Argentina: Las familias campesinas de Mendoza celebran su día

Lunes 16 de Abril de 2012

LUCHAEste martes 17 de abril se conmemora el Día Internacional de la Lucha Campesina. La Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Cuyo (UST), en el marco de los festejos de nuestros 10 años, realizaremos un festival para recordar este día tan significativo para las familias campesinas de Mendoza y todo el Mundo.

El 17 de abril de 1996 se reprimió una manifestación del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) en Eldorado dos Carajás, en el norte brasilero. El saldo fue 19 campesinos asesinados a manos de las autoridades por reclamar un pedazo de tierra para vivir dignamente. Cada año se conmemora en todo el mundo como el Día de la Lucha Campesina, por el acceso y la defensa de las tierras en las que campesinos y campesinas vivimos y trabajamos



Las comunidades campesinas de Mendoza y las del vasto territorio argentino somos actualmente hostigadas por los intereses de las corporaciones del agronegocio. El asesinato de Cristian Ferreyra en Santiago del Estero es la muestra irrefutable de esto. Desde hace ya 10 años la UST lucha por Tierra para quienes la producen y por una Soberanía Alimentaria para los pueblos de nuestra región.

El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), del cual la UST es parte, en conjunto con otras organizaciones campesinas del país, promueve desde el año pasado la necesidad de la aprobación del proyecto de ley de suspensión de los desalojos, con el objetivo de detener las cotidianas y brutales muestras de violencia que se viven hoy en los territorios rurales de nuestro país. El martes 17 se realizará un acto frente al Congreso de la Nación para profundizar y visibilizar esta demanda.

Para conmemorar este día, y en el marco de los festejos de los 10 años de la UST, se realizará en la Villa Tulumaya, Lavalle, un festival con músicos amigos, actos culturales y comidas típicas. El mismo será el sábado 21 de abril desde las 18 horas en la sede de la UST en Lavalle (Camino a Costa de Araujo, a 3 km de la Villa Tulumaya). Se comenzará la actividad con una Marcha desde la Plaza Departamental y que culminará en la mencionada sede, que además es predio productivo donde funciona la Fábrica de alimentos balanceados de la UST.


10 AÑOS LUCHANDO POR LA TIERRA Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA


Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra

Movimiento Nacional Campesino Indígena

CLOC – Vía Campesina

Contactos:

0261 155994533

0261 156565319

0261 4905028

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www.ust-mnci.blogspot.com

 

Facebook: Ust mnci

 

Twitter: @Ustierra

 

 

 

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Jugando con el hambre: los millonarios negocios con la tierra

Viernes 13 de Abril de 2012

Hay un producto más atractivo que el oro, más rentable que el petróleo y más codiciado que las acciones de Apple: la tierra. En los últimos diez años en África, América Latina y el Sureste Asiático, 230 millones de hectáreas han sido cedidas, vendidas o alquiladas a estados petroleros, potencias emergentes, conglomerados industriales, fondos de inversión y bancos. Es como si hubieran comprado a Francia, España, Alemania, Reino Unido, Italia, Portugal, Irlanda y Suiza juntos. Una fiebre de miles de millones de dólares que está trastornando el planeta al establecer plantaciones gigantes donde antes solo había sabanas, selvas y pequeñas parcelas. Puede ser la oportunidad para impulsar una verdadera revolución verde pero, a cambio, el mundo está jugando con su equilibrio y su sostenibilidad.Desde tiempos coloniales, empresas y gobiernos extranjeros se tomaron tierras en todo el mundo. Pero en 2008, cuando se dispararon los precios de los alimentos, se aceleró el frenesí por comprar. Ese año, según la compañía de análisis financiero Bloomberg, el trigo aumentó 130 por ciento; la soya, 87 por ciento; el arroz, 74 por ciento, y el maíz, 31 por ciento. Sorprendidos, países que importan gran parte de su comida, inversionistas y compañías agroindustriales redescubrieron el aforismo del autor estadounidense Mark Twain: «Compren tierra porque ya no la fabrican».

Comenzó entonces la carrera por las hectáreas. Como le dijo a SEMANA Danielle Nierenberg, experta en agricultura sostenible de la ONG Nourishing the Planet: «muchos países ricos se empezaron a preocupar por la manera como iban a alimentar a su población en 10, 20 o 30 años y se pusieron a buscar sitios para cultivar». Así fue como Arabia Saudita, Emiratos Árabes o Qatar, países desérticos que importan 60 por ciento de su comida y que tienen los bolsillos repletos de petrodólares, se volcaron a adquirir suelos fértiles en Etiopía, Kazajistán o Indonesia.

