“Quien no tiene dinero no come o come mal”

Sábado 12 de Noviembre de 2011

 

Por: Rocío Alorda

 

Entrevista con agrónoma chilena Camila Montecinos

 

_DSC0013La destrucción de la pequeña agricultura y el deterioro de la alimentación de los pueblos han sido motivo de luchas y resistencias de los movimientos campesinos en todo el mundo. Sin embargo, existen organizaciones como Grain, organización sin fines de lucro con sede en Barcelona, España, que con una destacada trayectoria internacional realiza una importante labor en la lucha por sistemas alimentarios más justos y sustentables para el campesinado. El 29 de setiembre Grain fue galardonada con el premio Right Livelihood Award 2011— o Premio Nobel Alternativo— por su trabajo en la protección de los derechos de las comunidades campesinas en todo el mundo.

 

Rocío Alorda, corresponsal de Noticias Aliadas en Chile, conversó con la agrónoma Camila Montecinos, integrante de Grain y responsable de apoyar a sus contrapartes en América Latina así como de implementar sus programas en la región.

 

¿Cuál es la visión de Grain respecto a la situación alimentaria en América Latina?

 

Lo que se destaca hoy en América Latina es la adopción casi irrestricta del sistema agroexportador, que ha significado que estamos exportando una cantidad muy importante de productos agrícolas que no necesariamente son alimentación. Sí hay signos claros de que la alimentación de los pueblos latinoamericanos se ha ido deteriorando producto de este énfasis en el modelo agroexportador. Algunas señales de esto son, por ejemplo, que la producción de leguminosas como porotos [frijoles], lentejas, garbanzos se ha estancado o ha disminuido de manera drástica. Chile es uno de los países con la disminución más brutal. Hoy día se está produciendo la tercera parte de los porotos que se producían hace 30 años.

 

 

 

 

En ese sentido hay claros indicadores de que la dieta se ha deteriorado, ya que la calidad de la dieta hoy en día es menor y con todos los antecedentes que uno tiene —porque tampoco una puede ser ingenua en términos políticos— lo más claro es que las dietas se hayan segmentado más brutalmente. La diferenciación social también hoy está ahondando en la dieta. Lo que come la gente rica probablemente no tiene nada que ver con lo que come la mayoría del pueblo.

 

¿Entonces habría un modelo alimenticio basado en las exportaciones y una precarización de la dieta en los países productores de alimentos?

 

Claro, y Chile es un caso extremo. Chile exporta alrededor del 80% de su producto bruto interno agrícola e importa cada vez más alimentos. De hecho, si miramos la balanza agrícola chilena con el Cono Sur, es absolutamente deficitaria, tanto en Argentina, Paraguay y Brasil. Porque de ellos se está importando carne, trigo, maíz, soya y muchas hortalizas. Entonces la dieta se deteriora de muchas maneras en el caso chileno. Dejamos de producir carne fresca; posiblemente pasa un año desde que mataron el animal hasta que lo comemos y eso ya es un deterioro brutal. Estamos comiendo una dieta mucho menos balanceada de lo que solía ser. Estamos agrícolamente produciendo mal, lo que estamos comiendo es cada vez menos adecuado y eso, dentro de otras cosas, es lo que se puede de alguna forma controlar desde las grande empresas agroalimentarias, los grandes procesadores o los grandes supermercados.

En este panorama, ¿se podría pensar que el derecho a alimentarse en América Latina está muy doblegado?

 

Yo creo que hoy en ninguna parte, excepto Cuba en América Latina, se respeta el derecho a la alimentación. Hoy la alimentación se maneja estrictamente en el mercado y quien no tiene dinero no come o come mal. Eso es una regla general. Ahora lo que ocurre es que somos dependientes cada vez más de las empresas. Por ejemplo, 30 o 40 años atrás las ferias libres eran mucho más poderosas, lo que hoy día se conoce como comercio informal era también bastante más común, y todos estos procesos de modernización de los derechos del consumidor supuestamente, como la tipificación de la carne, la prohibición de vender leche cruda en la feria, lo único que va haciendo es empujando la alimentación hacia los grandes mercados. Entonces antes si no tenías acceso por un lado, podías buscar, y comprabas a quienes traían alimentos en las canastas y con las carretas. Hoy día todas esas fuentes de abastecimiento de productos frescos no existen. Entonces, hoy acceder a alternativas de alimentación es mucho más difícil porque el control de los grandes es enorme y no son solamente los supermercados. Se calcula que hoy los supermercados comercializan entre el 65% y el 75% de la comida en el mundo y si quieres una alternativa a eso es muy difícil, porque además las están ilegalizando.

 

¿Cómo vienen a instalarse los conceptos de soberanía alimentaria y seguridad alimentaria en este contexto?

 

El concepto de seguridad alimentaria es el que hoy día impera desde el punto de vista de las políticas oficiales, que es el que instala la FAO [Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura] el año 1996. Este concepto existía en la FAO desde los años 70 pero en ese momento se definía como “el derecho a la alimentación”. Las fallas que tenía ese concepto era que consideraba que había una alimentación óptima para todo el mundo y daba lo mismo cómo se consiguiera. En 1996 lo que ocurre es que por influencia de todos los procesos neoliberales, la FAO lo define como “el derecho de obtener alimentación a través del mercado”. Es ahí donde la CLOC [Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo] y la organización internacional Vía Campesina dicen que no puede ser que un derecho esté garantizado por el mercado y por eso levantan el concepto de “soberanía alimentaria” y lo enriquecen afirmando que no es solamente un derecho de alimentación sino que es todo el proceso, la forma de producir, la forma de compartir y comercializar, de regular, de comer, de preparar, etc.

 

Además de ser todo esto, cada pueblo define lo que es la alimentación desde su experiencia y perspectiva de organización. Una de las cosas más significativas de la soberanía alimentaria es que la CLOC y la Vía Campesina dicen ‘este es el concepto de los pueblos’. El desarrollo del concepto de soberanía alimentaria fue uno de los primeros pasos de liberación de la trampa de pensamiento único que había en ese entonces y en ese sentido es muy importante porque permitió que mucha gente empezara a pensar afuera del grillete de la ideología neoliberal.

 

¿Cuáles serían los principales cambios que se requieren para llegar a modelos alimentarios más justos y sustentables?

 

Hay cosas que ciertamente tienen que estar en todas partes, pero cómo se van a ordenar depende de cada pueblo y de cada comunidad. Pero una primera cosa son los procesos de producción, de comercialización, de compartir, que tienen que ser descentralizados. En el momento que hay alguien que controla una parte importante o crucial de un sistema alimentario, hay pérdida de soberanía y se fragiliza el sistema. Por eso también es que cuando se habla de soberanía alimentaria se enfatiza que es algo que está en manos de los pueblos; no de los gobiernos, ni de los mercados.

 

El segundo elemento es que tiene que ser diverso, porque necesitamos comer diverso. Si tú produces diverso, la capacidad de fracasar es mucho menor y permite tener un mejor control sanitario, prescindiendo de agrotóxicos.

 

Pero la alimentación no es una cuestión biológica, es más bien cultural, por lo tanto la situación cultural es el otro elemento fundamental. Ahora, no se puede hablar de alimentación si no hablas de semillas. Entonces hoy día defender las semillas es parte fundamental y central de la soberanía alimentaria. Yo creo que estas son cosas que surgen en todos lados y que deberían estar en un sistema de justicia alimentaria.

