COMUNICADO DE SOLIDARIDAD PARA EL PUEBLO VENEZOLANO

Bogotá, 25 junio 2026

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – CLOC Vía Campesina
Suramérica expresa su solidaridad con el pueblo venezolano ante los terremotos de
magnitud 7.2 y 7.5 con epicentro cerca de la ciudad de San Felipe, en el estado de
Yaracuy, a unos 280 km al oeste de Caracas, Venezuela presentados el pasado 24 de
junio. Lamentamos profundamente las pérdidas humanas de familiares y comunidades en
nuestro hermano país, así como las pérdidas materiales y el dolor causado por esta
tragedia en los estados de Caracas, Yaracuy, Miranda, La Guaira, Aragua, Falcón y
Carabobo.


En este momento de dolor, abrazamos fraternalmente a nuestros compañeros y
compañeras del Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora – FNCEZ y en general
acompañamos a todo el pueblo venezolano y reafirmamos nuestro compromiso y
solidaridad para estos momentos tan difíciles.


Hoy, las organizaciones campesinas, indígenas y populares pertenecientes a la CLOC-LVC
Suramérica extendemos nuestra disposición a apoyar colectivamente a nuestras
hermanas/os/es en los momentos de adversidad, aún en condiciones inesperadas.
Hacemos un llamado a la cooperación y a la unión del movimiento social junto con las
entidades oficiales para superar esta emergencia con la convicción de que la lucha y
resistencia de su pueblo guiará la reconstrucción de sus proyectos de vida y de los
territorios afectados.


¡Construir Solidaridad, Resistencia y Esperanza entre los pueblos!

Nota: Ponemos a disposición la plataforma https://desaparecidosterremotovenezuela.com/, habilitada por el gobierno de Venezuela para localizar a las personas desaparecidas ante el colapso de las comunicaciones.

LA REGION CARIBE SE UNE A LA SOLIDARIDAD INTERNACION DE VENEZUELA

Nos unimos a esa proclama de Facundo Cabral, la solidaridad no es una simple teoría, sino un acto natural de supervivencia, amor y hermandad es la capacidad de compartir, de organizar el bienestar común y de garantizar que lo esencial alcance para todos/as. 

Hoy el pueblo Bolivariano de Venezuela No es una teoría que necesita , es un tema de práctica, por eso el llamado es a unirnos como pueblos Latinoamericanos, Caribeños y desde todos los continentes  en una  cadena humana, una sola voz para auxiliar a ese digno pueblo revolucionario que en medio de las dificultades y el bloqueo económico hoy sufre el embate de este fenómeno natural, que es  parte de estas injerencias que han  venido a transformar nuestro clima y RRNN lesionando  la garantía de una sostenibilidad ambiental que hoy sufre esta gran embestida e incidencia de procesos y cambios ambientales que dentro  los más sufridos en el planeta tierra ,es el ser humano.

Nuestra solidaridad a todas esas familias hermanas que han perdido físicamente sus seres queridos, a ese digno pueblo que con ese gran proceso revolucionario ha reorganizado sus infraestructuras en ese digno país para garantizar una vida cargada de servicios básicos, sociales y que hoy sufren pérdidas millonarias. Desde Cuba, Haití Puerto Rico y República Dominicana CLOC/VC región Caribe estaremos disponibles para el apoyo humano en brigadas de solidaridad y desde los países ya estamos organizando todos los elementos requeridos por el país materialmente para suplir emergencias a corto y mediano plazo.

¡Venezuela el Caribe está contigo!

¡Solidaridad con Venezuela AHORA!

La Región Mesoamérica de la CLOC – La Vía Campesina expresa su solidaridad con el pueblo de la República Bolivariana de Venezuela

Desde la Región Mesoamérica de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC – La Vía Campesina) expresamos nuestra más profunda solidaridad con el pueblo de la República Bolivariana de Venezuela ante la dolorosa tragedia provocada por los fuertes terremotos que sacudieron el país el pasado 24 de junio y que han dejado numerosas víctimas humanas, personas heridas, familias desplazadas y cuantiosos daños materiales en distintas regiones del territorio venezolano.

En estos momentos de profundo dolor hacemos llegar nuestro abrazo fraterno a las familias que han perdido a sus seres queridos, a las comunidades afectadas, a las organizaciones campesinas y populares, así como a todas las personas que enfrentan las consecuencias de esta emergencia.

Reconocemos el enorme esfuerzo que realizan las brigadas de rescate, los cuerpos de protección civil, el personal de salud, las organizaciones sociales, las comunidades organizadas y todas las personas voluntarias que, con solidaridad y compromiso, trabajan incansablemente para salvar vidas, atender a las familias damnificadas y avanzar en la recuperación de los territorios afectados.