Japón, China y Corea del Sur también compraron compulsivamente. Seúl controla ahora, a través de grandes consorcios como Daewoo o Hyundai, 2.300.000 hectáreas en otros países. Es uno de los terratenientes más grandes del planeta y sus propiedades llegan hasta Brasil, Tanzania, Filipinas o Rusia. China, por su parte, se prepara para enfrentar un reto enorme. Tiene 1.400 millones de bocas para alimentar, el 20 por ciento de la población mundial, pero menos del 10 por ciento de los suelos cultivables del planeta. Con la urbanización y la industrialización, se está consolidando el problema. Por eso en los últimos años Beijing firmó contratos con más de 30 países.

Uno de estos es República Democrática del Congo, el país más grande de África, que lleva décadas atrapado en la llamada guerra mundial de África. En esa nación, empresas chinas consiguieron una concesión para instalar la plantación de palma más grande del mundo, que cubrirá en los próximos años un millón de hectáreas -casi cuatro veces el tamaño de Bogotá-.

Pero no solo los gobiernos invierten. Con los precios del petróleo por las nubes, la demanda por biocombustibles está aumentando a una velocidad vertiginosa, y con ella la presión para sembrar caña de azúcar, palma africana, soya o jatropha, una mata con propiedades similares. Grandes empresas del sector energético, químico o agroindustrial están adquiriendo por doquier. En Argentina, enormes extensiones de soya, destinada a biocombustibles, están devorando la pampa y reemplazando alimentos como el ganado o el trigo.

Pero el suelo ya no es solo para cultivar. También se volvió una forma para ganar mucho dinero. Después de la crisis financiera de 2008, las tierras atrajeron inevitablemente a los mercados financieros, pues es un negocio seguro. Con el auge de los biocombustibles, el calentamiento global, el incremento de la población mundial y el alza de los alimentos, la presión sobre la tierra va a seguir creciendo. Warren Buffett, el multimillonario estadounidense, se gastó 400 millones de dólares en soya y azúcar en Brasil. En Argentina, la familia Benetton posee 900.000 hectáreas en la Patagonia y el gurú de las finanzas George Soros ya tiene un fondo para adquirir tierras en América del Sur.

Como la compra masiva de tierras es aún un fenómeno reciente, sus consecuencias aún son inciertas. Los nuevos terratenientes insisten en que es una oportunidad única para sacar de la miseria a millones de campesinos. Prometen inversiones en educación, salud, carreteras, inyectar tecnologías y mejorar la productividad. Pero, como dijo a SEMANA Carlos Vicente, de la ONG Grain, los riesgos son demasiado grandes: «El acaparamiento de tierras ya está teniendo un tremendo impacto. El desplazamiento de comunidades locales, la destrucción de las economías regionales, la pérdida de la producción de alimentos para el consumo local, la pérdida de la biodiversidad, los impactos de los monocultivos y de los agrotóxicos usados en la producción agroindustrial son efectos que ya son parte de la realidad».

Las dos terceras partes de los nuevos negocios se están firmando en África, en países que muchas veces carecen de instituciones capaces de ejercer un control. Las transacciones son opacas y los derechos del campesino no son precisamente la preocupación principal de los dirigentes. Además, muchos países están dispuestos a todo tipo de sacrificios con tal de atraer las inversiones. Philippe Heilberg, un inversionista estadounidense que tiene cientos de miles de hectáreas en Sudán del Sur, se lo explicó con mucho cinismo a la revista Der Spiegel: «Cuando hay poca comida, el inversionista necesita un estado débil que no lo fuerce a regirse por las reglas». Así es como en Mozambique inversionistas consiguieron contratos de alquiler de 99 años, con exenciones de impuesto sobre 25 años, al irrisorio precio de un dólar por hectárea al año. Cada año solo van a pagar 300.000 dólares, lo que vale una casa en un suburbio de clase media en Houston.

También abundan denuncias de grandes organizaciones humanitarias sobre regiones enteras que son desplazadas. En enero, Human Rights Watch denunció que 70.000 campesinos de Etiopía abandonaron sus pueblos después de que el gobierno vendió sus tierras. Oxfam, por su parte, indicó que en Uganda 20.000 personas salieron de sus parcelas para que ahí se instale una compañía maderera.

