La Vía Campesina: ¡Alto a la crisis alimentaria! ¡Soberanía Alimentaria, ya!

(Bagnolet, 3 de Junio de 2022) “Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza”; esta consigna nos ha dado unidad en estos 30 años de historia de La Vía Campesina. Nos ha guiado en la lucha incesante contra la intervención de la Organización Mundial del Comercio (OMC), contra la comercialización de alimentos al servicio de las grandes corporaciones capitalistas, que han transformado los alimentos en mercancías, y en la lucha por la Soberanía Alimentaria. Pero hoy, se presentan nuevos desafíos. Las crisis de hambre están estallando en varios países del mundo. Frente a esto, La Vía Campesina comparte su análisis de la situación y sus demandas por un cambio urgente y radical en las políticas internacionales y nacionales.

Crisis simultánea…

Vivimos hoy, en todo el mundo, en medio de crisis simultáneas, graves, intensas y prolongadas, con cambios muy rápidos en la correlación de fuerzas y en la lucha política. Una crisis económica profunda y estructural que afecta a los principales países del centro capitalista y a los países pobres y en vías de desarrollo. Llamamos a esta crisis estructural porque es el resultado del modo de organización del sistema y no es posible superarla sin confrontar las bases del propio capitalismo. Esta crisis aparece y se profundiza en la economía, las desigualdades sociales, los límites de la democracia burguesa, la inoperancia del Estado, el peso insostenible de la deuda pública, el ataque a la soberanía de los pueblos y una verdadera crisis de valores civilizatorios. Donde en diversas regiones del planeta emerge la barbarie, en forma de odio, violencia, guerras y prédicas fascistas.

Crisis ambiental

Vivimos una crisis ambiental que es parte de esta crisis estructural. Se agrava porque es consecuencia de las agresiones cotidianas que los capitalistas realizan contra la naturaleza, que se intensifica con la crisis, tratando de privatizar los bienes comunes y, en especial, apropiándose de los minerales, el agua, los bosques, la biodiversidad para transformarlos en mercancías y obtener un beneficio extraordinario, ingresos que no tendrían en las fábricas, el comercio o incluso con la especulación financiera.

Por eso, la Conferencia COP26, convocada para discutir la crisis climática, fue un fracaso, porque los capitalistas no quieren renunciar a sus ganancias para salvar la naturaleza y el planeta. En cambio, lo único que pretenden es crear mecanismos de bonos de carbono para disputar las ganancias obtenidas en la naturaleza entre la propia burguesía. Y con esto, nuestro planeta ya está en estado de alerta, porque muchas especies ya están desapareciendo, y tras el aumento de las temperaturas y el dióxido de carbono en la atmósfera, el propio ser humano corre riesgo de sobrevivir.

Crisis sanitaria

Sumado a la crisis estructural del capitalismo que ya estaba instalada, la irrupción del Covid-19 generó una enorme desorganización y aumento de las desigualdades a nivel mundial.

Las personas de bajos ingresos han sido las más vulnerables al COVID-19, tanto porque la mayoría de los gobiernos no han proporcionado los medios suficientes para que la gente se quede en casa, por lo que la gente más pobre tuvo que seguir trabajando y se enfrentó al virus, pero también por las enormes desigualdades en el acceso a los servicios sanitarios, dispositivos de protección, como mascarillas o gel hidroalcohólico y vacunas. Esta desigualdad fue tanto al interior de los países como a nivel internacional, porque las grandes industrias médicas y farmacéuticas siguen la lógica de la mera ganancia y no de salvar vidas, y destinaban los medicamentos solo para los países ricos.

Y así, la crisis se ha profundizado en todas sus dimensiones económicas, sociales y ambientales. Por lo tanto, en lugar de enfrentar las verdaderas causas de la crisis, el propio sistema, lo que hacen los capitalistas es acelerar la destrucción de la naturaleza para producir más bienes y trasladar la factura de la crisis a lxs trabajadores y trabajadoras quitándoles derechos, aumentando la explotación y represión, reduciendo los salarios, etc.

Guerras y crisis geopolítica

Sumado a todo esto, estamos en medio de varias guerras, en Yemen, Palestina, Siria, Libia y, por último, en Ucrania. El estallido de la guerra en Ucrania crea importantes amenazas geopolíticas, tanto en Europa como en el mundo.

Lo más importante en tiempos de guerra para La Vía Campesina es defender los principios que políticamente nos han llevado hasta el día de hoy y que son determinantes y fundamentales para nuestra posición. Estos principios están incorporados en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs campesinxs y otras personas que trabajan en las zonas rurales. El primero es la defensa intransigente de la vida y la paz. El segundo es la defensa de la soberanía de los pueblos, o naciones, contra las guerras y contra la destrucción de las estructuras sociales.

La principal consecuencia de estas guerras es la pérdida de muchas vidas humanas, tomadas por causas casi siempre ajenas a su vida cotidiana. Millones de personas son mutiladas por la guerra, tanto física como psicológicamente debido al trauma de la pérdida de familiares y amigxs, la destrucción de su espacio vital y el sentimiento de miedo y frustración por haber abandonado su tierra, sin nada, dejando atrás todo lo que habían construido para huir de la guerra y tratar de salvar sus vidas y las de sus familias.

El mundo sufrirá consecuencias en varios niveles, como un recrudecimiento de la crisis económica, que experimentamos desde 2008, pero que, con la guerra, tiende a aumentar en intensidad. Sin duda, esto tendrá consecuencias directas e indirectas en muchas áreas, pero especialmente en la producción de alimentos. Esto significa una crisis de abastecimiento, aumento de los precios de los alimentos, aumento de la inflación y una posible suba del valor del dólar. La tendencia es que la crisis económica se extienda a todos los países a medida que la guerra se vuelva más grave y se prolongue. A menudo se dice que “sabemos cuándo comienza una guerra, pero no podemos predecir cuándo, ni cómo terminará”.

… dirigiéndose a una posible crisis alimentaria mundial

Aún es demasiado pronto para predecir cuáles serán las consecuencias de la guerra o el desarrollo de la guerra, más allá de en Europa, en la política, en la economía, en las disputas geopolíticas y para la agricultura.