 

Hay espacios de resistencia y fortalecimiento de la soberanía alimentaria que vienen de los movimientos campesinos ¿Cómo los describiría?

 

Es importante decir que esos espacios de resistencia son bastante importantes y no hay que subestimarlos. Si uno toma las cifras mundiales, el campesinado tiene una cantidad de tierra que va del 20% al 25% y todo indica que son las peores tierras. Sin embargo, las formas de resistencia son bastante amplias. En ese sentido toda la campaña de las semillas que ha hecho la Vía Campesina es muy importante porque es una pelea que se generalizó. Hay mucha gente que está trabajando en la defensa de las semillas.

 

El segundo elemento de defensa muy claro es la continuidad de plantación, sobre todo de hortalizas, en la agricultura campesina. Después tienes zonas donde la gente se mantiene muy firme con determinados cultivos, gente que todavía trata de mantener el trigo, la papa, etc. Yo creo que esos son procesos de resistencia que cada vez están más organizados. La situación en Chile es mucho más precaria, por toda nuestra historia, en comparación con otros países. Por ejemplo, en Ecuador se ven procesos bastante más articulados que intentan llegar mucho más allá. Como parte de las políticas de soberanía alimentaria, el Estado le da preferencia a la producción campesina para abastecer todos los servicios sociales y eso es producto de una presión desde la base. No obstante, hoy muchos de los movimientos campesinos tienen claro que si no se comienza a sensibilizar rápidamente a la gente en la ciudad, tampoco se puede avanzar mucho en soberanía [alimentaria], porque la gente termina yendo al supermercado igual.

 

Respecto al contexto internacional, ¿es posible que se genere una nueva crisis alimentaria como la que se produjo en el 2007 y 2008?

 

Nosotros tenemos datos suficientes como para decir que esa crisis fue una crisis de especulación. Lo que hicieron esas empresas fue hacer una serie de movimientos especulativos que permitió que los precios subieran. De hecho, no es casualidad que las grandes empresas comercializadoras de granos tuvieran ganancias récord el 2007 y 2008. Hoy día, como ese comercio está en tan pocas manos, lo que se ve es una subida permanente de los precios de los alimentos, y la razón para que suban nuevamente es de carácter especulativo. Entonces, no hay ninguna razón efectiva para que suban los precios. Es una forma de aumentar las ganancias y si con eso dejas que 200 millones de personas pasen hambre, les da lo mismo.

 

Frente a eso, el principio de la soberanía alimentaria es fundamental. Lo que no hay que olvidar en esto es que las empresas comercializadoras no son empresas productoras. Aunque controlan parte de los cultivos, básicamente son poderes compradores y comercializadores y son esencialmente especulativos.

Lo más injusto del sistema es que a pesar de que existan alimentos estos siempre van a ir aumentando sus precios.

 

Porque ellos [las empresas] dicen que deben tener los transgénicos, los fertilizantes, los agrotóxicos para producir más. Hoy día hay comida de sobra, pero el control del mercado está en manos de muy pocos y esas manos son manos especulativas. Alguien que efectivamente produce, si produce mucho y por alguna razón ahorra costos, se puede dar el lujo de bajar los precios porque igual gana una cantidad importante. Pero si eres especulativo, no puedes. En los procesos especulativos no se puede permitir bajar los precios porque significa una pérdida en las tasas de ganancia. Entonces la crisis es especulativa. Lo que nosotros vemos, de acuerdo con todos los datos que manejamos, es que de aquí en adelante vamos a vivir en crisis alimentarias con mayor o menor intensidad.

 

Lo que se agrega a la crisis alimentaria es que la competencia por obtener tierras será aguda, porque está todo el empuje por los agrocombustibles. Un tercio de la tierra arable está bajo plantaciones, y la idea es seguir expandiendo. El otro proceso que hay que mencionar es que como ya el comercio de alimentos, especialmente el de granos, está controlado por unos pocos y pasó al ámbito especulativo, eso está haciendo que la alimentación se convierta en un muy buen negocio. De ahí viene este interés de comprar grandes cantidades de tierra para producir grandes cantidades de granos, arroz, trigo y maíz.

 

Ahí tienes todo este proceso de acaparamiento de tierras. Hay empresas con apoyo de los gobiernos tratando de apoderarse de cientos de miles de hectáreas para poder producir sobre todo arroz por el momento, pero también caña de azúcar. El comercio internacional de los alimentos hoy lo controlan 10 empresas, no más, y por eso hoy día estamos viviendo un acaparamiento de tierras y lo más dramático de esos procesos es que se han hecho a costa de desplazar al campesinado, expulsarlo de la tierra de forma directa e incluso violenta. Estos procesos de injusticia sólo pueden ser doblegados por procesos de resistencia y creación de soberanía.

 

Campaña Contra los Agrotóxicos y por la Vida

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Campaña Contra los Agrotóxicos y Por la Vida

 

“AGROTÓXICOS MATAN”

 

 

 

Los problemas derivados del uso de agrotóxicos han dejado de ser una cuestión exclusiva del campo y se han convertido en un problema ambiental y de salud pública en América Latina. Los agrotóxicos contaminan el agua, la tierra, las plantas, la comida, los animales y los seres humanos.

 

Los agrotóxicos surgen en el mundo después de la segunda guerra mundial, cuando las fábricas de armas químicas se adaptan para su utilización en la agricultura. Este modelo llamado Revolución Verde tiene como supuesto objetivo el aumento de la producción de comida para acabar con el hambre. Después de más de 50 años, vemos que el modelo solo ha servido para aumentar los problemas sociales y ambientales. Según los datos de la FAO hay más de un billón de personas que pasan hambre en el mundo, y no por falta de alimentos sino por la lógica de explotación y acumulación del actual modelo de agricultura, el Agronegocio.

 

El uso de agrotóxicos es uno de los principales pilares de mantenimiento del agronegocio en nuestro continente. La producción y comercialización de agrotóxicos está monopolizada por seis grandes empresas transnacionales: Monsanto, Bayer, BASF, DuPont, Dow y Syngenta. Estas empresas producen semillas, fertilizantes, agrotóxicos y productos veterinarios. Controlan más del 80% del mercado mundial de agrotóxicos, lo que significa un mercado de más de 20 billones de dólares por año.

 

 

 

La CLOC/LVC en su V Congreso realizado en Quito, Ecuador, en octubre de 2011, decidió comenzar una Campaña Continental contra los agrotóxicos y por la vida, con los siguientes objetivos:

 

 

 

–        Luchar contra las transnacionales y el agronegocio, así como mejorar la calidad de vida del ser humano y del Planeta.

 

–        Erradicar los agrotóxicos y promover una agricultura alternativa basada en la agroecología

 

–        Construir mecanismos institucionales que puedan acabar con la utilización de agrotóxicos

 

–        Promover la relación entre salud, medio ambiente y producción de alimentos sanos sin agrotóxicos, en la construcción de la soberanía alimentaria de nuestros pueblos y países.

 

–        Ser un mecanismo de cosntrucción de unidad entre las diversas organizaciones ambientalistas, campesinas, indígenas, afrodescendientes, urbanas, estudiantiles, etc

 

La campaña va a tener dos lineas importantes:

 

1- DENUNCIA del modelo de agricultura capitalista y su relación con los agrotóxicoss, así como los efectos perjudiciales derivados para los seres humanos y el planeta.