Pero tal vez la mayor preocupación es que, aunque parezca contradictorio, la producción masiva estimula el hambre. Nierenberg dijo que «los gobiernos muchas veces venden sin consultar con las comunidades. Los granjeros, ya sin parcela, no pueden alimentar a su familia y se ven obligados a migrar a las ciudades». Además, los alimentos ahora compiten en un mercado global. El pobre de Etiopía tiene que pagar un precio competitivo por el trigo que consume o, de lo contrario, el producto es exportado. Y el modelo agrícola, basado sobre todo en biocombustibles, acaba con los cultivos tradicionales. A mediados del año pasado, miles de personas murieron de hambre en el Cuerno de África. Una crisis que, según un reporte del Banco Mundial, fue provocada por una sequía prolongada, pero también por el auge de biocombustibles que contribuyeron a la inflación de la comida.

Por ahora, activistas y ONG tratan de imponer un código ético mundial, mayores controles y más transparencia en el mercado de tierras. Aunque algunos, como Carlos Vicente, piensen que «buscar un punto medio es como intentar que convivan en una jaula un cordero y un león», el mundo tiene la obligación de resolver pronto cómo va alimentarse, sin correr el riesgo de autodestruirse.

 

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La crisis mundial y la situación en el agro

Viernes 13 de Abril de 2012

Por João Pedro Stedile

joaoEn la historia de los 250 años del capitalismo industrial se han verificado numerosas crisis cíclicas y por lo menos tres crisis sistémicas -incluida la actual- que tuvieron carácter mundial. En las crisis precedentes los capitalistas siempre adoptaron medidas para sanear el sistema y recuperar el ciclo de expansión y de reproducción del capital.

Entre esas medidas se destaca la necesidad de destruir el capital acumulado sobrante (en pocos meses han sido quemados más de cuatro billones de dólares), aumentar la explotación laboral de los trabajadores para elevar la tasa de lucro sobre todo mediante el desempleo, la disminución de los niveles medios salariales y el incremento de la productividad laboral. La Organización Mundial del Trabajo pronostica que 40 millones de operarios perderán sus empleos.

En ese marco, las consecuencias de la crisis sobre la agricultura muestran algunas características peculiares.

En los últimos 20 años se ha difundido en el hemisferio sur una alianza entre los grandes terratenientes y las corporaciones que controlan la producción de insumos agrícolas y el mercado mundial de alimentos, el agrobusiness.

Esta agricultura capitalista, latifundista y mecanizada exige cada vez más agrotóxicos y créditos. Necesita el capital financiero para comprar los insumos industriales producidos por las corporaciones. Pero la crisis actual ha afectado la irrigación de capitales, ha causado la caída de la producción de las mercaderías destinadas al mercado mundial, el descenso de la tasa de lucro y un cuantioso desempleo entre los trabajadores asalariados que en general trabajan solamente en los ciclos agrícolas y en gran parte son migrantes.

Aunque se ha reducido el ritmo de inversión de capitales en la agricultura, se advierte una intensificación de la apropiación de los recursos naturales aún disponibles. En los últimos años es patente una ofensiva capitalista para adquirir más tierras, áreas con biodiversidad, reservas minerales, fuentes de agua y de energía.

La tendencia es hacia la posesión de bienes naturales que por no ser utilizados tienen bajos precios pero que, en el próximo ciclo de acumulación aportarán inmensas ganancias al ser colocados en el mercado. Al mismo tiempo las corporaciones intentan un mayor control del mercado de las simientes. En muchos países se impone la adopción de simientes transgénicas sobre las que, según las normas de la Organización Mundial del Comercio, las corporaciones tienen derechos de propiedad cuando en realidad son un patrimonio de la humanidad.

Brasil y otras naciones de Asia y Äfrica somos víctimas de la avidez de capitales internacionales que han venido a invernar durante la crisis para recomponerse y volver a concentrarse en un nuevo ciclo de acumulación.

Los campesinos continúan resistiendo en todo el mundo y experimentan las consecuencias negativas y positivas de esta crisis.

Negativa es la reducción de la demanda de sus productos en los mercados locales en función de la caída de la renta de la población trabajadora, cada vez más urbanizada, más desocupada y con empleo precario. Se han reducido los flujos migratorios de su juventud, que no encuentra trabajo en las ciudades o en los países desarrollados. Por ello, también disminuyen las remesas de los trabajadores emigrantes del sur a sus familias, generalmente de origen campesino.