Sin embargo, estas diferentes crisis tienen graves consecuencias en los sistemas alimentarios de todo el mundo, principalmente porque los gobiernos, las transnacionales y las instituciones internacionales han dado prioridad al desarrollo de la importación y exportación de alimentos y productos agrícolas en lugar de apoyar sistemas alimentarios locales y nacionales estables destinados a producir alimentos saludables para la gente. Esto ha creado una dependencia con los mercados internacionales.

Todavía hoy, más del 85 % de la producción agrícola no se comercializa internacionalmente. Lo que experimentamos es una crisis del sistema alimentario capitalista globalizado e industrializado, mientras que los sistemas alimentarios campesinos locales están mostrando su resiliencia.

Actualmente, la crisis no está ligada a la escasez de alimentos a nivel mundial, sino a la especulación de los precios. Los países que se han transformado en países dependientes de la importación de alimentos ahora no pueden pagar los precios altísimos a los que actualmente se venden los cereales en los mercados internacionales. Podemos decir que lamentablemente la lujuria del capital nos puede llevar a una crisis en la distribución de alimentos en el mundo y ciertamente a un aumento del hambre, especialmente en países que ya están sufriendo de hambruna. La agricultura en el mundo produce lo suficiente para soportar un período más largo de crisis, el problema no es la falta de alimentos, sino el hecho de que las grandes empresas capitalistas que dominan el mercado financiero y de distribución mundial han transformado el comercio de alimentos y productos agrícolas en un mercado altamente especulativo. La mayoría de los “productos básicos” negociados internacionalmente ahora están sujetos a contratos a futuro que pueden intercambiarse en el mercado de valores varios cientos de veces al día. El precio al que finalmente se venden estos productos a los países que los necesitan para alimentar a su población no tiene relación con los verdaderos costos de producción, ni con la capacidad de compra de los países importadores.

Además, en un intento cínico de aprovechar la guerra en Ucrania, EE. UU., Canadá y la UE ahora piden un aumento sin precedentes en la producción de granos, no tanto para alimentar a las personas en los países importadores de alimentos, sino para captar nuevos mercados que solían ser abastecidos por Rusia o Ucrania.

La mayoría de las políticas que aseguraban una protección frente a crisis internacionales o nacionales (desastres naturales, pandemias, guerras o conflictos internacionales…) como el acopio y almacenamiento público estratégico, el control regulatorio de existencias, la regulación del mercado u otras políticas públicas necesarias han sido desmanteladas progresivamente durante la última década a través de la presión del FMI, el Banco Mundial, la OMC y los acuerdos bilaterales de libre comercio. Esta estrategia, parte constitutiva de los procedimientos estratégicos de defensa de la soberanía nacional, ha sido siempre tarea de los Estados. Sin embargo, el neoliberalismo, como modelo de desarrollo capitalista, implementado en la mayoría de las naciones en las décadas de 1980 y 1990, promovió, en nombre de la globalización económica: la apertura total de las fronteras para la libre circulación de mercancías controladas por las grandes corporaciones capitalistas y la privatización de las estructuras y logística de almacenaje y control de stock.

Como resultado de este proceso, la mayoría de las naciones se han convertido en rehenes del mercado y de los intereses de las grandes cooperativas transnacionales, que controlan la producción, el almacenamiento, la industrialización, el financiamiento y la distribución del mercado mundial de alimentos. La tarea de almacenamiento estratégico y control de stock de alimentos ahora pertenece al mercado, al servicio del capital, por lo que es nuestro desafío retomar en todos los países la construcción de stocks provenientes de la agricultura campesina, así como la comercialización de alimentos entre países, que debe realizarse con nuevos parámetros y normativas.

Mientras la agroindustria avanza hacia la digitalización de la agricultura con tecnología 4.0, nosotrxs hemos obtenido la aprobación en 2018 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs Campesinxs y otras personas que trabajan en las zonas rurales. Este momento histórico, se presenta como una oportunidad para denunciar el agotamiento del modelo productivo basado en el paquete tecnológico, y presentar al campesinado como la alternativa de presente y futuro. Producir alimentos sanos, proteger la naturaleza y crear nuevas relaciones sociales en el campo, vida digna, soberanía alimentaria y soberanía de los pueblos. Debemos tener en cuenta que las nuevas tecnologías conducen al desempleo y al vaciamiento del campo de personas, de campesinxs, fomentando la migración forzada y la miseria.

Propuestas de La Vía Campesina para enfrentar la actual crisis alimentaria y avanzar hacia la Soberanía Alimentaria

Frente a este dramático contexto, La Vía Campesina expresa fuertes demandas y propuestas para enfrentar la crisis, tanto a corto como a largo plazo.

Demandamos acción inmediata por:

1-El fin de la especulación con los productos alimenticios y la suspensión de la cotización de los productos alimenticios en las bolsas de valores. Los contratos futuros sobre productos agrícolas deberían prohibirse inmediatamente. El precio de los alimentos comercializados internacionalmente debe estar vinculado a los costos de producción y seguir los principios del comercio justo, tanto para lxs productorxs como para lxs consumidorxs;

2-El fin de la Organización Mundial de Comercio en el control del comercio de alimentos, así como los tratados de libre comercio. En particular, las normas penales de la OMC que impiden a los países desarrollar reservas públicas de alimentos y la regulación de precios y mercados deben eliminarse de inmediato, para que los países puedan desarrollar las políticas públicas necesarias para apoyar a lxs productorxs de alimentos a pequeña escala en este difícil contexto;

3-Una reunión de emergencia del Comité de Seguridad Alimentaria y la creación de un nuevo organismo internacional para llevar a cabo negociaciones transparentes sobre acuerdos de productos básicos entre países exportadores e importadores, para que los países que se han vuelto dependientes de las importaciones de alimentos puedan tener acceso a alimentos a un precio accesible;

4-La prohibición del uso de productos agrícolas para producir agrocombustibles o energía. La comida debe ser una prioridad absoluta por sobre el combustible.

5-Una moratoria global en el pago de la deuda pública por parte de los países más vulnerables. En el contexto actual, presionar a algunos países muy vulnerables para que paguen la deuda es una gran irresponsabilidad y está desembocando en una crisis alimentaria. Hacemos un llamado al fin de las presiones del Fondo Monetario Internacional, FMI, para desmantelar las políticas públicas nacionales y los servicios públicos y a la cancelación de la deuda pública externa ilegítima en los países en desarrollo.