 

2- PRESENTACIÓN de la propuesta de soberanía alimentaria, una propuesta que respeta los pueblos, el planeta y todos los seres vivos que lo habitan y garantiza la producción de alimentos sanos y sin venenos.

 

 

La campaña va tener carácter:

 

–        Formativo e informativo

 

–        Articulador, movilizador y organizativo

 

–        De lucha permanente

 

 

 

Para garantizar el funcionamiento de la campaña y para alcanzar nuestros objetivos contamos con una estructura organizativa que se divide en varios ejes de trabajo y varias instancias de coordinación. Los ejes de trabajo son:

 

 

 

1- Jurídico: Trabajará en la redacción de los proyectos de ley que puedan ser presentados a los gobiernos prohibiendo la utilización de agrotóxicos, y dará seguimiento a las diferentes iniciativas institucionales que puedan incluso intentar criminalizar a las empresas.

 

2- Alianzas y Articulaciones: Tiene la función de aglutinar el máximo de organizaciones, personas e instituciones para que se sumen a la campaña en un proceso de construcción de unidad.

 

3- Investigación: Coordinará investigadores/as, universidades y otras instituciones de investigación para poder organizar la información existente sobre el tema, así como realizar nuevas investigaciones que puedan apoyar con elementos e informaciones concretas la problemática de los agrotóxicos.

 

4- Comunicación: Debe organizar la comunicación interna y externa de la campaña, construyendo comunicados, programas de radio, organizar materiales, etc.

 

 

 

Asimismo, las instancias de coordinación son:

 

Coordinación Continental: Está formada por una persona representante de la coordinación de cada sub-región, de manera que tendremos una coordinación continental de cinco personas.

 

Coordinación Regional: Cada sub-región tendrá su propia coordinación con una persona responsable por cada país.

 

Coordinación Nacional: Cada país montará su propia coordinación nacional.

 

Comités: Las instancias locales serán los comités de la campaña.

 

 

 

Agenda de LUCHA:

Esta campaña, además de utilizar instrumentos de agitación y propaganda, pretende realizar luchas concretas contra las transnacionales y el agronegocio. Definimos un calendario de lucha con las fechas importantes para la realización de acciones:

 

–        07 de abril: Día mundial de la salud

 

–        05 de junio: Día mundial del medio ambiente

 

–        16 de octubre: Día de lucha por la Soberanía Alimentaria

 

–        03 de diciembre: Dia mundial de lucha contra el Agronegocio

 

 

 

 

Llamado a la Campaña «Basta de violencia hacia las mujeres»

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Nosotros, los hombres y mujeres de Vía Campesina, permanecemos juntos para denunciar la violencia que se ejerce en todas sus formas contra las personas, especialmente contra las mujeres. Las estadísticas sobre las agresiones y las muertes de mujeres en el mundo nos demuestran, sin dejar lugar a dudas, que las mujeres son más vulnerables a la violencia, no solo de las instituciones y los Estados, sino también la violencia ejercida en sus propios hogares y comunidades, de los que deberían esperar y de los que merecen respeto, paz y seguridad.

 

Las mujeres de las comunidades rurales se encuentran en una situación de mayor exclusión y opresión social y económica. Esa es la razón por la que nosotros, como movimiento campesino, debemos movilizarnos ante esta tremenda injusticia.

 

Sabemos que nosotros, hombres y mujeres, debemos permanecer unidos contra el sistema neoliberal que nos arrebata nuestra dignidad, nuestra forma de vida y los recursos que precisamos para sobrevivir. Un sistema que roba nuestro trabajo, explota nuestra indefensión y nuestra pobreza para aumentar su riqueza, su poder y su control.

 
 

Pero en realidad, los hombres y las mujeres a menudo están divididos por la misma falta de respeto y de derechos que demuestran los ricos y los poderosos, y también los gobiernos e instituciones que les apoyan. Cuando reproducimos ese modelo de conducta de exclusión, les mostramos que aceptamos su modelo de «el fuerte contra el débil» al margen de la justicia.

 

Nuestra tarea, que debemos realizar incansablemente, consiste en construir un modelo de sociedad que parta de las raíces; un modelo en que todos, hombres y mujeres, rechacemos la violencia en todas sus formas: económica, social, física, mental, sexual y medioambiental. Y debemos garantizar que ese modelo NO TOLERE la violencia.

 

Una sociedad que excusa, perdona o encubre la violencia bajo el manto de la cultura o de la religión no es el modelo de sociedad en el que estamos trabajando. Toda la comunidad debe enfrentarse a los individuos, las instituciones y los gobiernos violentos en todos los lugares y en todas las situaciones del mundo. Necesitamos una sociedad que construya comunidades seguras y con valores que aprecien la riqueza de cada ser humano y reconozcan que los derechos de las mujeres son derechos HUMANOS.

 

Con ese fin, exigiremos leyes en todos los niveles de la sociedad que protejan y defiendas los derechos de las mujeres.

 

El fin de toda la violencia comienza en nuestros corazones, en nuestros hogares y en nuestras comunidades. No ganaremos esta batalla hasta que no concentremos nuestra ira, nuestra indignación y nuestra voluntad en crear una nueva sociedad sobre los sistemas e instituciones que utilizan la violencia para controlar y reprimir a las personas en beneficio de sus necesidades egoístas, y contra las mujeres que sostienen la mitad de la tierra con su esfuerzo.

 

Para acabar con la violencia necesitaremos educación y una nueva conciencia de cómo la violencia roba la vitalidad de cada persona, de la familia y de la comunidad, ya que impide que se alcancen la verdadera igualdad y la participación de las mujeres; esas mujeres que son capaces de utilizar, y que de hecho utilizan, su inteligencia, su talento, su fuerza y su coraje para ayudar a las comunidades a crecer y a alcanzar un mundo justo para todos.

 

Hasta que no nos comprometamos a acabar con la violencia contra las mujeres, no podremos construir el modelo de sociedad justa que promulgan los principios de Vía Campesina. Únete a nosotros en la lucha por acabar con la violencia apoyando nuestra campaña.

Campaña Global Por la Reforma Agraria

La Campaña Global por la Reforma Agraria fue lanzada en 1999 por La Vía Campesina y FIAN, con el fin de apoyar y reforzar conjuntamente la lucha por una reforma agraria genuina y por el acceso a la tierra, como una condición previa para cumplir el derecho a una alimentación adecuada de los/as campesinos/as sin tierra. La Vía Campesina y FIAN consideran que los problemas relacionados con la reforma agraria implican un compromiso a largo plazo, pues la reforma agraria tiene por objetivo el cambio de las estructuras centrales de la sociedad, así como de la relación entre los distintos actores sociales.

 

La Campaña Global por la Reforma Agraria (CGRA) es reconocida ya por diferentes sectores, ya sean organizaciones campesinas, investigadores/as, ONG, agencias donantes, ciertas instancias de los gobiernos y organismos internacionales como la FAO y el Banco Mundial. Internacionalmente, la CGRA es reconocida como la mayor red de la sociedad civil que ha monitoreado, concienciado, hecho trabajo de cabildeo y realizado actividades en cuestiones relacionadas con la tierra.