Como consecuencia de la presión de las grandes corporaciones para apoderarse de más tierras y recursos naturales se intensifican los conflictos sociales. En casi todos los países del sur las tierras más fértiles y próximas a los mercados se disputan palmo a palmo entre los campesinos y los capitalistas que quieren implantar el modelo del agrobusiness para la exportación.

En los numerosos casos en los que los campesinos fueron captados por la agricultura industrial y adquirieron los insumos producidos por las corporaciones, ahora enfrentan un encarecimiento de esos insumos muy superior a la inflación. Muchos campesinos se han endeudado y han debido abandonar sus tierras, particularmente en países de Asia como India, Tailandia e Indonesia.

Los recursos que los Estados antes aplicaban a programas sociales a favor de los campesinos -salud pública, educación, transporte, asistencia técnica- se reducen en el marco de la crisis porque van en primer término a salvar a los capitalistas.

Los aspectos positivos derivan de que los pequeños campesinos, aunque operan en un medio capitalista, pueden producir sus propios alimentos y no pierden sus trabajos. Se les reduce la renta pero no quiebran.

El modo de producción de monocultivos en gran escala, que destruye las demás formas de vida vegetal y animal, y genera alimentos cada vez más adulterados por los venenos agrícolas, está causando el desequilibrio del medio ambiente, la contaminación del aire y del agua y el cambio climático.

Estas contradicciones están orientando a las poblaciones de las ciudades a convertirse a mediano plazo en aliadas de los campesinos para modificar el modo de producción agrícola a fin de obtener alimentos sanos.

La crisis provocará ciertamente un largo e intenso debate en la sociedad sobre la forma de utilizar los recursos naturales y puede determinar cambios benéficos para la agricultura mundial.

Los capitalistas quieren producir dólares y lucro. Los campesinos quieren producir alimentos sanos y bienestar. Esta disputa acontece en todos los espacios territoriales en los que ambos se encuentran. El futuro está del lado de los campesinos. Y en contra de los depredadores de la naturaleza y de los explotadores del pueblo

(*) João Pedro Stedile, economista, miembro del Movimiento de los Sin Tierra (MST) y de Via Campesina Internacional

 

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Argentina: En el marco del día Internacional de la Lucha Campesina, el MOCASE-VC invita a la presentación del libro «Raimundo Gómez, caminante de los montes».

Viernes 13 de Abril de 2012

mocase«Cuando pensamos nuestro pasado, pensamos ante todo en nuestros viejos y en nuestras viejas. Recordamos a aquellas personas que le han dado forma a esto que somos y a esto que seguimos haciendo para cambiar lo que somos. Así vamos llenando la memoria de nombres, caras y sentidos; de identidad la llenamos. Recordar es volver a pasar por el corazón. A más de 20 años de existencia del MoCaSe sentimos que era necesario empezar un trabajo de reconstrucción escrita de eso que está presente en nuestros relatos, en nuestras charlas, en nuestros encuentros; las historias de esos viejos y viejas que son como padres y madres, que nos guían, que nos marcan rumbos. Algunos, como Don Raimundo, ya no están físicamente, pero sí sus palabras, sus enseñanzas. Este cuaderno, el primero de la serie de viejos sabios y viejas sabias del monte, ha sido pensado alrededor de los recuerdos y la figura, las palabras y los pensamientos de don Raimundo Gomez».



Día: Martes 17 de Abril de 2012 – 20 hrs.

Lugar: INDES (Anexo FHCyS-UNSE). Avda. Belgrano al frente del Hospital Regional

Auspicia: INDES (Instituto de Estudios para el Desarrollo Social).

 

 

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Chile: El 17 de abril, Día de la Lucha Campesina se realizar Jornada de Solidaridad con la zona afectada por incendios forestales en Quillon

Viernes 13 de Abril de 2012

«Semillas Campesinas en Solidaridad».

Las organizaciones ANAMURI y CLOC-VC-Chile, junto a la Red de Mujeres Rurales del Bío Bío y la Asociación de Mujeres Campesinas Productoras “La Esperanza de Quillón” convocan e invitan para el 17 de abril, a una jornada de solidaridad con las y los campesinos de la Comuna de Quillón que perdieron sus casas y su producción agrícola a causa de los incendios forestales, ocurridos a principio de año en la Región del Bio-Bio.