Exigimos cambios radicales en las políticas internacionales, regionales y nacionales para reconstruir la soberanía alimentaria a través de:

1-Un cambio radical en el orden comercial internacional. La OMC debe ser desmantelada. Un nuevo marco internacional para el comercio y la agricultura, basado en la soberanía alimentaria, debe abrir el camino para el fortalecimiento de la agricultura campesina local y nacional, para asegurar una base estable para una producción de alimentos relocalizada, el apoyo a los mercados liderados por campesinxs locales y nacionales, así como en cuanto a asegurar un sistema de comercio internacional justo basado en la cooperación y la solidaridad en lugar de la competencia y la especulación;

2-La implementación de la Reforma Agraria Popular e integral, para detener el acaparamiento de agua, semillas y tierras por parte de las transnacionales, y garantizar a lxs pequeñxs productorxs derechos justos sobre los recursos productivos. Protestamos contra la privatización y el acaparamiento de ecosistemas y recursos naturales por intereses corporativos bajo el pretexto de la protección de la naturaleza, a través de mercados de carbono u otros programas de compensación de biodiversidad, sin consideración a las personas que viven en los territorios y que han estado cuidando de los recursos por generaciones;

3-Un giro radical hacia la agroecología, con el fin de producir alimentos sanos en cantidad y calidad para toda la población. Debemos tener en cuenta que la crisis climática y medioambiental será nuestro gran reto en el contexto actual y debemos afrontar el desafío de producir suficientes alimentos de calidad mientras reanimamos la biodiversidad y reducimos drásticamente las emisiones de GEI.

4-Una regulación efectiva del mercado de insumos (créditos, fertilizantes, pesticidas, semillas, combustible…) para apoyar la capacidad de lxs campesinxs para producir alimentos, pero también para asegurar una transición justa y bien planificada hacia más prácticas de agricultura agroecológica;

5-Una gobernanza alimentaria basada en la gente, no en las transnacionales. A nivel mundial, regional, nacional y local, se debe detener la captura de la gobernanza alimentaria por parte de las transnacionales y se debe poner el interés de la gente en el centro. Se les debe reconocer a lxs pequeñxs productorxs un papel clave que ocupan en todos los organismos de la gobernanza alimentaria;

6-La transformación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs Campesinxs en un instrumento jurídicamente vinculante para la defensa de los pueblos rurales.

7-El desarrollo en cada país de las capacidades públicas de almacenamiento. La estrategia de acumulación de alimentos debe llevarse a cabo tanto a nivel nacional, como a través de la creación y el apoyo público a reservas de alimentos a nivel comunitario con alimentos producidos localmente provenientes de prácticas agrícolas agroecológicas;

8-Una moratoria global sobre tecnologías peligrosas que amenazan a la humanidad, como la geoingeniería, los transgénicos o la carne celular. La promoción de técnicas de bajo costo que incrementen la autonomía campesina y de las semillas campesinas.

9-El desarrollo de políticas públicas para asegurar nuevas relaciones entre quienes producen alimentos y quienes los consumen, quienes viven en las áreas rurales y quienes viven en las áreas urbanas, garantizando precios justos definidos en base al costo de producción, que permitan ingresos dignos para todxs lxs que producen en el campo y un acceso justo a alimentos saludables para lxs consumidorxs;

10-La promoción de nuevas relaciones de género basadas en la igualdad y el respeto, tanto para las personas que viven en el campo como entre la clase trabajadora urbana. La violencia contra las mujeres y diversidades debe cesar ya.

Colombia: Elección histórica definirá el futuro del país

Por Jaime Amorín

Este fin de semana, el 29 de mayo, se celebrará la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, que podría convertirse en un hito histórico para una población que ha sufrido agresiones y violencia. Elecciones con grande posibilidad de que la izquierda gane en la primera vuelta.

Estamos a menos de cinco días de las elecciones, pero Colombia vive días tensos con dos grandes objetivos por cumplir: el primero es elegir al ex alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, histórico militante de la izquierda colombiana, que actualmente lidera todas las encuestas con el 41% de los votos, seguido, pero con gran desventaja en la disputa electoral, por el ex alcalde de Medellín, el derechista Federico Gutiérrez, con el 27%. Resaltamos el papel de Francia Márquez, mujer Negra, feminista, defensora de los derechos humanos que va a estar con Petro en la vicepresidencia.

Este clima de tensión nos permite decir que, más allá del objetivo central de ganar las elecciones, es necesario asegurar que el candidato que representa a la gran mayoría de la población llegue vivo a las elecciones para asegurar que por primera vez el pueblo colombiano pueda soñar con la paz y la soberanía en este continente

Colombia, un importante país de Sudamérica con más de 50 millones de habitantes, limita con varios países como Brasil, Venezuela, Ecuador y Perú. Está centrada en un espacio geográficamente importante en las disputas por el poder político, económico y militar. Es un país históricamente gobernado por conservadores de extrema derecha, entreguistas y totalmente sumisos a los intereses del imperio norteamericano.

En las últimas décadas, el pueblo colombiano ha vivido un proceso de permanente agresión y violencia por parte de grupos conservadores vinculados al narcotráfico, milicias y grupos paramilitares. Para la población, uno de los principales objetivos en la vida es sobrevivir en medio del estado de violencia implantado en los territorios del país. Colombia es ahora el país de Sudamérica con más bases estadounidenses instaladas en sus territorios.

Estas bases, siempre justificadas con el argumento de la lucha contra las guerrillas y el narcotráfico, tienen el verdadero objetivo de controlar y enfrentarse de forma agresiva y ostensible a toda Sudamérica. El deseo norteamericano es conspirar y crear un conflicto permanente, principalmente con Venezuela, pero con un ojo puesto en los movimientos de toda la Amazonía, cuyo intento de control es responsabilidad de los países sudamericanos que la componen. Esta forma de control militar es una amenaza permanente contra los gobiernos sudamericanos y los pueblos de la región.