Como organizaciones campesinas articuladas en la CLOC – La Vía Campesina, reafirmamos que la solidaridad internacionalista es uno de nuestros principios fundamentales. En los momentos más difíciles, los pueblos de América Latina y el Caribe respondemos con unidad, organización y apoyo mutuo, convencidos de que la fraternidad entre nuestros pueblos es la mayor fortaleza frente a cualquier adversidad.

Expresamos nuestro respaldo al pueblo venezolano y a las instituciones que hoy coordinan la respuesta a esta emergencia nacional, al tiempo que hacemos un llamado a la comunidad internacional para acompañar los esfuerzos humanitarios y de reconstrucción que permitan atender de manera digna a todas las personas afectadas.

A nuestras organizaciones miembros de la Región Mesoamérica les convocamos a mantenerse atentas, fortalecer las expresiones de solidaridad y acompañar al pueblo venezolano desde cada uno de nuestros territorios, reafirmando que ninguna nación debe enfrentar sola una tragedia de esta magnitud.

Hoy más que nunca reiteramos nuestro compromiso con la hermandad entre los pueblos, la defensa de la vida y la construcción de una América Latina y el Caribe unida, solidaria y en paz.

¡Toda nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela!
¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

Región Mesoamérica
CLOC – La Vía Campesina25 de junio de 2026

LA REGION CARIBE DE LA CLOC/LVC EN SOLIDARIDAD CUBA

Nosotros y nosotras,todes  organizaciones campesinas de la región Caribe de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo CLOC-La Vía Campesina, nos unimos a la solidaridad internacionalista, EXPRESAMOS nuestra más ardiente solidaridad con la Revolución Cubana ante la embestida del imperialismo norteamericano.

Desde las organizaciones de CLOC/VC compartimos un mensaje de solidaridad con el pueblo cubano, que actualmente enfrenta uno de los momentos más difíciles, consecuencia de esta nueva arremetida pseudojudicial y mediática. Es un acto despreciable de provocación política que demuestra, una vez más, el desespero del imperialismo norteamericano ante la dignidad inquebrantable de Cuba.

Desde cada territorio en lucha, las organizaciones  campesinas y sociales de Nuestra América nos unimos con la Revolución Cubana. Reafirmamos nuestro respaldo irrestricto e invariable al General de Ejército Raúl Castro Ruz y al hermano pueblo cubano en su decisión inconmovible de defender la nación.

RECHAZAMOS de manera rotunda la intervención y bloqueo estadounidense el cual mantiene su reiterada y sistemática actitud agresiva contra Cuba desde un criminal bloqueo con sanciones y acciones conspirativas internas con amenazas y crisis energéticas. 

Fieles a los principios de libertad, soberanía y autodeterminación de los pueblos y naciones del mundo, defendemos el legítimo derecho que tiene el pueblo cubano a su libre determinación de elegir su propio destino, conforme al ordenamiento internacional, a los tratados y acuerdos que rigen la relación entre Estados y naciones y conforme a las disposiciones de organismos con los que esa digna nación asume su solidaridad y convenios comerciales. 

DEMANDAMOS de las instancias internacionales exigir al gobierno de Estados Unidos, el respeto a las leyes y normas emanadas de esas instituciones en diferentes momentos y escenarios a lo largo del desarrollo y convivencia en paz de las naciones que conforman la sociedad moderna del planeta.

EXPRESAMOS nuestra más profunda solidaridad con el pueblo cubano, que sufre las devastadoras consecuencias del bloqueo impuesto por el imperialismo estadounidense, una política que utiliza los alimentos como estrategia de guerra para debilitar y someter a una nación soberana. Condenamos enérgicamente esta inhumana agresión y hacemos un llamado urgente a todas las organizaciones sociales del mundo a comprometerse de manera real y efectiva con la solidaridad internacionalista. Nos sumamos a la campaña para hacer llegar alimentos y medicinas, luchando contra estas injusticias y apoyando activamente al pueblo cubano en su lucha por la dignidad y la justicia

NOS PRONUNCIAMOS Frente a la mentira imperial, respondemos con la verdad histórica y la solidaridad de los pueblos organizados. Nos unimos a la jornada de solidaridad en el país.

¡CUBA SI,BLOQUEO NO!¡CUBA SI,BLOQUEO NO!

¡NO AL BLOQUEO Y  LA AGRESION DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO CONTRA CUBA!