Esta actividad se realiza en el marco del “Día Internacional de las luchas campesinas” donde se rinde homenaje a las y los campesinos caídos en la larga lucha por la defensa de la biodiversidad, de las tierras y los territorios.



Durante varios años las organizaciones campesinas y de pueblos originarios hemos venido denunciando el desastre que provoca la implementación del actual modelo neoliberal en nuestro país, que en las últimas décadas ha visto cambiar su geografía con monocultivos que destruyen e invaden nuestras tierras y territorios. Los últimos incendios en el sur del Chile, con largas extensiones de plantación de pinos y eucaliptus, especies altamente combustibles, han provocado grandes desastres ambientales, que ha dejado un saldo importante de pérdidas de vidas humanas, han arrasado con la producción, el alimento, la biodiversidad, las viviendas de las y los campesinos, y el trabajo de toda una vida. Los incendios en Quillón, Ranquil y Carahue son una víctima más de la voracidad del modelo.

En este marco se encontraran el 17 de abril en una jornada solidaria, campesinas y pueblos originarios, que se movilizarán de distintas localidades del país trayendo y entregando sus semillas, plantas y árboles nativos a familias afectadas por el incendio en Quillón, para contribuir a la recuperación de las economías familiares de Quillón y a sanar nuestra madre naturaleza.

PROGRAMA

MARTES 17 DE ABRIL DE 2012

LUGAR: PLAZA DE QUILLON

08:00 – 09:00 hrs Recepción y desayuno de delegaciones

Saludos y Bienvenida. ANAMURI y AG de Quillón

09:00 – 10:00 hrs Mesa redonda.

Lugar: Salón Municipal

 Resultado Encuesta aplicada a familias afectadas por incendios en Comunas Quillòn , Ranquil, Carahue U. de Concepciòn

 Monocultivos y Modelo Economico en Comunas Rurales Pueblos Indigènas en Chile. Comité de Defensa del Bosque Nativo

 Soberanía Alimentaria y Agricultura Familiar Campesina. ANAMURI

10:00 – 13:30 Debate, Demandas y Propuestas.

14:00 – 15:00 hrs Almuerzo Compartido

15:00 – 17:00 hrs Encuentro Semillas en Solidaridad

 Trafkintu

 Muestra de sabores y saberes campesinos

 Minga: Entrega Solidaria de semillas, Arboles Nativos y Frutales que han viajado hasta Quillón de distintos lugares de nuestro Pueblo para la familias víctimas de los incendios forestales.

 Conversatorio abierto de saberes donde se compartirán y debatirán paralelamente distintos temas.

17.15.a18:00 horas Clausura y lectura Declaración

Contacto Jaqueline Arriagada. A. G. De Quillón fono 74676147

Alicia Muñoz. Cordinación Cloc-VC-Chile fono 76157855

 

 

Honduras: Desalojan violentamente a campesinos, les llevan sus pertenencias dejando en la calle a unas cien familias en Olancho

Viernes 13 de Abril de 2012

El pasado 12 de Abril del 2012, fue un día triste y negro para unas cien familias campesinas del Movimiento Fuerzas Unidas de la comunidad el Corozo Rio tinto Catacamas, cuando a eso de las 2:00 de la tarde, sin presentarles ninguna orden de desalojo por la autoridad competente, fue violentamente desalojadas las bases campesinas del Movimiento campesino “Fuerzas Unidas” ubicado en Catacamas Olancho.



Las campesinas y campesinos vieron con mucha impotencia y dolor , como sus viviendas eran destruidas por los pesados tractores y sus enseres domésticos; así como también alimentos principalmente granos básicos incluso animales domésticos que poseían fueron robados por policías, militares , comando cobras y personas civiles ajenas al movimiento campesino fuertemente armadas que llegaron a desalojar a estas familias a las tierras que mantenían en posesión desde hace 7 años y que se encontraban en proceso de legalización en el Instituto Nacional Agrario (INA).

Con este tipo de barbaries por parte de supuestos dueños de tierras y las autoridades, la pobreza se agudiza aún más en el campo, ya que en los últimos años no solo desalojan de forma violenta a los grupos campesinos que están en procesos de recuperación de tierras; sino que también les roban sus pertenencias que ellos con muchos años de sacrificio y esfuerzo logran adquirir y en un instantes los dejan en la calle y sin alimentos para sobrevivir.