Hace más de 50 años, los izquierdistas colombianos comenzaron a organizar grupos de resistencia armada. Las organizaciones guerrilleras que resistieron durante tantos años, como las FARC -Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-, el ELN – Ejército de Liberación Nacional, entre otros, organizaron como base política a la comunidad de campesinos, que a su vez vivían y viven aún hoy bajo la violencia promovida directamente por grupos paramilitares al servicio de la extrema derecha colombiana y grupos de milicianos al servicio de las empresas que controlan la mafia de la cocaína que distribuye la droga al mundo al servicio de gobiernos que someten a la población a una violencia extrema combinada con terribles condiciones de vida.

En el país, desde noviembre de 2016 han sido asesinados más de 1300 dirigentes y solamente en 2022 se han perpetrado 43 masacres; se reclama un fin de las violencias y muertes. En este tema concreto, Petro ha enviado un mensaje directo a la burguesía y a los narcotraficantes, que “quieren que un país se incline ante los que compran carbón, petróleo y cocaína”. 

En estas elecciones está en juego la posibilidad de un gobierno de izquierdas, que rompa con la sumisión total al Estado norteamericano y sus oligarquías y construya con la sociedad un proceso basado en la democracia, la paz y la distribución de la renta.

En la región, Colombia podría asumir un papel importante en la articulación y las relaciones políticas regionales, potenciando la articulación entre los países sudamericanos. Por lo tanto, las elecciones colombianas podrían crear las condiciones para cambiar el escenario de la correlación de fuerzas políticas en América Latina.

Recordando, que el año pasado la izquierda ganó las elecciones en Perú; en Chile, donde está en proceso la construcción de una nueva constitución, con un congreso constituyente, elegido específicamente para esta función; las fuerzas progresistas ganaron las elecciones en Honduras; recuperaron el poder en Bolivia, después del golpe contra Evo Morales y Venezuela, Cuba y Nicaragua han resistido en los últimos años una agresiva embestida con boicots y conspiraciones, tratando de desgastar y derrotar a los gobiernos populares de estos países.

El posible triunfo en las elecciones colombianas y, en octubre, la victoria de Lula en Brasil, permiten ir reconstruyendo, paso a paso, una relación más soberana entre las distintas naciones latinas del continente. La región tendrá una nueva oportunidad de articularse y reconstruir instrumentos de articulación soberana y autónoma frente a los embates norteamericanos y de transformarse en una región con orgullo y soberanía en sus articulaciones y relaciones comerciales y políticas con otras naciones, incluso con los estadounidenses.

Si Petro gana las elecciones, el gobierno y el pueblo de Colombia tendrán por delante varios retos que serán decisivos para la reconstrucción de la nación: el primero es derrotar políticamente a la extrema derecha. No basta con derrotarlos en las urnas, habrá que derrotarlos ideológicamente, entre la población en las disputas de ideas. Esto ocurrirá en el día a día de la sociedad. Derrotarlos ideológicamente es necesario para evitar más violencia y para que la población pueda soñar con un país libre y soberano.

El segundo reto es desactivar los pilares de apoyo a la burguesía: los grupos paramilitares y milicianos, responsables de gran parte de la violencia que viene sufriendo la población. Tercero, construir con las organizaciones guerrilleras un proceso de paz consistente que incluya la integración política y económica de la población en las zonas liberadas, con una amplia reforma agraria, que garantice a las familias campesinas las condiciones para poder producir en la tierra y vivir con dignidad. Crear un proceso amplio con políticas públicas para garantizar la asistencia a las comunidades rurales, con alfabetización, salud, carreteras, transporte, electricidad e infraestructura para que la población pueda vivir con seguridad.

Finalmente, quizás uno de los mayores retos del nuevo gobierno colombiano es integrar a Colombia en los procesos de articulación política de la región que puedan garantizar la construcción de un proceso soberano y autónomo entre las naciones regionales. Es deconstruir el proceso histórico de sumisión a los intereses norteamericanos. Para nosotros, la tarea de esta semana estar vigilante al proceso, pero al mismo tiempo estar en sinergia para que las elecciones en Colombia se realicen de manera transparente y legítima y el pueblo pueda finalmente celebrar un gran logro histórico para luego reconstruir Colombia para el pueblo colombiano.

Foto: Colprensa

Alto al fuego n°6 : Seguimiento a Acuerdos de Paz en Colombia

VI Edición del Boletín “Alto al Fuego” – Luchamos por la Paz en Colombia y en el mundo

Bagnolet, 17 de mayo de 2022 – La Via Campesina comparte este boletín sobre Colombia, a fin de difundir información sobre la agudización de la crisis humanitaria en el país, la persecución del movimiento social, la criminalización de lxs hijxs del campo, de lxs pobres. Continúa el genocidio del movimiento social colombiano: dos históricos dirigentes, Teófilo Acuña y Jorge Tafur, miembros del Coordinador Nacional Agrario – CNA, fueron asesinados a finales de febrero, junto a ellos ya son 57 las y los líderes sociales asesinados en 2022.

Se destacan las diferentes iniciativas de los movimientos sociales para paliar la actual crisis de inseguridad en Colombia. Los movimientos siguen defendiendo la vida, la tierra y el territorio utilizando los acuerdos humanitarios como mecanismos para mitigar la violación de los derechos humanos y fomentar el diálogo pacífico entre los diferentes actores.

Lee AQUÍ el boletín completo.

CLOC-La Vía Campesina celebra los 30 años de luchas colectivas, esperanza y solidaridad

En Managua, Nicaragua, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y La Vía Campesina celebraron durante las fechas 22-28 de abril, 2022, una serie de reuniones y actividades en marco de los 30 años desde el nacimiento de La Vía Campesina.

Con el lema “30 años de luchas colectivas, esperanzas y solidaridad”, participaron mas de 60 delegados y delegadas de 24 paises de manera presencial en la Escuela Obrera Campesina “Francisco Morazán”, centro de formación de la Asociación de Trabajadores del Campo de Nicaragua.

En este espacio, se acordó los momentos importantes que contribuyeron a la fundación de La Vía Campesina. Hace tres décadas, el mundo cambió con la caída del Muro de Berlín y la derrota de la Unión Soviética, estableciendo un mundo unipolar y el auge del modelo neoliberal globalizado. Así mismo, en el continente de América (con participación también de organizaciones de Europa) se realizó la Campaña de los 500 años de Resistencia Indígena, Negra, y Popular con tres Encuentros en Quito, Guatemala, y Managua.