Bolivia: Organización “Bartolina Sisa” ratifica unidad y denuncia intentos de división y cooptación por parte del Gobierno

La Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”, como legado de la heroína Bartolina Sisa, y ejerciendo el mandato histórico de defensa de la vida, la madre tierra, los derechos y la dignidad de las mujeres y los Pueblos Indígenas Originarios Campesinos de Bolivia, por decisión unánime y lineamientos de nuestras bases ha resuelto lo siguiente:

  1. Como parte de la unidad monolítica de las Organizaciones Sociales Indígenas Originarias Campesinas de nuestro territorio del Estado Plurinacional de Bolivia, en razón que el Gobierno de Paz, busca frenar la Unidad Monolítica de nuestras protestas optando por “comprar conciencias” y prebendalizar cargos ejecutivos en lugar de atender las demandas planteadas. Aclaramos al pueblo boliviano, y al gobierno de Paz, que nuestra organización no ha solicitado ningún dialogo con el gobierno.
  2. Ratificamos y continuamos en nuestra lucha en todo el territorio nacional, en razón de que el gobierno de Paz y su gabinete en seis meses ha demostrado una incapacidad de manejo de lo público para gobernar para todxs lxs bolivianxs y solo gobierna para un sector; como a la fecha la incapacidad de resolver  la escasez crónica de combustible pese al levantamiento de la subvención trae combustible basura, que afectó a nuestrxs hermanxs campesinxs y a lxs transportistas; este gobierno se la ocupado de encubrir la corrupción en el ejecutivo siendo nada transparente en el tema  de las 32 maletas, que a la fecha no transparentó, el avión cargado de dinero que no se esclarece, acciones de corrupción. Asimismo, estamos en contra de los préstamos millonarios del Fondo Monetario Internacional, FMI, porque sabemos que esta entidad condiciona a la privatización y la entrega de nuestros recursos naturales y lo más grave la desinstitucionalidad y aislamiento y otros.
  3. Rechazamos la designación del Ministerio de Defensa Ernesto Justiniano, porque es un personaje nefasto que ha sido parte de la represión en la guerra del gas, pareciendo una burla del gobierno que pide diálogo y pacificación, pero coloca estas autoridades comprometidas con episodios sangrientos de la historia, como un mensaje amenazante, por lo que responsabilizamos al gobierno de presidente Paz y su Gabinete, de cualquier hecho sangriento que suceda.
  4. Condenamos el llamamiento a la confrontación entre bolivianxs realizado mediante un video en sus redes sociales por el presidente Rodrigo Paz, quien publicó y posteriormente eliminó, en este video convocaba a la ciudadanía a movilizarse junto con las Fuerzas Armadas y la Policía para desbloquear el país, en medio de las tensiones y protestas contra su gobierno incapaz. Este hecho demuestra su acción de incitar al racismo y discriminación, cuando pregona que Bolivia es una sola, pero muestra que hay dos Bolivias. Además, con esta acción esta permitiendo que grupos paramilitares como son la Unión Juvenil Crueñista y la Resistencia Juvenil de Cochala que están operando junto con la policía, y hasta uniformados. Por lo que responsabilizamos al gobierno de Paz, de cualquier hecho de sangre.
  5. Instamos y exigimos al Órgano Judicial mantener objetivamente su independencia y no prestarse a judicializar la protesta social, en desconocimiento total de la Constitución Política del Estado y los instrumentos internacionales de derechos humanos, exigiendo el respeto a la CPE como la ley fundamental del Estado Plurinacional de Bolivia y la liberación inmediata de lxs detenidxs y se hagan cargo de las personas heridas en los puntos de bloqueo.
  6. Realizamos la denuncia internacional a organismos Nacional e Internacional de protección de derechos humanos que estamos viviendo un terrorismo de Estado, porque se están realizando persecuciones, detenciones ilegales y tortura, exigimos a la Defensoría del Pueblo realizar acciones al respecto.
  7. Asimismo, responsabilizamos al gobierno de Paz y Lara del fallecimiento de compañexs en los puntos de bloqueo por la arremetida de militares y policías por orden del Gobierno y exigimos que se haga justicia y se aclare esas muertes.

La Paz, 4 de junio de 2026.

Fonte: https://viacampesina.org/es/bolivia-organizacion-bartolina-sisa-ratifica-unidad-y-denuncia-intentos-de-division-y-cooptacion-por-parte-del-gobierno/

Con la Jurisdicción Agraria avanza la justicia social en Colombia

La aprobación de la Ley de Jurisdicción Agraria representa uno de los avances más importantes para el campesinado colombiano en las últimas décadas. No se trata simplemente de una nueva norma jurídica; se trata de una conquista histórica de quienes durante años hemos defendido la tierra, el territorio y el derecho a vivir dignamente en el campo colombiano. La deuda histórica del Estado con el campesinado no solamente ha estado relacionada con el acceso a la tierra, sino también con la ausencia de una justicia especializada que comprenda las realidades rurales, las dinámicas territoriales y las profundas desigualdades que existen en el campo.

Durante décadas, miles de campesinxs hemos enfrentado conflictos por la tierra, desalojos, disputas territoriales y barreras para acceder a la justicia. Muchos procesos judiciales han estado alejados de las realidades campesinas y, en no pocas ocasiones, han favorecido los intereses de los grandes poderes económicos sobre los derechos de las comunidades rurales.