 

La CGRA es una red de organizaciones dedicadas a temas relacionados con la tierra, con el objetivo de convertir la reforma agraria en una prioridad de las agendas de los movimientos sociales, ONG, agencias gubernamentales y gobiernos. La CGRA ha acumulado conocimientos y experiencias valiosas para apoyar las luchas locales y nacionales por la reforma agraria.

 

La CGRA ha expresado exitosamente una resistencia global contra las predominantes políticas neoliberales de tierra y de desarrollo rural. Cuando se lanzó la CGRA, las políticas del Banco Mundial representaban el dogma. Hoy en día, la crítica aumenta. La CGRA ha logrado buenos resultados, no sólo en sus críticas y en la articulación de la resistencia, sino también en el trabajo realizado para dar a conocer políticas alternativas de reforma de la tierra recomendadas por movimientos campesinos y de campesinos/as sin tierra.

 

Las misiones de investigación han probado ser instrumentos esenciales para denunciar las violaciones de los derechos humanos. Las cartas de solidaridad y las visitas son instrumentos de apoyo altamente apreciados. En algunos casos, las intervenciones han tenido efectos inmediatos y favorables para los/as campesinos/as afectados/as. En la mayoría de los casos, los cambios concretos requieren un apoyo a largo plazo. El intercambio de información y de experiencias ha sido extremamente exitoso para desarrollar formas de acción y reforzar el movimiento global de reforma agraria.

 

Situación y posición de hombres y mujeres respecto a la tierra. La Reforma Agraria y el empoderamiento de las mujeres.

 

Aunque la igualdad formal de las mujeres está establecida en convenciones de carácter jurídicamente obligatorio desde el punto de vista del derecho internacional y es reconocida en muchas legislaciones nacionales, en la práctica, las mujeres campesinas no disfrutan de igualdad de oportunidades en cuanto al acceso a la tierra, la participación, la tenencia y la producción en el sector agrario.

 

Se han desarrollado varias estrategias en contra de estas discriminaciones, sin embargo se puede observar una creciente «feminización» de la pobreza como resultado de las exclusiones múltiples.

 

A pesar de la alta participación de las mujeres campesinas en la producción agrícola, las mujeres en la mayoría de los casos no disponen de su propia tierra. Además, las leyes hereditarias o la práctica hereditaria de muchos países favorecen a los hijos mayores en vez de las viudas y cuando las mujeres pertenecen además a grupos marginalizados y vulnerables como, por ejemplo, a minorías étnicas, muchas veces corren el peligro de verse confrontadas con discriminaciones múltiples.

 

En este contexto, La Campaña Global por la Reforma Agraria concibe la implementación de reformas agrarias integrales como una de las medidas centrales para garantizar el derecho humano a alimentarse de los Sin Tierra en Asia, África y América Latina y como un camino para salir sosteniblemente del hambre y de la desnutrición. Ante las desigualdades existentes, la inclusión de perspectiva de género y de los derechos de las mujeres es una prioridad en las demandas de la Campaña Global.

 

Sin embargo, los procesos de contrareforma agraria de corte neoliberal que se ejercen actualmente en muchos países muestran cómo los grupos vulnerables son los primeros en ser afectados, bien sea por no ser lo suficientemente competitivos en un medio dominado por los principios del mercado, o al perder sus tierras a causa de la liberalización económica.

 

¿Por qué la Reforma Agraria viene de regreso?

 

En los inicios de este siglo muchas voces intentaron congelar los procesos de Reforma Agraria; parecía inconcebible que en la fase actual del capitalismo neoliberal se hablara de Reforma Agraria. El neoliberalismo trataba de enviar a los museos de historia la denominada “cuestión agraria” y otros conceptos entraron en agenda: los agronegocios, los clúster del mercado agrícola y el dumping como práctica comercial.

 

Sin embargo, mientras los Estados de todo el mundo abandonan el campo, el hambre sigue apareciendo en el campo y en las ciudades como la forma más indeseable de violencia hacia a los/as más pobres.

 

La Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y de Desarrollo Rural (CIRADR), promovida por la FAO (Organización de las Naciones Unidas par la Alimentación), con el apoyo de algunos gobiernos y que se realizó en marzo del 2006 en Porto Alegre, tuvo como propósito reconocer y poner a la Reforma Agraria en la agenda después de veinte y siete años de olvido.

 

Las resoluciones de esta conferencia y el encuentro paralelo pusieron nuevamente en la agenda de los gobiernos el tema de la tierra y territorio y por tanto, de esta forma se viene a dar la razón a los movimientos sociales que están en lucha por la Reforma Agraria, entre estos, Vía Campesina, FIAN y LRAN.

 

Posteriormente a esta conferencia se han realizado encuentros con carácter periódico para hacer seguimiento a los acuerdos de la CIRADR de la FAO. En estos encuentros participa por parte de las organizaciones sociales y ongs, el CIP (Comité Internacional de Planificación de la Sociedad Civil para la Soberanía Alimentaria), en el que está presente la LVC.

 

Desde la Campaña Global se han aprovechado las reuniones de la FAO para valorar los avances con relación al seguimiento de la CIRADR, realizando cabildeo e incidencia para poder estar en los centros de toma de decisión y acompañar a las organizaciones y gobiernos que está interesados en promover la Reforma Agraria.

 

Fruto del trabajo, en la última asamblea en Brasilia, la FAO se comprometió a dar seguimiento a los acuerdos de la CIRADR y se obtuvo el compromiso de algunos gobiernos a acompañar este proceso, por lo que se hace necesario mucho trabajo de incidencia ante estas instancias nacionales e internacionales.

En sesión de junio de 2007, el Consejo de la FAO adoptó las recomendaciones de COAG y decidió nombrar un nuevo centro coordinador de la FAO para el desarrollo rural: La División de Género, Equidad y Empleo Rural del Departamento de Desarrollo Económico y Social.

Durante el 2008 y en el 2009 el CIP se ha seguido reuniendo como colectivo y con la FAO para impulsar los acuerdos de la CIRADR y para defender la soberanía alimentaria y la Reforma Agraria.

 

Los objetivos marcados por la Campaña Global por la Reforma Agraria (CGRA).

 

Los objetivos de la Campaña Global por la Reforma Agraria eran y siguen siendo:

 

Luchar por que los/as campesinos/as tengan pleno acceso y control sobre los recursos naturales y productivos (tierra, semillas, agua, bosques, crédito, investigación, asistencia técnica y mercados), de modo que puedan vivir dignamente y contribuir a la soberanía alimentaria de los pueblos.

 

Garantizar la igualdad de derechos de las mujeres campesinas.

 

Fortalecer las organizaciones campesinas e indígenas como actores centrales de estos procesos de Reforma Agraria.

 

Promoción de investigaciones, estudios y misiones de solidaridad y monitoreo de los DDHH en cualquier lugar del mundo donde existan procesos de Reforma Agraria o existan conflictos vinculados a la injusta distribución de la propiedad y uso de la tierra; divulgación de dichos documentos.

 

Denunciar las violaciones a los DDHH en las luchas por la tierra; incidencia y cabildeo en instituciones multilaterales como la Comisión de DDHH de las Naciones Unidas.

 

Acompañar todos los procesos de Reforma Agraria en todas regiones del mundo.