En este contexto de muchos desafíos, las y los campesinos del mundo, en lucha por la defensa de sus vidas y culturas, vieron que estaban enfrentando las mismas dificultades en América, Africa, Asia y Europa y decidieron unirse para trabajar agendas comunes.

Managua juega un papel importante en la historia de La Vía Campesina porque es allí en abril 1992 que se realizó el Congreso de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, donde las organizaciones de América Latina y Caribe y Europa tomaron la decisión de formar La Vía Campesina. Luego, Centroamérica recibió la primera Secretaría Operativa Internacional bajo la coordinación general de Rafael Alegría de La Vïa Campesina Honduras.

El acto central de las celebraciones de los 30 años de La Vía Campesina se llevó a cabo el día 26 de abril con participación de todos los continentes a través de la participación presencial y virtual.

Además del acto central, se sostuvieron una serie de reuniones de La Vía Campesina y la CLOC, incluyendo del Comité Coordinador Internacional de La Vía Campesina, la Comisión Política Continental de la CLOC, la Articulación de Mujeres de la CLOC, entre otras varias actividades.

Estas actividades también se hicieron previo a la VIII Conferencia, el espacio de toma de decisiones mas alto de La Vía Campesina, que se realizará en Managua en noviembre 2023.

Desde la CLOC-Vía Campesina, estaremos publicando mas entrevistas realizadas durante este encuentro en las semanas que vienen, en marco de la celebración de todo el año de los 30 años de La Vía Campesina.

Chile: Organizaciones Campesinas logran la aprobación de artículos que consagran la Soberanía Alimentaria

COMUNICADO OFICIAL ANAMURI:

Queridas compañeras de ANAMURI,

Queremos hacerles llegar este saludo lleno de alegría, orgullo y reconocimiento por el aporte de todas ustedes a lo que es un triunfo histórico en nuestra lucha. Los días jueves 5 y sábado 7 de mayo, la Convención Constitucional aprobó un conjunto de artículos que consagran la soberanía alimentaria, reconocen la función social y ecológica de la tierra, fijan el deber del Estado de terminar con la violencia y discriminación contra las mujeres rurales,  y  por primera  vez reconocen la importancia y el deber de apoyar la agricultura campesina e indígena, la recolección y pesca artesanal, las ferias libres y los mercados locales.

Para ANAMURI, éste es la culminación de largos procesos de lucha. El Congreso Nacional de ANAMURI de 2007 ya concluyó que para avanzar hacia un país más justo y democrático necesitábamos una nueva Constitución, y en el Congreso de 2014 nos declaramos en un proceso permanente de Asamblea Constituyente.  Desde 2018 somos parte del G12,  una coordinación de 12 federaciones y confederaciones nacionales de organizaciones campesinas e indígenas que elaboramos una propuesta integral sobre los cambios constitucionales que nuestro país requiere. A fines del año pasado presentamos una iniciativa popular de norma sobre el derecho a la alimentación que obtuvo más de 17.000 firmas y que finalmente fundimos con una iniciativa  similar presentada por CODEMA. Y como parte de la CLOC presentamos una segunda iniciativa popular que abordaba elementos tan importantes como el reconocimiento de la ruralidad, la soberanía alimentaria y el derecho a las semillas.

Desde octubre del año pasado, hemos trabajado en forma permanente con un gran número de Convencionales y sus asesores, especialmente con nuestras dos compañeras Convencionales, en un proceso de construcción colectiva, con mucho de debate, movilización, cooperación y búsqueda de consensos. No siempre fue fácil, pero en el  pusimos nuestra mejor voluntad y  recibimos muchas expresiones de solidaridad y reconocimiento a las zonas rurales y a quienes vivimos, trabajamos y producimos en el campo.

¿Logramos incorporar a la Constitución todo aquello que consideramos necesario? Sin duda que no. Ha sido especialmente doloroso que no se reconociera nuestro derecho a las semillas, puesto que éste es un derecho milenario fundamental para nuestra permanencia en el campo y gracias al cual la agricultura se expandió y diversificó en el mundo entero. Sin embargo, celebramos con fuerza y alegría lo que hasta ahora se ha incorporado porque abre puertas para avanzar  hacia una ruralidad que permita vivir dignamente, asegurar alimentos para todas y todos y cuidar la naturaleza para las generaciones futuras. Sin ser perfectos, son avances históricos y trascendentales. Va nuestro profundo y sincero reconocimiento a todas y  todos los Convencionales y asesores con quienes unimos fuerzas e ideas y a todos quienes finalmente entregaron su voto de apoyo.

Una vez más,  llamamos a todas y todos los Convencionales a avanzar un paso más y aprobar el miércoles 11 de mayo el Derecho a la Alimentación, derecho que las Naciones Unidas ha definido como un derecho absoluto; es decir, como un derecho que todo Estado debe garantizar, independientemente de sus sistema político o su desarrollo económico. No consagrar el derecho a la alimentación sería una mancha para la futura Constitución.

Estamos convencidas que ANAMURI y las organizaciones campesinas, indígenas, de las ferias libres  y de la pesca artesanal que tomaron parte de este proceso trabajaremos con dedicación y fuerza para hacer realidad los sueños de un Chile más democrático, más justo, que sustente los sueños de dignidad, bienestar y paz para todas y todos. También continuaremos luchando  por lograr las garantías y derechos que  aún no han sido consagrados.

Un abrazo fraterno

DIRECTORIO NACIONAL ANAMURI

Solidaridad con el pueblo Cubano tras accidente en La Habana

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo CLOC/LVC expresa sus condolencias con el pueblo, gobierno y partido comunita de Cuba en medio del lamentable accidente que se produjo este viernes en el Hotel Saratoga, en el centro de La Habana.

Nos unimos al dolor de los familiares de las 35 personas muertas a causa de la inesperada explosión. Así como también enviamos gritos de fuerza y valor a las 85 personas que resultaron lesionadas y a las 24 que se encuentran aún hospitalizadas.