Por eso la Jurisdicción Agraria significa la posibilidad de avanzar hacia una justicia con enfoque territorial, social y campesino, capaz de reconocer las particularidades del mundo rural y garantizar la protección efectiva de los derechos de quienes producen los alimentos para el país.

La Jurisdicción Agraria también representa una herramienta fundamental para la implementación de la reforma agraria y para la consolidación de la paz en Colombia. No puede haber paz estable y duradera mientras persistan los conflictos históricos por la tierra y mientras el campesinado continúe enfrentando inseguridad jurídica sobre sus territorios.

Esta ley permitirá fortalecer mecanismos para resolver conflictos agrarios, proteger derechos colectivos y avanzar en el reconocimiento del campesinado como sujeto político de derechos, tal como lo establece la Constitución y las recientes conquistas alcanzadas por el movimiento campesino.

Por eso hoy debemos exigirle al Congreso de la República que actúe con responsabilidad histórica y apruebe esta ley. El proyecto, considerado clave para la reforma rural, enfrenta el reto de avanzar en el Senado dentro de los próximos 38 días para evitar su archivo. No es momento de cálculos politiqueros ni de maniobras para dilatar un debate que el país rural viene esperando desde hace décadas.

El Congreso tiene la obligación moral y política de escuchar al campesinado colombiano, de reconocer las luchas históricas de las organizaciones del campo y de garantizar que esta herramienta jurídica se convierta en una realidad. No aceptamos prácticas de sabotaje, ausencias deliberadas o estrategias para impedir el quórum mientras millones de campesinxs siguen esperando justicia en los territorios.

Defender estas conquistas también implica defender el proyecto político del cambio. El próximo domingo el pueblo colombiano tiene una enorme responsabilidad histórica: respaldar con su voto a quienes han estado del lado de las luchas populares, de la reforma agraria y de los derechos del campesinado. Estamos con quienes han demostrado compromiso con la defensa de los derechos del pueblo, la implementación de la paz, la justicia social y las transformaciones democráticas que requiere el país. Su liderazgo representa la posibilidad de seguir avanzando hacia una democracia más participativa, incluyente y profundamente ligada a las luchas de los sectores populares.

Hoy la defensa de la reforma agraria, de la Jurisdicción Agraria y de los derechos campesinos también pasa por garantizar la continuidad de un proyecto político que permita profundizar los cambios y consolidar una verdadera revolución agraria en Colombia. El campesinado colombiano no puede retroceder. Las conquistas alcanzadas son fruto de décadas de movilización, resistencia y lucha colectiva, y debemos defenderlas con organización, unidad y participación popular.

Fonte: https://viacampesina.org/es/con-la-jurisdiccion-agraria-avanza-la-justicia-social-en-colombia/

COMUNICADO DE SOLIDARIDAD CON BOLIVIA

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – CLOC La Vía Campesina Suramérica denuncia ante los pueblos de Nuestra América y la comunidad internacional la grave situación de conflictividad social, represión y vulneración de derechos que vive actualmente el pueblo boliviano en el marco de las movilizaciones populares desarrolladas en distintas regiones del país.

Las organizaciones campesinas, indígenas, obreras, populares y urbanas movilizadas han levantado legítimas demandas relacionadas con la defensa de la tierra, la soberanía de los pueblos, el acceso a condiciones dignas de vida, la estabilidad económica y la participación popular en las decisiones del Estado. Estas expresiones de movilización social son resultado de profundas tensiones acumuladas frente a políticas que amenazan los derechos históricos conquistados por los sectores populares bolivianos.

Desde la CLOC-LVC Suramérica expresamos nuestra profunda preocupación frente a la escalada de violencia, militarización y criminalización de la protesta social. Rechazamos los asesinatos, detenciones arbitrarias, la represión contra las organizaciones sociales y toda forma de persecución política hacia dirigentes populares, campesinos, indígenas y sindicales que hoy ejercen su legítimo derecho a la movilización y la protesta.

Asimismo, manifestamos nuestro rechazo a las políticas que buscan mercantilizar la tierra, debilitar la propiedad comunitaria y favorecer intereses empresariales y transnacionales sobre los derechos de los pueblos campesinos e indígenas. La tierra, el territorio y los bienes comunes no pueden ser tratados como mercancías al servicio del capital.

Rechazamos toda acción que por vía de la fuerza pretenda desconocer el mandato popular del pueblo boliviano. La salida a las tensiones políticas y sociales debe construirse mediante el diálogo democrático, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la garantía plena de los derechos humanos y colectivos.

Denunciamos también las constantes injerencias externas y los intentos de desestabilización que históricamente han buscado debilitar los procesos populares y soberanos en Nuestra América. Frente al avance del neoliberalismo, del autoritarismo y de los intereses imperialistas, reafirmamos la necesidad de fortalecer la unidad de los pueblos, la solidaridad internacionalista y la articulación de las luchas campesinas, indígenas y populares del continente.