El grupo campesino Movimiento Fuerzas Unidas de Catamas Olancho está ocupando unas 400 manzanas de tierra, este grupo caracterizado por su arduo trabajo y lucha permanente de todas y todos sus miembros su principal dirigenta es la compañera Enma Fúnez una mujer luchadora y con mucha convicción que ha ocupado cargos importantes en la junta directiva nacional de La Central Nacional de Trabajadores del Campo “CNTC” de la cual es miembro este Movimiento Campesino.

Según las y los campesinos afectados hoy Viernes 13 en horas de la mañana se trasladaron a las tierras para ir a recoger lo que quedaba de sus pertenencias , sin embargo encontraron que hay en los predios personas civiles fuertemente armadas custodiando la zona y no les permiten el ingreso de las y los campesinos.

Ante estos lamentables hechos La Vía Campesina Honduras, La Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) Y demás organizaciones campesinas hondureñas, condenamos y repudiamos este tipo de atropellos y persecución contra el campesinado que su única lucha es obtener un pedazo de tierra para producir sus alimentos y hacerle frente al hambre que impera en el país. Y hacemos un llamado al presidente de la república y demás autoridades a poner orden en el país y que apliquen las leyes conforme a justicia, para evitar tragedias mayores en el campo.

LA TIERRA ES PARA QUIEN LA TRABAJA

PORQUE LA TIERRA NOS PERTENECE, LUCHAREMOS HASTA EL FINAL

 

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Vía Campesina llama a movimientos y organizaciones a realizar actividades de resistencia el 17 de abril

Miércoles 4 de Abril de 2012

Natasha Pitts- Adital

17_DE_ABRIL_CLOCPara decir no a la concentración de tierras y al arrebato de éstas de las manos de quienes las cuidan y trabajan, Vía Campesina está haciendo un importante llamado con vistas al 17 de abril, Día Internacional de las Luchas Campesinas. Movimientos de pescadores, organizaciones sociales, grupos estudiantiles, ambientales y que luchan por justicia social están siendo invitados a fortalecer la resistencia popular contra la concentración de tierras y el control corporativo de los bienes naturales y agrícolas.

Marchas, proyecciones de videos, ocupaciones de tierras, debates, exposiciones de arte y protestas son algunas de las actividades sugeridas por Vía Campesina para llamar la atención sobre esta problemática mundial. Vía Campesina pide que todas las actividades realizadas sean informadas (viacampesina@viacampesina.org) y también que los organizadores de las iniciativas envíen fotos, videos e informaciones al respecto.

Las acciones se realizarán en todo el mundo para impedir la concentración de tierras en manos de pocos y reclamar la tierra arrebatada de las manos de campesinos/as. Las manifestaciones pacíficas también van a pedir una reforma agraria integral que lleve justicia social a las zonas rurales y el fin del control de la vida de millones de personas ejercido por inversores y dueños de empresas transnacionales.

 

Vía Campesina señala que las acciones también se realizarán para reforzar la importancia de un sistema de producción agrícola basado en la agricultura campesina y en la soberanía alimentaria y para decir no «a los principios de las ‘inversiones agrícolas responsables’ (IAR) propuestas por el Banco Mundial, ya que nunca puede ser ‘responsable’ el hecho de que inversores y empresas acaparen tierras agrícolas”.

Para acompañar las comunicaciones de Vía Campesina basta inscribirse en la lista de e-mail especial enviando un mensaje a via.17aprilsuscribe@viacampesina.net. Todas las iniciativas realizadas en el marco del 17 de abril serán organizadas en un mapa de acciones mundiales que se publicará en el sitio web de Vía Campesina.

La lucha contra la concentración de tierras no es de hoy. El mismo Día Internacional de las Luchas Campesinas se remonta al 17 de abril de 1996, cuando 19 campesinos brasileros que luchaban por tierra y justicia social fueron masacrados.

Cada día, los que viven de la tierra sufren por la aplicación de nuevas políticas y de un nuevo modelo de desarrollo que se basa en la expansión y expropiación de tierras. La concentración de terrenos apropiados para el cultivo es impulsada por inversores nacionales e internacionales, con apoyo de gobiernos y autoridades locales, a fin de controlar bienes naturales codiciados por su valor comercial.

Vía Campesina señala como principales concentradores de tierras y recursos naturales a los grandes inversores, dueños de plantaciones, empresas madereras, grupos dueños de hidroeléctricas y empresas mineras, inversores turísticos e inmobiliarios, autoridades portuarias y de infraestructura, así como instituciones financieras como bancos privados, fondos de pensiones y otros fondos de inversión.