 

Programas de capacitación para los/as campesinos/as en materia de lucha por la tierra (temas legales, conservación de tierras recuperadas, etc.) e intercambio de experiencias:

 

1. Cómo documentar un caso de violación de DDHH.

 

2. Cómo darle seguimiento a los juicios por toma de tierras.

 

3. Legalización de las tierras.

 

4. Qué es la Reforma Agraria integral y el acceso a los recursos naturales.

 

5. Seguimiento de la Conferencia Mundial de Reforma Agraria y Desarrollo Rural de la FAO.

 

6. Liderazgo.

 

7. Manejo de conceptos de tierra, espacio y territorio.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los pequeños agricultores y la agricultura de pequeña escala estan enfriando el planeta

cover-paper5Titulo: Los pequeños agricultores y la agricultura de pequeña escala estan enfriando el planeta

Año: 2009

Resumen: La producción y uso de los alimentos por las multinacionales contribuyen al calentamiento climático y la destrucción de las comunidades rurales. El transporte de alimentos de un continente a otro, el monocultivo intensivo, la destrucción de tierras y bosques, y el uso de insumos químicos en la agricultura, una actividad que requiere el uso de más energía, contribuyen al cambio climático. Debido a las políticas neoliberales impuestas por la Organización Mundial del Comercio, los acuerdos regionales y bilaterales de libre comercio por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, el alimento es producido con el uso de pesticidas y fertilizantes, cuya producción consume el petróleo.

Debido a estas políticas, los alimentos son transportados alrededor de la tierra para ser procesados y consumidos. La Vía Campesina, como movimiento con millones de pequeños agricultores y productores de todo el mundo, afirma que es hora de cambiar radicalmente nuestra forma de producir, procesar, vender y consumir los alimentos y la agricultura.

Idioma: Español (Disponible en inglés et francés)

Edición: Vía Campesina

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Declaración de Quito, V Congreso de la CLOC, Octubre 2010

V Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo

Quito, Ecuador, 8 al 16 de octubre del 2010

Declaración de Quito

Luego de 518 años de resistencia a la invasión, el despojo y la explotación, hemos llegado a la tierra de Eloy Alfaro, de Tránsito Amaguaña y de Manuelita Sáenz. Hemos  transitado por los caminos de América plenos de mística y fuerza, luchando, movilizándonos y debatiendo, levantando nuestras banderas, fortaleciendo nuestras organizaciones y ampliando nuestras alianzas. A los pies del Pichincha, en la  mitad del mundo, hemos realizado nuestro V Congreso después de un año de esfuerzo organizativo y movilizador.

Aquí estamos las y los continuadores históricos de los procesos sociales que surgieron con la Campaña de 500 años de Resistencia Indígena, Campesina, Negra y Popular. Aquí estamos casi un centenar de  organizaciones del campo de toda América, representadas en más de mil  delegadas y delegados, que surgimos de los procesos de unidad que desde los sectores populares venimos construyendo como una respuesta decidida y valerosa frente a la transnacionalización del capital y sus efectos perversos.

Nuestro V Congreso  se ha caracterizado por la mayor participación de mujeres y jóvenes y los importantes aportes de organizaciones de pueblos originarios y afrodescendientes, reflejo de los mayores niveles de convergencia y de las fuertes luchas que han dado los pueblos originarios de todo el continente en los últimos años. Valoramos especialmente el aporte a todas nuestras luchas que ha significado incorporar la visión del sumak kawsay o buen vivir. 

Los trabajos del Congreso construyeron  una mirada colectiva dell contexto en que desarrollamos nuestras luchas. Estamos viviendo una etapa de ascenso de las luchas sociales en América Latina. El fortalecimiento de las organizaciones campesinas, populares y  de pueblos originarios y afrodescendientes ha provocado simultáneamente el surgimiento de gobiernos progresistas y el recrudecimiento de las agresiones desde el imperio. Las derechas del continente, el gobierno de Estados Unidos y los grandes capitales despliegan  una contraofensiva con nuevas formas de colonialismo, despojo y represión, que combinan las estrategias políticas con las formas más crudas de militarización y agresión armada.

El Congreso con entusiasmo celebró el triunfo de las luchas sociales en Bolivia y Ecuador, que han comenzado profundos procesos de transformación nacional y han permitido la adopción de Constituciones nacionales revolucionarias. Saludamos a las organizaciones del Ecuador que se movilizaron decididamente y derrotaron un intento de golpe en este país. Nos solidarizamos con  la resistencia popular en Honduras, que a pesar de la continuidad del golpismo ha logrado un apoyo mayoritario a una Asamblea Constituyente.

Nos solidarizamos también con la lucha del pueblo Mapuche y con quienes después de casi tres meses de huelga de hambre lograron doblarle la mano al Estado chileno y ampliar los sectores sociales decididos a luchar hasta lograr la revocación de una ley antiterrorista espuria. Nos solidarizamos con el valeroso pueblo de Haiti, que se ha movilizado masivamente contra la ocupación militar, el saqueo y la imposición de semillas transgénicas, a pesar de las tremendas dificultades posteriores al terremoto. Nos solidarizamos también con el pueblo colombiano, que sufre y resiste sin rendirse  las agresiones sistemáticas y criminales del Estado y el paramilitarismo y exigimos la solución política y negociada del conflicto social y armado.

Reiteramos nuestra permanente solidaridad con la Revolución Cubana y el pueblo cubano que ha resistido 50 años de bloqueo por parte de Estados Unidos, y exigimos la liberación de los cinco revolucionarios cubanos mantenidos prisioneros por el imperio

La agricultura, el agua, la alimentación y nuestros bienes naturales son  hoy objetivo central del gran capital financiero. Mediante grandes inversiones han acelerado la concentración de la producción, procesamiento y comercialización agrícolas, y ha profundizado la dependencia frente a los agrotóxicos y otros insumos industriales.

El resultado es la expulsión masiva y por la fuerza de pueblos originarios y campesinos,  la extranjerización de la tierra, la pérdida de soberanía nacional y popular, así como  la destrucción de la Madre Tierra.  Frente a eso, nuestro Congreso levantó con decisión su lema central: “Contra el saqueo del capital y del imperio, por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos,  América lucha” y reafirmó nuestra decisión de defender el planeta, la agricultura campesina y la dignidad y buen vivir de los pueblos.

La crisis climática producida por los modelos de producción y consumo impuestos por el capitalismo deja sentir sus peores consecuencias sobre los pueblos del mundo y especialmente sobre quienes vivimos y producimos en el campo. Terminar con el capitalismo pasa a ser no sólo un objetivo social, sino un paso necesario para la sobrevivencia de la humanidad y el planeta. Necesitamos acabar con el modelo agrícola industrial, agroexportador e hiperconcentrado, responsable principal de la crisis climática. Nos comprometemos a levantar e impulsar con fuerza  la posición de la Via Campesina, en cuanto a que la agricultura  campesina es la vía más segura y efectiva para enfriar el planeta y reconstituir los equilibrios naturales.

Los proyectos REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Forestal), son una profundización de los procesos de privatización de los territorios que   pretenden incorporar los bosques y otros ecosistemas a los mercados internacionales. Para ello eliminan  y desconocen los derechos de los pueblos y comunidades sobre sus   tierras y territorios, imposibilitando además la  soberanía alimentaria y otros derechos colectivos.