Desde la CLOC – La Vía Campesina Suramérica denunciamos y hacemos un llamado a las organizaciones sociales, movimientos populares, sindicatos, juventudes y fuerzas democráticas de latinoamérica y el mundo a mantenerse vigilantes, denunciar la represión y acompañar solidariamente las luchas del pueblo boliviano.

¡Construir Solidaridad, Resistencia y Esperanza entre los pueblos!

Comunicado de la Región Mesoamérica de la CLOC – La Vía Campesina ante la masacre ocurrida en Colón, Honduras.

La Región Mesoamérica de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC – LVC) expresa su más profunda indignación, dolor y solidaridad con la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC), el Movimiento Campesino de Rigores, las familias de las víctimas y el pueblo hondureño, ante la masacre ocurrida este 21 de mayo de 2026 en la Comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, departamento de Colón, Honduras.

Este brutal hecho, que hasta el momento ha dejado al menos 20 personas asesinadas — 17 hombres y 3 mujeres —, representa una grave violación a los derechos humanos y evidencia nuevamente la situación de vulnerabilidad, violencia e impunidad que enfrentan las comunidades campesinas en Honduras y en toda nuestra región.

Denunciamos con profunda preocupación que, entre las víctimas, se encuentran 8 compañeros y compañeras afiliadas a tres empresas campesinas pertenecientes a la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC). Asimismo, el Movimiento Campesino de Rigores forma parte de la CNTC, organización histórica de lucha campesina y defensa de los derechos de las familias rurales hondureñas.

Como movimientos campesinos articulados en la CLOC – LVC, reafirmamos toda nuestra solidaridad con la CNTC y con las comunidades organizadas que hoy enfrentan el dolor, la violencia y la pérdida de sus compañeras y compañeros. Esta tragedia enluta no solo a Honduras, sino también a todo el movimiento campesino mesoamericano y latinoamericano.

Denunciamos que estos hechos no son aislados. La violencia contra las comunidades rurales está profundamente vinculada al modelo de concentración de tierras, al avance del agronegocio y a la criminalización de quienes defienden la tierra, el territorio, las semillas y la vida campesina.

Nos duele profundamente que sean nuevamente las juventudes campesinas, hijos e hijas de familias organizadas, quienes pierdan la vida en medio de conflictos agrarios y de un contexto donde el Estado continúa sin garantizar condiciones mínimas de seguridad, justicia y respeto a los derechos de los pueblos rurales.

Desde la Región Mesoamérica de la CLOC – La Vía Campesina exigimos al Estado hondureño:

  1. Una investigación inmediata, independiente, transparente e imparcial sobre esta masacre, con resultados públicos y acceso a la justicia para las víctimas y sus familias. 
  2. La captura y sanción de los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes. 
  3. Garantías de seguridad y protección para las familias sobrevivientes, las organizaciones campesinas y las comunidades del municipio de Trujillo, departamento de Colón.
  4. El cese de toda forma de criminalización, persecución y violencia contra las organizaciones campesinas e indígenas que luchan por la tierra y el territorio. 
  5. Acciones estructurales que atiendan las causas de la violencia agraria y frenen el despojo impulsado por intereses económicos y agroindustriales. 

Reafirmamos nuestra solidaridad internacionalista con la CNTC, con las organizaciones hermanas de Honduras y con todas las comunidades que resisten en defensa de la soberanía alimentaria, la reforma agraria integral y la dignidad de los pueblos del campo.

¡La lucha campesina es legítima! ¡Defender la tierra y la vida no es un crimen!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

#17Abril – Unidxs contra el imperialismo, el neocolonialismo, la criminalización de nuestras luchas y el despojo de nuestros territorios


Llamado a la acción por el Día Internacional de las Luchas Campesinas

Bagnolet 24 de marzo de 2026 | Este 17 de abril de 2026, Día Internacional de las Luchas Campesinas, nos movilizamos para conmemorar los 30 años de la Masacre de Eldorado do Carajás, cuando en 1996, 21 campesinxs sin tierra fueron asesinadxs por la Policía Militar en Brasil mientras ocupaban tierras como acción legítima1 dentro de la lucha por la reforma agraria. A partir de este hecho nació el Día Internacional de las Luchas Campesinas, y durante 30 años hemos mantenido este día de acción frente a la violencia que persiste en nuestros territorios. Reafirmamos que la Reforma Agraria es indispensable para sociedades justas, promoviendo la democratización de la tierra, la Soberanía Alimentaria y enfrentando la extrema concentración de la propiedad de la tierra en el mundo. El legado de quienes nos precedieron es la base de una lucha que no puede detenerse, antela violencia, el neocolonialismo y el agronegocio continúan avanzando, militarizando las comunidades rurales e indígenas, restringiendo el acceso a la tierra y atacando nuestros modos de vida y organización colectiva.