Nosotros campesinas y campesinos, indígenas, pescadores,  trabajadores migrantes  y otros trabajadores del campo organizados en la CLOC ratificamos nuestra solidaridad con la Revolución Cubana y convocamos a todas las fuerzas progresistas del mundo a pronunciarse solidariamente con el pueblo cubano. ¡Cuba no está sola!

¡Pueblos Soberanos, Pueblos Solidarios!!!

¡Globalicemos la lucha!

¡Globalicemos la Esperanza!

Declaración de La Vía Campesina: Treinta años de luchas colectivas, esperanza y solidaridad #17Abril2022

Declaración Política de La Vía Campesina en el marco del 17 de Abril 2022 . Día Internacional de las Luchas Campesinas.

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Este 17 de abril, el Día Internacional de las Luchas Campesinas, conmemoramos los 26 años de la masacre de campesinos de Eldorado dos Carajás en Brasil y resistimos ante la criminalización, la opresión y la represión de las luchas por la vida. En este día, también damos inicio a las celebraciones por los 30 años de La Vía Campesina en la construcción de luchas colectivas, esperanza y solidaridad al servicio de la humanidad.

Nosotrxs, La Via Campesina, la voz internacional de millones de campesinxs, mujeres y hombres, jóvenes, agricultorxs de pequeña y mediana escala, agricultorxs familiares, trabajadorxs sin tierra, pueblos indígenas, migrantes y trabajadorxs agrícolas nos hemos rehusado a desaparecer y continuamos creciendo y fortaleciéndonos. A través de la persistencia, la perseverancia y la esperanza, hemos cosechado grandes victorias: el reconocimiento y la adopción de la Soberanía Alimentaria por algunos países, el reconocimiento y el apoyo a la Agroecología por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (la FAO, por sus siglas en inglés) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs Campesinxs y de Otras Personas que trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP por sus siglas en inglés) adoptada por la Asamblea General de la ONU. Continuamos ocupando espacios multilaterales de gobernanza de la alimentación y a influir en el debate en apoyo a la Soberanía Alimentaria, la Agroecología y la Reforma Agraria Popular.

Estamos alerta ante el contexto global actual y la necesidad de fortalecer nuestra lucha. El conflicto geopolítico empeora conforme el orden liberal internacional es desafiado por las demandas de un orden mundial multipolar, y aumenta la ofensiva imperialista en contra de las masas y la criminalización de los movimientos populares. Las crecientes violaciones de los sistemas democráticos se dan por parte de los medios de comunicación corporativos a través de la censura y la vigilancia. Esto ocurre a la par con el empeoramiento de la crisis climática y de salud debido a la pandemia de COVID-19, durante la cual las instituciones de salud pública han estado poco financiadas y su privatización ha agravado el sufrimiento.

Por lo tanto, somos testigo de niveles récord de pobreza, hambre y desigualdades a nivel global, además del incremento de la criminalización por demandas justicia social y dignidad. Así, millones de migrantes han sido forzados a abandonar sus territorios y países donde han enfrentado más injusticias.


El año pasado, en 2021, celebramos un cuarto de siglo de construir e impulsar la Soberanía Alimentaria, así como iniciamos el debate para reflejar críticamente nuestros logros, victorias y acciones propuestas para el futuro, como nuestra participación en Foro Global Nyèlèni en el 2023.

¿Qué necesitamos de los gobiernos e instituciones para continuar alimentando al mundo?

  • Implementar una reforma agraria democrática y extensiva que permita la soberanía de los pueblos sobre sus recursos naturales y su comida, tanto en el proceso de producción como en el de distribución.
  • Reconocer el trabajo que ya estamos haciendo y promover ejemplos exitosos de nuestra capacidad para alimentar a las mayorías. Mientras producimos e intercambiamos la mayoría de la comida del mundo, nuestros mercados son olvidados por los gobiernos, instituciones y transnacionales en la formulación de políticas. El comercio es necesario, pero otro tipo de comercio, que no esté basado en la explotación de la gente y la naturaleza, que beneficie a las comunidades y no a las corporaciones.
  • Promover la Agroecología Campesina como una solución ante la crisis climática, la pérdida de la biodiversidad y de la fertilidad de los suelos. Ante las prácticas agrícolas industriales insostenibles, vemos una oportunidad única para la agroecología, ya que muchos países quieren hacer la transición a “métodos agrícolas sostenibles” y reducir el uso de agrotóxicos.
  • Implementar la UNDROP, creando un procedimiento especial de la ONU e implementando la declaración en la FAO, así como en otras agencias basadas en Roma relacionadas con políticas de alimentos y agricultura y también en el Decenio de Agricultura Familiar de la ONU. Esto permitirá que la UNDROP sea referencia para políticas que reformulen o transformen nuestra sociedad.

¿Cómo proyectamos el avance de nuestras luchas desde La Vía Campesina?

  • Haciendo formación y sensibilización masiva entre nuestros miembros sobre la UNDROP, para que lideren la amplia promoción de los componentes esenciales de las políticas públicas en sus países a favor de la Soberanía Alimentaria, la Agroecología y el reconocimiento y respeto de los derechos de lxs campesinxs.
  • Construyendo y fortaleciendo la diversidad y la inclusión en contra de la violencia y la opresión. Adoptar la diversidad es clave para “Construir el Movimiento para cambiar el mundo”. Hoy en día, la juventud, las mujeres, las diversidades culturales y de género (LGBTQI) son mayoría y parte del liderazgo de nuestro movimiento.
  • Construyendo el Feminismo Campesino y Popular para definir y darle forma a las relaciones de género en nuestro movimiento como herramienta política en contra de todas las formas de violencia.
  • Fortaleciendo el Colectivo de Migración y de Trabajadorxs Agrícolas Asalariadxs como un espacio para visibilizar sus problemáticas.
  • • Avanzando nuestro trabajo en contra de la impunidad de las corporaciones transnacionales (CTNs) y contribuyendo al proceso de tratados vinculantes para regularlas.
  • Para entender la complejidad y la fluidez de este mundo, adaptamos nuestras estrategias:
  • Construyendo nuevas alianzas y fortaleciendo las ya existentes dentro y a lo largo de cada frontera, para aprender y compartir nuestras experiencias a través del análisis colectivo y la formación, así como defender un futuro basado en la Soberanía Alimentaria.
  • Incrementando y fortaleciendo nuestra formación política y técnica. Vamos a promover métodos populares campesinos y ‘tecnologías’ que involucren a las mujeres y a lxs jóvenes en la defensa de los medios de vida campesinos. Otra vez, debemos dominar las nuevas formas de comunicación al servicio de la humanidad para llegar a muchas personas que defienden sus derechos y apoyan la Soberanía Alimentaria.