La ambición del capital no se detiene. Ha impuesto leyes, regulaciones y programas que buscan privatizar la vida, las semillas y el conocimiento. La investigación científica y tecnológica ha quedado progresivamente bajo dominio del capital y en la agricultura se ha impuesto un modelo tecnológico único que fomenta la dependencia e ignora los saberes y técnicas populares y agroecológicas. El mundo y los campesinos vemos con horror cómo se utilizan o tratan de imponer leyes y tecnologías de la destrucción y el despojo, como la privatización de las semillas, los cultivos transgénicos, semillas Terminator, la biología sintética y  la geoingeniería.

Seguiremos defendiendo nuestras semillas contra la privatización y la destrucción, y las multiplicaremos para que circulen libremente y sirvan de base para la Soberanía Alimentaria

América Latina sufre de altos niveles de desigualdad y de concentración de la tierra. Esto es resultado de procesos históricos desde invasión colonial y la constitución de los Estados nacionales, varias décadas de neoliberalsimo y de procesos de contra-reforma agraria que han provocado concentración y reconcentración de la tierra. En los últimos años se suma un nuevo fenómeno de acaparamiento de tierras por parte de empresas estatales, transnacionales del agronegocio y transnacionales financieras. El acaparamiento de tierras viola los derechos humanos, porque roba a las comunidades campesinas las posibilidades de alimentarse y alimentarnos ahora y en el futuro.Reafirmamos la lucha por una Reforma Agraria integral y por la Soberanía Alimentaria como pilares centrales de nuestro  proyecto de futuro. Reconocemos  avances como los logrados en Bolivia, donde se reconoce legalmente la propiedad colectiva de las comunidades campesinas y de pueblos originarios y limita la concentración de la tierra. Sin embargo, vemos que en términos generales se ha retrocedido en  el respeto al derecho a la tierra y el territorio en América Latina.

Vivimos y sufrimos la capacidad de destrucción y devastación del capitalismo. Sin embargo, la fuerza de nuestras luchas, las formas de unidad que vamos construyendo, el revalorar nuestros aportes, nuestras visiones y culturas, el resurgimiento de la vida que vemos en nuestros triunfos, nos llevan a asegurar que nuestras luchas y quehacer nos permitirán desmantelar el  capitalismo y construir un campo y un mundo que  garanticen la dignidad y el buen vivir para todas y todos.

Contra el saqueo del capital y del imperio, ¡América lucha!

Por la tierra y la soberanía de nuestros pueblos, ¡América lucha!

La Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América

“La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra America -ALBA- es unidad y más unidad de los pueblos y eso pone nervioso a  los terratientes”, indicó Edgardo García de la CLOC Vía Campesina de la región de Centroamérica, al referirse ala importancia de los procesos sociales que se desarrollan en los países de América Latina

Edgardo García de la Asociación de Trabajadores del Campo ATC de Nicaragua, señaló  que el Frente Monetario Internacional y el mercado mundial siempre ha tenido como objetivos aturdir a los pueblos y someterlos a tratados internacionales y a proyectos de explotación tal es el caso de lo que han inventado como el ALCA TLCS y el Plan Puebla Panamá.

 

García señaló que hasta el momento los países que conforman  el ALBA tienen tres grandes líneas de incidencia acción y desarrollo, señaló que la lucha desde los pueblos por la liberación del territorio,  desaparecer el latifundio para reforzar la economía familiar campesina y desarrollar los temas productivos asociativos desde los pueblos.

El dirigente nicaragüense agregó que otra de las líneas de acción es la incidencia y gestión que esta vinculada a las cadenas de distribución y se lucha por arrancarle a las transnacionales que venden como insumos que acopian los productos primarios,  transforman la producción que después la devuelven con precios más elevados.

Asimismo enfatizó que se trabaja la reforma educativa en todos los campos: educación, técnica así como el desarrollo la lucha por el rescate de las semillas originarias. Asimismo de conservar los campos ideológicos.

El ALBA es una propuesta de varios principios señaló que en Nicaragua se han organizado y se ha desarrollado la ley de soberanía alimentaria aunque reiteró que una cosa es la que hace el gobierno y otra la discusión para que los procesos sea duraderos sociales y sostenibles.

Hasta el momento, 9 países firmaron su adhesión al ALBA: la República Bolivariana de Venezuela, la República de Cuba, la República de Bolivia, la República de Nicaragua y la Mancomunidad de Dominica, la República de Honduras, la República de Ecuador, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda.

Balance político y organizativo de los 16 años de la CLOC

La Coordinadora de Organizaciones del Campo (CLOC), surge en febrero de 1994 en el Perú,  con la presencia de 18 países de América Latina y el Caribe,  quienes venían de la intensa Campaña por los 500 años, que fue una propuesta colectiva entre la región Andina  y el MST, convocando a los  movimientos indígenas para que asuman la misión de conducir este proyecto, así nace una coordinación de resistencia indígena, campesina, popular y negra.

 

Francisca Rodríguez, integrante de la Comisión Política del V Congreso de  la CLOC , coordinadora de la articulación de mujeres , dirigenta de ANAMURI y una de las fundadoras de la CLOC, resalta la necesidad de poner en el centro el proceso que aún resta por construir señala “la alegría de saber que hoy han aumentado el número de organizaciones, agregando que la CLOC  cumple un rol histórico en  el surgimiento  y  la construcción de los movimientos sociales de nuestro continente, también es necesario recordar que dimos un importante paso  para a construir este puente que es la Vía Campesina”.

Surge así la  CLOC desde las organizaciones históricas que venían de otros procesos buscando la unidad del campo. En el primer congreso la consigna fue  “unidos en la tierra, el trabajo y la producción” y se define como una coordinadora de organizaciones del  campo. Nadie en ninguna organización podía sentirse ajeno a los planteamientos que se estaban formulando. Se crean  las cinco subregiones, Norteamérica con México, Centroamérica, la región Andina y Cono Sur.

Los símbolos de la CLOC son el águila, rescatada del norte, el círculo de la unidad, la wipala y el mapa de América, que demuestran la  firmeza por el respeto de los territorios y los pueblos indígenas que se articulan en la acción de las luchas y la transformación de la sociedad.

Uno de los primeros acuerdos  es reconocer el movimiento de mujeres del campo y define que a la constitución de organizaciones de mujeres fortalece el movimiento campesino en nuestro continente.  También se  ratifica en el congreso las condiciones para ser parte de la CLOC. ser anticapitalista, defender la armonía de la naturaleza, y luego en los Congresos posteriores se fue estableciendo  nuevos retos, tareas y requisitos, como luchar por una Reforma Agraria Integral, la defensa de la Soberanía Alimentaria, la necesidad de la paridad de género en la participación y toma de decisiones, y el impulso de campañas que dinamizan la coordinación como son la Campaña de las Semillas y la Campaña por la no violencia contra las mujeres en el campo.

Por su parte Yolanda Ares, dirigenta de Nicaragua, destacó el esfuerzo que se ha realizado para fortalecer la instancia de CLOC-VC-Centroamérica. Se cuenta con una comisión política que funciona para la coordinación, donde está la comisión  de mujeres, y la comisión regional de jóvenes, proceso que ha surgido a la luz de la formación que ha entregado la escuela Francisco Morazán, donde se trabaja el área de incidencia local, nacional y regional por efecto de algunas acciones conjuntas.  Junto a ello se ha fortalecido la estructura de Comunicación y se formó la Minga  Centroamericana, que tiene un comunicador por país para tener fluidez en la información.