La administración estadounidense actual ha desatado una ofensiva recrudecida del imperialismo y el avance de un neofascismo en todas las regiones del mundo que amenaza la paz y la autodeterminación de nuestros pueblos. Junto a su aliadx Israel, están llevando a cabo una campaña neocolonial que hoy tiene en vilo a Irán y a otros paises de la región.

Nos enfrentamos a un sistema en decadencia que, a través de sus gobiernos y en su afán por mantener su poder económico transnacional, se vuelve cada vez más violento y brutal. Tres decadas después, la impunidad de la masacre de Eldorado do Carajás es una herida abierta, sin que se haya hecho justicia. En la recién concluida Segunda Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR +20) en Cartagena, Colombia, recordamos a los mártires de Eldorado do Carajás y de todo el mundo que han sido y siguen siendo perseguidxs, criminalizados « como terroristas » y asesinadxs por defender la Tierra, el Agua y los Territorios.

Asimismo, marcamos 30 años desde que nuestro movimiento campesino global internacionalizó las luchas por la Soberanía Alimentaria. Uno de nuestros grandes logros ha sido integrar el derecho a la Soberanía Alimentaria en las discusiones y marcos políticos internacionales como la Declaración sobre Derechos Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP) y la Declaración sobre los Pueblos Indígenas (UNDRIP).

Este año, también celebramos el Año Internacional de las Mujeres Agricultoras, reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un momento histórico para reconocer el papel vital de las mujeres en la producción de alimentos y la defensa de sus territorios. Es una oportunidad para visibilizar su trabajo, denunciar la violencia que enfrentan y luchar por políticas públicas que las apoyen de manera real.

También a lo largo de estos años, hemos organizado tres encuentros Globales Nyéléni (2007, 2015, y 2025), que han unido movimientos sociales para enfrentar las crisis múltiples que nos afectan, presentando un frente unido. Aunque hemos logrado avances conjuntos con movimientos sociales, el sistema capitalista y colonial que reprime y despoja a nuestros pueblos continúa sin freno, permitiendo el despojo de tierras, protegiendo a las élites y criminalizando a quienes luchan por la tierra mediante leyes y judicialización selectiva y otras formas de persecución en Palestina, Congo, Perú, Líbano, Myanmar, Sudán, Honduras, Ecuador y otros territorios.

No vienen a salvarnos ni a “restaurar la democracia”. Vienen a robar la tierra que cultivamos, usando el mito colonial de “tierra no usada” para entregar nuestros bienes comunes al agronegocio, envenenarnos con agrotóxicos, desplazar la agricultura campesina que produce alimentos saludables y agroecológicos, y transformar nuestros ecosistemas en activos especulativos para bancos y fondos de pensión.

ADVERTIMOS que la ofensiva capitalista y neocolonial no se limita a la violencia directa: las políticas comerciales neoliberales también son mortales para la vida rural. Los Tratados de Libre Comercio (TLC), como el de Mercosur con la Unión Europea y otros, son instrumentos de sometimiento que desmantelan la soberanía nacional para favorecer a las transnacionales. Rechazamos que los alimentos sean tratados como mercancía y el comercio como un arma; exigimos que los aranceles sean herramientas legítimas para proteger a lxs pequeños productores del dumping y no palancas de coacción geopolítica manejadas por el poder imperial.

Por esta razón, nos movilizaremos en Camerún durante la 14ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que se celebrará del 24 al 30 de marzo DE 2026, para exigir la salida definitiva de la agricultura de la OMC.

DENUNCIAMOS la reactivación feroz de la Doctrina Monroe. Los Estados Unidos pretenden convertir a varios territorios en su área de influencia exclusiva, imponiendo un control militar, político económico e ideológico absoluto.

¡ALERTA EN EL CARIBE Y LAS AMÉRICAS! Denunciamos la presencia de barcos de guerra estadounidenses en las costas de Haití, posicionados estratégicamente frente a Cuba. En ausencia de un gobierno soberano capaz de defender los intereses y la soberanía del pueblo haitiano, este territorio se utiliza para facilitar una invasión contra el pueblo cubano a través de contratos con mercenarios transnacionales. Exigimos el fin del bloqueo y de las presiones económicas y militares que asfixian al pueblo cubano que es ejemplo de dignidad y solidaridad. Rechazamos toda acción que busque socavar la soberanía y la autodeterminación del pueblo venezolano y exigimos el respeto pleno de su derecho a decidir libremente su futuro.

ADVERTIMOS que esta arremetida imperial no se limita a algunas regiones. En África, la soberanía está bajo asedio por la disputa de «minerales raros »2, el uso de sanciones comerciales contra Sudáfrica y la intervención militar bajo la excusa del antiterrorismo en Nigeria y el Congo.