¡No hay futuro sin Soberanía Alimentaria! ¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!

#17Abril2022 – Veintiséis años después, la persecución y criminalización de quienes luchan por la tierra y los territorios continúa en gran parte del mundo

Comunicado de Prensa – La Vía Campesina

(Bagnolet | 15 de abril de 2022) Hoy, #17Abril2022 – Día Internacional de las Luchas Campesinasdesde La Via Campesina recordamos qué conmemoramos en esta fecha y por qué es día de acción internacional para nuestro movimiento.

Se cumple un año más de la masacre de Eldorado dos Carajás en Brasil, donde 21 campesinxs del Movimiento Sin Tierra (MST) fueron asesinados durante una movilización que organizaron para exigir la expropiación de tierras a hacendados. Aunque los responsables directos de este hecho fueron llevados a proceso judicial, 26 años después la persecución y criminalización, a quienes luchan por la tierra y los territorios, sigue siendo una constante en Brasil, Kenia, Marruecos, Colombia, Palestina y otras partes del mundo.

Hoy, como cada año, nos hacemos sentir desde diversas partes del mundo para unificar nuestros reclamos y ofrecer soluciones reales a las actuales crisis nuestro planeta experimenta. Tristemente, desde La Via Campesina, seguimos siendo testigo de esta violación sistemática de nuestros derechos a través de la represión y persecución de líderes y defensores de las tierras, los territorios y el medio ambiente.  Se trata de actos violentos que directamente atentan contra nuestras vidas, avalados por leyes y políticas nacionales e internacionales que le hacen el juego al libre mercado del agronegocio y a los sistemas alimentarios corporativos.  

A pesar de todo esto, continuamos nuestra puesta política por la Agroecología, como expresión bandera de nuestras luchas por la Soberanía Alimentaria; que solo será posible con una Reforma Agraria real que posibilite la democratización del acceso a las tierras de cultivo y que frene el acaparamiento y despojo de los territorios ancestrales.

Iniciamos la conmemoración de los 30 años de La Via Campesina

Este este año es especial para nosotrxs. Cumplimos 30 años de la creación de nuestro movimiento y aprovechamos esta fecha para dar inicio a una serie de acciones y movilizaciones que haremos hasta el siguiente año que celebraremos nuestra 8va Conferencia Internacional de La Via Campesina.

Luego de tres décadas de movilización permanente, tenemos mucho que ofrecer al mundo y a las actuales crisis que nos asedian. Para conocer más de nuestro proceso político, conquistas y urgencias, les invitamos a leer y compartir ampliamente nuestra Declaración Política.

¡Participa, comparte y conoce más de nuestras acciones!

Infórmate en nuestros portales oficiales y sigue las comunicaciones de las secretarías regionales.

En redes sociales, síguenos a través de estos hashtags: #30AñosLVC, #17Abril2022, #NoHayFuturoSinSoberaniaAlimentaria y #SoberaniaAlimentariaYA.

¡Treinta años de nuestras luchas colectivas por la justicia, la paz, la vida y la dignidad! ¡Viva La Vía Campesina!

Llamada a la acción solidaria internacional | Bagnolet | 01 de abril de 2022


El 17 de abril es el Día Internacional de las Luchas Campesinas, conmemorado por La Via Campesina todos los años para recordar la masacre de El dorado do Carajás en 1996 y destacar la continua criminalización, persecución, opresión y represión de lxs campesinxs, trabajadorxs y comunidades de pueblos indígenas en todo el mundo.

Este año, también, marca un hito especial en la vida de La Vía Campesina al entrar en la cuarta década de nuestras luchas colectivas por la soberanía alimentaria, la reforma agraria popular y la dignidad. Las organizaciones de campesinxs y pueblos indígenas sembraron las primeras semillas del movimiento global en una reunión en Managua en 1992. La Vía Campesina nació formalmente en 1993 en la primera conferencia internacional en Mons, Bélgica.

El mundo se encuentra en estos momentos en una situación difícil. La crisis alimentaria sigue profundizándose, mientras que el hambre y las injusticias sociales empeoran cada día. La crisis se ha visto agravada por la pandemia de COVID-19, el cambio climático, los conflictos, las guerras y las especulaciones financieras. El agravamiento de la crisis pone de manifiesto el fracaso absoluto del sistema del capital transnacional y del agronegocio, de los tratados de libre comercio, del monocultivo industrializado empapado de agroinsumos tóxicos. Este sistema industrial desplaza a lxs campesinxs y degrada el medio ambiente y los recursos productivos, al tiempo que suministra a nuestros países alimentos caros, importados y poco saludables. El aumento de los precios mundiales de los alimentos y de los costos de los insumos agrícolas empuja a las comunidades campesinas de todo el mundo hacia el hambre, la pobreza y la deuda.

Nosotros, La Vía Campesina – lxs campesinxs, los pueblos indígenas, las poblaciones rurales, lxs trabajadorxs agrícolas, lxs jóvenes de las zonas urbanas y rurales, proponemos y promovemos la Soberanía Alimentaria como solución para construir la capacidad productiva nacional, arraigada en el sector campesino y de la agricultura familiar, a través de políticas públicas de acompañamiento, precios garantizados, créditos y otras formas de apoyo, incluyendo aquel destinado a la comercialización directa entre productorxs y consumidorxs, y una verdadera reforma agraria.

Junto con la Agroecología y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de lxs Campesinxs y otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP) son herramientas para construir sociedades mejores, con justicia. Nuestra producción local de alimentos, la autodeterminación con dignidad, la paz, el feminismo y la soberanía popular solo son posibles con estas herramientas. 