Centroamérica , señala Yolanda Ares, sigue los lineamientos de la CLOC, por ello este  V Congreso resulta importante  para la región “porque significa recargar baterías para seguir adelante. Contamos con un boletín electrónico y aspiramos a contar con boletines impresos. Trabajamos en el área de formación político-ideológica de la VC. Esto nos da la oportunidad de contar con un esfuerzo conjunto en la región. Hay ciertas debilidades. En esa lógica llegamos a nuestro pre congreso en que debatimos estos temas e hicimos propuestas de cómo encarar los retos. Ratificamos la dirección política de la CLOC y VC. Vamos a seguir contribuyendo por una América Latina más incluyente”.

La región del Caribe estuvo representada por la dirigenta de República Dominicana, Deysi Castillo, quien partió con un balance del contexto global, la región tiene una diversidad de lenguas y se encuentran separados por el mar. En esta región se encuentra  Cuba, país que sigue defendiendo el socialismo en el continente.  Es una región de lucha y resistencia cultural y política. Es también una región saqueada por el colonialismo, que intenta someter a los pueblos por diferentes medios. Desde hace 50 años Cuba soporta el bloqueo y desde el 2004  la MINNUSTAH está en Haití, bajo el manto de supuestos Cuerpos de Paz.

El proceso migratorio en la región representa un problema, desde Haití a República Dominicana, desde este país hacia los Estados Unidos o Europa, sobre todo en el caso de las mujeres. La destrucción de la Biodiversidad, la contaminación ambiental, también es otro de los graves problemas, en Haití la cobertura boscosa es menor a 2%, más del 72% usa el carbón como combustible para cocinar y esto hace del carbón una mercancía demasiado buscada.

En medio de este contexto, la región del Caribe sigue realizando esfuerzos por contar con una fortaleza orgánica que les permita seguir avanzando en temas como la formación, la capacitación y la articulación de sus movimientos.

Diego Montón, dirigente del Movimiento Nacional  Campesino  e Indígena (MNCI) de Argentina, realizó por su parte un balance de la región del Cono Sur, expresando que en  la reunión sostenida  en Buenos Aires se profundizó sobre el contexto de las multinacionales y la complejidad que representa contar con gobiernos progresistas en sus países, producto del resultado de las luchas del movimiento popular.  Otro de los temas discutidos son el riesgo que representan los nuevos conceptos como FIDA, la COPROFAM, que hacen parte de las políticas de los agronegocios.

El dirigente integrante de la Comisión Política de CLOC, señala “la articulación continental no ha sido lo que se requiere. Señalábamos algunos aspectos relacionados con el problema que tenía que ver con la doble estructura de la CLOC-VC, secretarías operativas separadas, regiones de una y otra y una agenda que nos sobrepasaba. Un desgaste grande de la militancia que tenía que estar viajando y no permitía el desarrollo de las tareas. Para nosotros el rol de la secretaría operativa lo veíamos como una estructura para fortalecer el país y no como algo para dinamizar la articulación continental”.

Otro de los nudos que resalta Diego Montón es el tema de la discusión ideológica, “Nuestras regiones habían quedado como tabicadas. A veces un sentimiento, una cuestión subjetiva era que nos  cerrábamos en la discusión ideológica. Por las diferentes realidades tenemos que tener espacio suficiente para ver esos temas, y por la falta de recursos para encontrarnos. En el tema de la fortaleza, la formación tenía diferentes instancias de formación que han avanzado, lo mismo ocurre con comunicaciones como CLOC”.

La mirada general que se tiene desde la región, valora como positivo el proceso del  V Congreso, en el que se recupera la mística y se ratifica la fortaleza que se consolida con un equipo de comunicaciones, el Boletín Tierra y las movilización rumbo al Congreso. Sin embargo, señalan aún tener debilidades en el tema de la juventud, y la necesidad de darles espacios específicos para fortalecer las distintas instancias de dirigencia y militancia. La región se plantea como  plan de acción el internacionalismo y la solidaridad para compartir las luchas.

En la región Andina, representada por Leonidas Zurita, se deja de manifiesto que  hay un esfuerzo conjunto para fortalecer la región, la juventud, las mujeres, que se ve en el trabajo de las escuelas, los foros, las capacitaciones. La región discute  el tema del vivir bien y no es casual que está basada en la convivencia de nuestros pueblos, la mancomunidad, la complementariedad, Leonidas Zurita agrega “No puede haber donde haya explotados y excluidos el vivir bien, cuando esto implica no mentir ni robar, no atentar contra la naturaleza, donde hay que compartir no competir, no aprovecharnos, vivir en armonía con la naturaleza. Eso es el vivir bien como región, vivir en relación equilibrada con la naturaleza”.

La región cuenta en el plano de las comunicaciones la articulación con Venezuela, donde está Telesur, pero además se avanza en Leyes como la Soberanía Alimentaria, de protección del agua, la Ley contra el racismo.  En esta región dice Leonidas, “ha triunfado el racismo, el odio. La libre expresión, dicen, que nos están tapando la boca y no es así. Estamos trabajando en la autonomía de los pueblos campesinos en los diferentes ámbitos. Como región vamos en la lucha campo político, cultural, económico, social, pero la lucha es anticapitalista, anticolonial, antiimperialismo”

Los intentos de golpe en la región no han estado ausentes,  en días reciente se pudo vivir en el país anfitrión del V Congreso de la CLOC, el dirigente agrega “tenemos tres presidentes que trabajan con su pueblo, nos falta en Perú y Colombia. Nos quieren dividir con el pretexto del narcotráfico. Casi nos hicieron pelear entre Venezuela y Colombia por la militarización, hecho que se ha superado. Como región ratificamos el tema ALBA. No sólo en nuestra región es para defender todos los saberes, consciencia, cultura, sino que planteamos una construcción de modelo económico alternativo”.

La región Norte, abrió su ponencia  rindiendo un homenaje a todos y todas aquellas que se encuentran presentes en este V Congreso y que son parte de la fundación de esta articulación continental, entre ellos,  García de México, Joao Pedro, de MST, , Carlos Opazo de Chile, Pancha Rodríguez, Beto Gómez y aquellos que  no pudieron llegar, Adán de Nicaragua y  Egidio de Brasil.

El representante de la región  manifestó “Hoy que estamos cumpliendo este V Congreso con 16 años de la CLOC, en el balance tenemos que discutir, analizar, reflexionar sobre muchas cuestiones que a lo largo de la historia como CLOC se han dado y nosotros como campesinos hemos vivido en nuestros países. Tenemos que contrastar lo que hemos acordado desde la fundación de la CLOC hasta estos días. Hemos avanzado y nos hemos detenido, para saber cuáles son nuestras fortalezas y debilidades”.

En México, la CLOC  no ha significado un espacio de lucha de centrales campesinas, según hace la autocrítica el dirigente  tampoco  se ha conformado como un espacio de lucha, de planes internacionales que aplicar en México, hay coincidencias, como la lucha antineoliberal, pero esto se ha volcado a la lucha sindical, la de la sociedad civil”.

Este V congreso , declara su rechazo a la privatización de nuestros recursos naturales y contra esas tendencias que existen en las negociaciones de buscar falsas soluciones. No es  la agroindustria ni los transgénicos los que van a combatir la crisis climática, sino la agricultura campesina sustentable.  En este contexto también se discutió la reunión de los gobiernos en Cancún y se propone impulsar  miles de Cancún, acciones, protestas, llamados a modificar las decisiones. El 7 de diciembre es el día de los miles de Cancún, de acciones de lucha en toda la América y en México se hará un gran campamento indígena y campesino  donde se realizará el Foro Alternativo por la Vida.