En la región árabe, además del genocidio en Palestina, lxs campesinxs enfrentan violencia sistemática que impide acceder a sus tierras y cultivos. En el sur del Líbano, los bombardeos devastan también tierras agrícolas, desplazan a miles y agravan la inseguridad alimentaria. En Irán, las ofensivas y sanciones generan desplazamientos masivos y graves impactos socioeconómicos sobre comunidades rurales. En Siria, la guerra y la sequía extrema reducen la producción agrícola y obliga al campesinado a abandonar sus tierras.

¡PALESTINA LIBRE! El imperialismo y el sionismo son dos caras de la misma moneda. Denunciamos el genocidio continuado, los ataques sistemáticos contra civiles tras el alto al fuego y el robo de tierras por parte de colonos protegidos por el gobierno de ocupación y el apoyo de EE.UU..

En Asia, en la frontera entre Camboya y Tailandia, el conflicto territorial afecta directamente a lxs campesinxs de ambos países, que no pueden continuar con sus actividades agrícolas y muchos se ven forzados a desplazarse como refugiadxs. Asimismo, en Myanmar, más de 3,5 millones de personas han sido desplazadas y 16,7 millones sufren hambre debido a los ataques deliberados de la dictadura militar contra la producción local de alimentos, con los campesinos en primera línea de la resistencia. En Indonesia y otros países, cientos de conflictos agrarios persisten relacionados con tierras, bosques y plantaciones, afectando la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales.

En Europa, la dependencia tecnológica y militar de EE.UU. y los acuerdos comerciales desiguales socavan la autonomía de los pueblos.

En Oceanía, el control de corporaciones transnacionales sobre los bienes comunes, las políticas comerciales desiguales y la presión ambiental limitan la soberanía de los pueblos, afectan la producción local y debilitan los medios de vida rurales.

¡NO HAY PAZ SIN JUSTICIA, Y NO HAY JUSTICIA SIN RESISTENCIA!

Como movimiento campesino internacional, convocamos a la movilización permanente:

  1. SUMARSE a las acciones de solidaridad y a campañas regionales de solidaridad que están impulsando nuestras organizaciones miembro para extender la solidaridad con los pueblos cuya soberanía y derecho a la autodeterminación está siendo amenazada. Agrega tu iniciativa en nuestromuro de acciones globales.
  2. PARTICIPAR en flotillas, convoyes y brigadas por Palestina, Cuba, Haití y otros países que enfrentan opresión y presiones imperialistas, para poner tu compromiso contra la injusticia en acción y llevar un mensaje de esperanza y solidaridad.
  3. MOVILIZARSE masivamente este 17 de abril en los territorios, utilizando nuestras redes y nuestro KIT DE COMUNICACIÓN para visibilizar nuestras luchas y denunciar juntxs la criminalización que enfrentamos. Organiza marchas, acciones directas, foros, mercados campesinos, donación de alimentos, intercambios de semillas, proyección de películas, eventos en escuelas y universidades.
  4. REFORZAR la unidad de las organizaciones populares frente a los gobiernos serviles y las multinacionales del capital que acaparan nuestros bienes comunes para enriquecer a sus élites.
  5. La CIRADR+20 ha vuelto a poner la agenda de Reforma Agraria Popular en el centro de las políticas internacionales. Presiona a tus gobiernos para que estos temas se discutan en las próximas reuniones de la FAO y el CFS y se genere presión política para la implementación de las Directrices sobre la Tenencia de la Tierra, UNDROP y UNDRIP ; mediante políticas nacionales concretas.

#17Abril #LuchasCampesinas #ResistirCultivarTransformar
¡Contra el acaparamiento de tierras y la criminalización de nuestras luchas por la Soberanía Alimentaria!

¡Por la autodeterminación y la dignidad de nuestros pueblos : Resistir, cultivar, transformar!

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

1La Constitución de Brasil de 1988 establece que la propiedad de la tierra debe cumplir una “función social”. En este marco, la ocupación de tierras improductivas por parte de trabajadores rurales ha sido utilizada históricamente como una forma de presión política legítima para exigir la implementación de la reforma agraria. No obstante, dichas ocupaciones no son automáticamente legales, sino que su reconocimiento depende de procesos judiciales y decisiones del Estado.

2 Los minerales raros son metales especiales clave para tecnología moderna como baterías, imanes y pantallas. Son difíciles de extraer y estratégicos, a diferencia de minerales comunes como hierro u oro. En África, su explotación a menudo alimenta conflictos, explotación laboral y desplazamiento de comunidades.

Comunicado de la Región Mesoamérica de la CLOC – Vía Campesina en solidaridad con el Comité de Unidad Campesina (CUC) de Guatemala

La Región Mesoamérica de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC – Vía Campesina) expresa su profunda indignación y firme solidaridad con las familias campesinas organizadas en el Comité de Unidad Campesina (CUC) de Guatemala, ante el desalojo y la represión que se está ejecutando este 11 de marzo en la Finca Hacienda La Asunción, en el municipio de Coatepeque, del departamento de Quetzaltenango.