¡No hay futuro sin soberanía alimentaria! Este 17 de abril, al iniciar las celebraciones de nuestros treinta años, aprovechemos este momento para recordar y enorgullecernos del largo y arduo camino recorrido hasta ahora. En este camino hacia la justicia, también hemos perdido y seguimos perdiendo a nuestro pueblo por la represión y la criminalización. Es esencial mantener vivo su recuerdo, luchar por su libertad y destacar las victorias que inspiran nuestras luchas históricas.

Es el momento de dar visibilidad a los triunfos, a los sacrificios, a las alternativas, a las grandes y pequeñas transformaciones que realizamos y a cómo crecimos hasta estar presentes y organizadxs en 81 países. Es el momento de avanzar en nuestras luchas por los #25AñosDeSoberaníaAlimentaria y convencer a la gente, a los gobiernos y a lxs responsables políticxs de que esta visión puede resolver las múltiples crisis y construir sociedades mejores y más sanas con justicia, dignidad, paz y soberanía popular.


PLAN DE MOVILIZACIÓN A PARTIR DEL 17 DE ABRIL DE 2022

  • Slogan principal:

“30 años de luchas colectivas, esperanza y solidaridad”

  • Hashtags principales:

#LVC30Años #17Abril2022 

#NoHayFuturoSinSoberaniaAlimentaria #SoberaniaAlimentariaYa

  • Poster oficial: La Via Campesina ha lanzado un poster oficial para todos nuestros miembros y aliados a fin de resaltar nuestros 30 años de aniversario. Descarga los documentos aquí.
  • Acción conjunta en abril – ¡Plantar árboles! Durante el mes, hacemos un llamamiento a todos nuestros miembrxs y aliadxs para que planten árboles autóctonos y nativos en su finca, chacra, barrio, patio o jardín; como símbolo de nuestra existencia colectiva, persistencia y resistencia.

Compartan los detalles de los árboles plantados y las imágenes/videomensajes en las redes sociales con el hashtag #LVC30Años y etiqueten a La Via Campesina en Facebook (@ViaCampesinaOficial), Twitter (@via_campesinaSP) e Instagram (@la_via_campesina_oficial).

  • Ferias de semillas y más: A partir del 17 de abril y durante los próximos 18 meses, animamos a todos nuestros miembros y aliados en todas partes a realizar eventos, donaciones de alimentos, talleres, ferias de semillas, festivales de cine, festivales de música que promuevan la Soberanía Alimentaria, la Solidaridad y el Feminismo Campesino.

Puedes enviar por correo electrónico el programa de estos eventos locales a lvcweb@viacampesina.org, y nosotros lo incluiremos en un mapa global de eventos. Por favor, menciona el título del evento, el lugar/fecha/hora, el cartel del evento y los datos de contacto de los organizadores. También puede añadir la información a este formulario en línea.

  • Estreno de la película de animación sobre la soberanía alimentaria: La Vía Campesina también estrenará un cortometraje de animación sobre la Soberanía Alimentaria el 17 de abril de 2022, estreno en la página oficial de Facebook en inglés, español y francés. Animamos a todos nuestros miembros a que reserven la fecha, vean esta película juntos, la compartan ampliamente y difundan el mensaje de la Soberanía Alimentaria. 
  • Utiliza nuestros módulos de formación: La Vía Campesina ya ha lanzado una serie de kits de formación sobre UNDROPSemillas Campesinas y Feminismo Campesino. También hay una serie de postales que definen los diferentes elementos de nuestra lucha por la Soberanía Alimentaria. Animamos a todos nuestros miembros y aliados a utilizar estos materiales y a adaptarlos, traducirlos y difundirlos entre todos los miembros del movimiento.
  • Videoteca: Visite los archivos de video de La Via Campesina en Vimeo, curen sus colecciones y proyecten los festivales de cine locales para difundir el mensaje de la agroecología y la soberanía alimentaria.
  • Acciones regionales y amplificación: La Via Campesina también anima a todos nuestros miembros y a las secretarías regionales a utilizar las páginas de los medios sociales nacionales y regionales, los grupos de mensajería instantánea, los blogs y los sitios web para destacar la historia de las luchas en cada región.
  • Versión en blanco de los carteles: También estamos publicando versiones en blanco de carteles populares del pasado que los miembros y aliados podrían reutilizar si lo desean durante estas celebraciones.

30 años de luchas colectivas, construyendo esperanza y solidaridad

¡Viva la Via Campesina! 

#LVC30Años #SinSoberaniaAlimentariaNoHayFuturo #SoberaniaAlimentariaYa

https://viacampesina.org/es/wp-content/uploads/sites/3/2022/04/For-MABEL-ES-LVC30YEars-1.pdf

Denuncia Pública: Acciones de hostigamiento en contra de FENSUAGRO

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo CLOC-Vía Campesina, denuncia y condena el hostigamiento, estigmatización y criminalización de personas líderes y organizaciones sociales colombianas. En particular los recientes señalamientos en contra de una de nuestras organizaciones filiales, la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria – Fensuagro.


Desde el 28 de marzo circula en el medio IFMNOTICIAS.COM un artículo titulado “¿Francia Márquez de las FARC?”, donde se asegura tener acceso a unos audios de inteligencia militar en los que se afirma que la candidata vicepresidencial Francia Márquez pertenece a grupos armados de las extintas FARC. De igual forma, se señala a FENSUAGRO de ser parte de esta organización guerrillera. Esta información ha sido difundida en redes sociales los días subsiguientes, acompañada de un vídeo en el que supuestamente el coronel Jorge Palomino comparte dicha información en una entrevista.


Estos hechos, tendientes a la criminalización de las luchas en defensa de la vida, la tierra y el territorio, se producen en un contexto de violencia política y persecución del movimiento social y popular colombiano, exponiendo a las y los compañeros de FENSUAGRO, así como a la candidata alternativa Francia Márquez, a una grave situación de riesgo.


Condenamos todo acto tendiente a hostigar a personas y organizaciones que defienden los derechos de los pueblos. Exigimos al Gobierno de Colombia la investigación de los hechos aquí señalados y la provisión de garantías efectivas para el ejercicio del derecho a la participación política en el país.


¡Frente a la avanzada de la violencia, unidad y solidaridad entre los pueblos!