Los desafíos que se plantean hacia adelante en este V Congreso, son variados, primero la necesidad de fortalecer la articulación, que no está considerado verlo como el fortalecimiento de una estructura,  sino con la capacidad de movilización. Dar  una lucha  frontal  contra las transnacionales y fortalecer la lucha de clases. Otro aspecto importante es robustecer  la autonomía, como una gran lección aprendida y fortalecer los procesos de unidad nacionales como un desafío, y por sobre todo trabajar en pos de una unidad férrea.

Finalmente, la reflexión  está centrada en  los procesos organizativos adecuados, promover los procesos colectivos, la división de tareas, las alianzas campo-ciudad, la lucha de los medioambientalistas, para terminar este  congreso con un plan de acción, hasta el próximo congreso  y dar la lucha que este momento histórico merece.

“O governo deve tomar uma decisão”

84258cddb6b28ee619c6784c9c11d670Milton Yulan, da organização Terra e Vida do Equador : a longa luta pela terra.

Depois de um ano, desde a aprovação do mecanismo de distribuição de terras no Equador, os sem terra não tem recebido nenhum “metro quadrado” de terra, é urgente uma decisão politica firme do governo de Rafael Correa, disse Milton Yulán, no Fórum Social de Migrações, que ocorreu em paralelo ao V Congresso da CLOC-Via Campesina, entre os dias 8 e 12 de outubro.

O processo de contra-reforma agrária nos países latinoamericanos tem sido evidente, visto globalmente, segundo Milton, que trabalha na zona costeira do Equador, acompanhando o pedido do povo pelas terras.

 

Atualmente, no Equador, 60% da cesta de alimentos consumidos pelas famílias, vem da agricultura campesina e da agricultura familiar, disse Yulán. Afirmou, ainda, que no que se refere a terras, à legislação e regulamentação da nova Constituição:»Esta lei da terra pode ser um interessante processo que envolva todas as partes interessadas, não só do campo, porque diz respeito a toda a sociedade, mas também para as organizações que vão desde a CLOC e da Via Campesina”, completou Yulan.

Sua intervenção teve lugar no painel que a Via Campesina realizou no Fórum Social Mundial das Migrações, na Universidade Salesiana de Quito, no último domingo, 10 de outubro.

Yulan disse que a lei que define restrições à terras gerou uma furiosa reação dos proprietários rurais, que poderia ter influenciado a decisão oficial a esse respeito.

Ele também denunciou a demora em um ano, para a aplicação do direito de distribuição de terras, que chegaria a dois milhões e meio de hectares. «O governo deve tomar uma decisão política, especialmente após os fatos de notoriedade pública», disse Milton Yulan referindo-se ao motim policial e à tentativa de golpe no último 30 de setembro.

«Estamos prontos para ajudar como uma organização camponesa, a um decreto que habilite e, finalmente, permita o acesso à terra», acrescentou. Também relatou que, muitas vezes, apesar das decisões tomadas pelo governo central do Equador, não chegam a aplicação integral, já que os  «gerentes de nível médio pertencem ao antigo regime» e respondem, por isso, aos interesses dos banqueiros e proprietários.

As terras do Estado foram confiscadas após a crise bancária e financeira que o país enfrentou em 1999-2000 e alcançou, de acordo com Yulan, a 170 mil hectares. «Se o governo não consegue distribuir as terras sob o seu comando, como esperamos entregar mais dois milhões e meio de hectares cobertos pela lei?», indagou.

Equador: Desafíos

AYALANo âmbito do V Congresso da CLOC, Enrique Ayala, reitor da Universidade Andina Simón Bolívar, analisou a situação no Equador. Começou dizendo que sua exposição seria necessariamente incompleta por causa do tempo, mas o objetivo final seria de dar elementos para a discussão e o debate do Congresso. Saudou a presença dos delegados e delegadas, dizendo: «Vocês estão aqui para organizar a luta do continente, que é uma atitude militante não apenas narrativa, esta é uma conferência de ativistas e líderes que têm que entrar em ação.»

 

 

Antecedentes da Situação EquatorianaO ponto de partida é uma crise profunda, onde os movimentos sociais equatorianos foram protagonistas na luta contra o neoliberalismo, as teses do Fundo Monetário Internacional, as proposta da ALCA e TLC. Tais projetos tiveram efeitos muito fortes, viveu-se tragédias humanas  e empobrecimento. Desde o início da década no Equador, viu-se um forte movimento popular que reivindicava a retirada do poder dos setores políticos onde tinham transitado esses mesmos projetos, com as mesmas caras.Em 2006, o Equador optou por um projeto com características revolucionárias, os equatorianos deram seu voto a uma posição progressista. Nesse primeiro momento foi apoiada principalmente por organizações como a FENOCN (Federação Nacional de Organizações Camponesas, Indígenas e Negras do Equador). Note-se que este não foi um êxito pessoal, foi o resultado de grandes lutas dos movimentos e dos setores populares de esquerda. Este foi um triunfo do povo e dos que lutaram durante décadas contra o neoliberalismo e as políticas de direita, enfatizoun o reitor.Sem dúvida, no Equador e no continente os ventos são progressistas, a candidatura de Correa propôs uma alternativa ao neoliberalismo, também independente em relação aos Estados Unidos e a defesa da soberania nacional. Além disso, a chave foi a luta contra a corrupção, «as pessoas não nascem corruptas, o sistema corrupto os faz corruptos, a necessidade de acumular, o bem-estar, de modo que a corrupção deve ser cortada desde suas raízes, desde sua estrutura, uma vez que o sistema que a suporta, acrescentou. «

A sociedade equatoriana chegou ao maior empobrecimento, quase comparado com a crise que ocorreu na década de 70, os sinais de crise eram ultrajantes. Cerca de 2 milhões passaram da pobreza à pobreza extrema. Cerca de 20 grupos empresariais concentravam a riqueza no Equador. Quanto à terra produtiva, 80% delas estavam concentradas. «Esta terrível situação só pode ser explicada pela vontade de viver do nosso povo, porque era economicamente impossível para eles sobreviver. Mas também por outro elemento, o da reciprocidade e da solidariedade presentes no mundo andino», completou Ayala.

Como caracterizamos o governo no seu projeto político?
Nos últimos anos, a situação social do Equador melhorou. Várias das crises mencionadas não existem, mas o preocupante é que a estrutura não foi modificada. De acordo com Ayala, “Não tem mudado a situação estrutural de polarização”. Neste contexto, é dito que este governo é um governo em disputa. A Constituição aprovada em 2008 contém os princípios mais avançados, como Sumak Kawsay que é uma rejeição direta ao capitalismo e ao abuso dos recursos.O governo atual não pode ser caracterizado de forma simples, mas é claro que este governo não é socialista nem revolucionário, foi produto dos movimentos, mas temos que considerar que não há condições para mudanças estruturais profundas. “O que podemos pensar é que o governo crie condições para um governo socialista, mas no futuro”, disse o professor.

Assim, considerando que este é um governo em disputa e com profundas contradições internas, a responsabilidade dos movimentos é colocar-se junto ao governo a pressionar, tendo uma postura crítica para que o governo possa concretizar e seguir em frente.