Denunciamos ante los pueblos de nuestra región y la comunidad internacional la grave violación a los derechos humanos que significa el desalojo de aproximadamente 30 personas, entre ellas mujeres adultas mayores, niños y niñas, quienes durante más de tres décadas han trabajado en estas tierras. La presencia de numerosas patrullas policiales ingresando a las viviendas sin diálogo previo constituye un acto de intimidación y criminalización contra las comunidades campesinas organizadas. Asimismo, recordamos con profunda preocupación que este conflicto tiene antecedentes de violencia, incluyendo el asesinato en 2017 del compañero Eugenio López, quien exigía pacíficamente su jubilación y el respeto a sus derechos laborales.

Alertamos que este no es un hecho aislado. En los últimos meses se ha configurado un patrón preocupante de represión contra comunidades campesinas en Guatemala. Diversas organizaciones han denunciado entre 20 y 30 desalojos que han sido temporalmente detenidos gracias a la movilización social y a la denuncia pública, muchos de ellos acompañados de órdenes de captura contra líderes y lideresas campesinas. Estos procedimientos, además, se han realizado sin cumplir con los protocolos y estándares internacionales establecidos por Naciones Unidas para los desalojos, los cuales obligan a garantizar condiciones adecuadas para las personas afectadas, así como procesos de diálogo y notificación previa.

Las familias que hoy enfrentan el desalojo han sido históricamente trabajadoras de estas fincas y denuncian que durante décadas se les descontaron cuotas laborales que nunca fueron reconocidas en su beneficio. La ausencia de notificación previa, la falta de debido proceso y la inexistencia de medidas para proteger a las personas adultas mayores, mujeres, niñas y niños constituyen violaciones flagrantes a los estándares internacionales de derechos humanos.

A esta situación se suma la criminalización de las comunidades campesinas. Actualmente cinco personas vinculadas a este caso se encuentran detenidas, cuatro capturadas la semana pasada y una más detenida el día de ayer, sin que se hayan garantizado plenamente las medidas cautelares ni el debido proceso. Según las denuncias recibidas, las personas afectadas no fueron debidamente notificadas de los procesos judiciales. Durante la audiencia realizada este día, no se otorgaron medidas sustitutivas, manteniéndoles en prisión.

Recordamos que el Estado de Guatemala debe actuar conforme a los estándares internacionales de derechos humanos, incluyendo los principios contenidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP), que afirma el derecho de los pueblos campesinos a la tierra, a condiciones de vida dignas y a la protección frente a desalojos forzados.

Resulta particularmente preocupante que estas acciones ocurran mientras en el país se desarrolla el período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), lo que pone en evidencia la persistencia de prácticas de criminalización y represión contra las luchas campesinas.

Asimismo, recordamos que el movimiento campesino guatemalteco ha impulsado un proceso de diálogo con el actual gobierno que derivó en la firma de un Acuerdo Agrario que contempla cinco ejes fundamentales, siendo estos, el acceso a la tierra, programas de apoyo al campesinado, el fortalecimiento de la Dirección de Resolución de Conflictos Agrarios, la creación de un Ministerio de Economía Popular y el fortalecimiento de la institucionalidad pública vinculada al desarrollo rural. Sin embargo, este acuerdo permanece prácticamente detenido.

Desde la Región Mesoamérica de la CLOC – Vía Campesina reafirmamos que la tierra es un derecho y no una mercancía. Los desalojos violentos contra comunidades campesinas son una expresión del modelo de concentración de la tierra que históricamente ha negado justicia a quienes la trabajan.

Por ello:
– Expresamos nuestra plena solidaridad con el Comité de Unidad Campesina (CUC) y con las familias afectadas.
– Exigimos la suspensión inmediata del desalojo y el cese de la criminalización contra las comunidades campesinas.
– Demandamos al Estado de Guatemala garantizar el debido proceso y el respeto a los derechos humanos de las personas afectadas.
– Llamamos al Gobierno de Guatemala a reactivar de manera urgente el Acuerdo Agrario y los mecanismos institucionales para la resolución de los conflictos agrarios.
– Solicitamos a las Naciones Unidas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos mantenerse vigilantes frente a esta situación y acompañar la garantía de los derechos humanos de las comunidades campesinas.
– Llamamos a las organizaciones sociales, populares y de derechos humanos de la región y del mundo a mantenerse vigilantes y solidarias frente a esta situación. La lucha por la tierra, la dignidad y la justicia para los pueblos campesinos es una lucha de toda la humanidad.  

¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!  

Región Mesoamérica
CLOC – Vía Campesina 11 de marzo de 2026