La ganancia de estos concentradores de tierras tiene consecuencias como desocupación y desplazamiento de poblaciones locales campesinas e indígenas, violación de derechos humanos, aumento de la pobreza y de las desigualdades y perjuicios ambientales, entre otros graves problemas.

Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

Nuevo informe de los Amigos de la Tierra Internacional – La Via Campesina – Combat Monsanto

NUEVO INFORME DEMUESTRA CRECIENTE OPOSICION A GIGANTE DE BIOTECNOLOGIA MONSANTO

4 de abril de 2012, Washington (Estados Unidos) / Montevideo (Uruguay), París (Francia) – Hoy, en el día en que el gigante de la biotecnología Monsanto publica sus ganancias del segundo trimestre, un nuevo informe de organizaciones de la sociedad civil señala que los pequeños productores y los agricultores orgánicos, al igual que las comunidades locales y los movimientos sociales de todo el mundo resisten y rechazan cada vez más a Monsanto y al modelo de agricultura industrial que representa.

El nuevo informe, realizado conjuntamente por La Vía Campesina, Amigos de la Tierra Internacional y Combat Monsanto (y disponible en inglés, francés y español [1]) brinda una mirada de las principales luchas contra Monsanto y otras empresas de agroquímicos que presionan para imponer los cultivos genéticamente modificados (OGM) a los agricultores y el medio ambiente.

“El informe muestra que la objeción cada vez más fuerte de los movimientos sociales y de las organizaciones de la sociedad civil están teniendo un impacto en la introducción de los cultivos GM”, sostuvo Josie Riffaud de La Vía Campesina.

Los testimonios y el análisis contenidos en el informe pretenden inspirar y unir a los consumidores, activistas y comunidades en contra de los abusos cometidos por Monsanto y otras empresas de biotecnología del mundo.

“¿Quién responsabilizará a Monsanto de la devastación mundial de la biodiversidad, de la erosión del suelo y de las violaciones a los derechos campesinos provocados por la utilización de productos en base al petróleo que son necesarios para la agricultura industrial?”, se preguntó Dena Hoff de la Coalición Nacional de Agricultures Familiares/ La Vía Campesina América del Norte. “Los agricultores de todo el mundo estamos resistiendo por la soberanía alimentaria, pero el resto del mundo debe sumarse”, agregó.

“Este nuevo informe documenta la fuerte oposición a esta poderosa empresa trasnacional, que promociona sus productos genéticamente modificados aparentemente sin tener en cuenta los costos sociales, económicos y ambientales”, afirmó Martín Drago, coordinador del Programa de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra Internacional.

“La mayoría de la población en Europa se opone a la producción de alimentos genéticamente modificados, y varios países europeos ahora tienen moratorias nacionales que prohíben el maíz MON810 de Monsanto y las papas Amflora de BASF, a pesar de la fuerte presión de la industria de biotecnología y de la Comisión Europea de levantar las moratorias”, sostuvo Héloise Claudon de la organización Combat Monsanto.

La utilización de cultivos GM destruye la diversidad de los cultivos, homogeneiza los alimentos y elimina el conocimiento y la cultura local. De esta y de otras formas la desigualdad, la pobreza y la explotación de los recursos naturales logran prosperar en el sistema mundial de alimentos, que se centra en la generación de ganancias y no en la producción de alimentos sustentables ni en la soberanía alimentaria.

El área total plantada con cultivos GM abarca tan solo un 3% de la tierra agrícola mundial. Un 97% de la tierra agrícola del mundo continúa estando libre de transgénicos. La plantación de cultivos GM se restringe a pocos países: 90% de los cultivos GM son plantados en Estados Unidos, Brasil, Argentina, India y Canadá. Casi un 60% de los experimentos en campos de cultivos GM son realizados en Estados Unidos.

La gran mayoría de los cultivos GM son destinados a alimento para animales en países ricos, en lugar de alimentos para los pobres o quienes padecen hambre.

