en el continente; así como el compromiso con el debate permanente que nos lleve a construir las bases teóricas y programáticas desde las organizaciones del campo para la construcción de un proyecto socialista en el continente americano.

La CLOC es el referente directo de La Vía Campesina Internacional en nuestro continente, siendo que a través de nuestras banderas de lucha, temas de trabajo, acciones, ejes y espacios de articulación y movilización, lucha contra el sistema patriarcal y capitalista que destruye la vida de campesinas y campesinos. La CLOC impulsa la lucha contra las transnacionales, el agronegocio, los modelos extractivistas y la explotación agrícola que atentan contra la vida, los derechos campesinos y nuestra madre naturaleza.

¿Cómo fue creada la CLOC?

Si bien la CLOC nace formalmente en el I Congreso realizado en Lima, Perú, del 21 al 25 de febrero de 1994, con la participación 238 delegadas y delegados de 84 organizaciones a nivel continental, su caminata arrancó años atrás, bajo el impulso de organizaciones no afiliadas internacionalmente que habían coincidido en la necesidad de articular un espacio propio y autónomo,  impulso que fue potenciado por la realización de la “Campaña Continental 500 Años de Resistencia Indígena, Negra y Popular” (1989-1992), convocada por organizaciones campesino-indígenas de la Región Andina y el Movimiento Sin Tierra (MST) del Brasil, que en un momento gravemente adverso para las organizaciones populares no sólo permitió abrir una trinchera de resistencia, sino que además terminó siendo un laboratorio para la formulación de planteamientos políticos y organizativos de cara a los nuevos tiempos.

1994 fue un año emblemático para los movimientos populares de la región, por los signos de reactivación de las luchas sociales, particularmente en el campo contra las políticas neoliberales. Se inicia con el levantamiento zapatista en Chiapas, México, para luego registrar el segundo levantamiento indígena en Ecuador, las marchas de los cocaleros en Bolivia, las movilizaciones por la reforma agraria en Paraguay, Guatemala y Brasil, entre otras manifestaciones y acciones de lucha.

¿Qué defendemos?

Luchamos juntas y juntos a La Vía Campesina para desarrollar la solidaridad, cooperación,  la unidad en la diversidad entre las organizaciones miembros, para promover las relaciones económicas de igualdad, paridad de género, justicia social, la preservación, recuperación y conquista de la tierra, el agua, las semillas y otros recursos naturales, la soberanía alimentaria con base en la agroecología, la producción agrícola sostenible y una igualdad basada en la producción a pequeña y mediana escala. 

Nuestras banderas de lucha:

  • Reforma agraria integral y popular
  • Soberanía alimentaria con base en la agroecología
  • Defensa de los derechos humanos en los territorios y la implementación de la Declaración de Derechos Campesinos
  • Protagonismo de las mujeres campesinas y el feminismo campesino y popular
  • Construcción de alianzas de organizaciones de otros sectores
  • Solidaridad militante e internacionalista
  • Juventud
  • Formación política, ideológica y técnica