PARA MÁS INFORMACIÓN:

En Uruguay (en español):

Martín Drago, coordinador del programa Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra Internacional: martin.drago@redes.org.uy o Tel: +598 (99) 13 85 59

En Estados Unidos (en inglés):

Dena Hoff , Coalición Nacional de Agricultores Familiares / La Vía Campesina América del Norte – Tel: + 1 (406) 939 -1839

En Francia (en francés):

Josie Riffaud de La Vía Campesina: josieriffaud@yahoo.fr

Tel: + 33(0) 6 13 10 52 91

Héloise Claudon de Combat Monsanto: Tel: + 33 (0) 6 01 85 30 80

heloise.claudon@combat-monsanto.org

NOTAS:

[1] El informe está disponible

En español : http://www.viacampesina.org/downloads/pdf/sp/Monsanto-Publication-ES-Final-Version.pdf

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El Salvador: La lucha por la soberanía alimentaria

Viernes 31 de Marzo de 2012

Mercy Palacios

Soberanía alimentaria es un concepto político propuesto por Vía Campesina que desde hace 16 años ha estado generando debate y movilización en diferentes países del mundo, y ha sido reivindicado por muchas organizaciones sociales, particularmente las campesinas, para exigir el derecho a controlar las políticas, la distribución de los recursos (tierras, semillas e insumos), y la toma de decisiones en acuerdos internacionales cuando éstos afecten a la agricultura de un país. En general, este concepto define el derecho que deben tener todos los países para: decidir sobre sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, distribución, comercialización y consumo de los alimentos.

La Soberanía alimentaria plantea una interrelación de temas vinculantes de las políticas agrícolas, ambientales y alimentarias tales como: la reforma agraria, el control del territorio, el uso del suelo, la equidad de género, las semillas, los mercados locales, la biodiversidad, la autonomía, la deuda, la salud, políticas de empleo, políticas salariales y otros relacionados con la capacidad de producir alimentos localmente y su acceso de parte de toda la población nacional.

Además, para que esto se promueva en un escenario favorable- será necesario resolver el problema del desempleo estructural a nivel nacional, lograr la equidad entre hombres y mujeres, así como el establecimiento de políticas salariales, el acceso a los servicios básicos de la familia, como salud, educación, vivienda, protección al mercado doméstico, etc. Por todo esto es necesario que se formulen políticas públicas y leyes que garanticen el acceso, calidad y cantidad adecuada de alimentos a toda la población salvadoreña.

Por otro lado, en El Salvador existe un marcado deterioro de la capacidad nacional de producir nuestros propios alimentos, las reformas neoliberales han estimulado la iniciativa privada, a través de la eliminación de regulaciones en la economía, la apertura comercial y financiera, la liberalización de los precios y la privatización de las empresas y activos públicos. La implementación de los Programas de Ajuste Estructural y Estabilidad Económica durante más de 20 años, no sólo ha favorecido la importación de mercancías libres de aranceles, sino también la traslación de activos y empresas públicas a corporaciones transnacionales, beneficiando principalmente a los grupos más dominantes del país.

Entendiendo que la alimentación es un derecho humano básico al que todas las personas deben tener acceso, éste únicamente puede asegurarse, en un sistema que garantice la soberanía alimentaria de los pueblos y no con lógica neoliberal, el cual nos obliga a producir más para la exportación, y producir menos para el consumo interno, lo que impone la creciente necesidad de importar más productos para su alimentación y deja sin los alimentos necesarios a la población salvadoreña.

Este cuestionamiento en épocas de hiperglobalización neoliberal se vuelve imprescindible tanto en el Norte como en el Sur, e implica repensar las estrategias de participación política y de relación con el Estado, teniendo en cuenta su rol cada vez más descafeinado en la redistribución de riquezas y de generación de normas. La Soberanía alimentaria es un llamado para recordarnos que el mismo proceso de globalización es un proceso político que puede ser cambiado.

El marco de la Soberanía alimentaria clama por el derecho a restringir el comercio; si esto fuera necesario para proteger a las y los productores de pequeña escala y otras comunidades rurales contra el dumping y los precios por debajo de los costes de producción. El enfoque se centra en garantizar condiciones de comercialización que no representen ninguna amenaza para el pequeño campesinado. Se trata también de desarrollar la soberanía económica y rechazar las propuestas de la Organización Mundial del Comercio sobre agricultura.

Para las organizaciones sociales, campesinas, mujeres y ambientalistas de El Salvador, esta es una de nuestras banderas de lucha, ya que, además de todo lo expuesto, el cambio climático está amenazando gravemente a la población salvadoreña sobre todo a aquellas que son más vulnerables a los desastres.

– Mercy Palacios. Unidad Ecológica Salvadoreña –UNES–, El Salvador.

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