La Articulación de Mujeres de Mesoamérica CLOC–La Vía Campesina expresa su solidaridad activa, feminista e internacionalista con las mujeres lideresas, comunidades y organizaciones campesinas, indígenas y garífunas de Honduras que enfrentan amenazas, hostigamientos, criminalización, desalojos y acciones orientadas al despojo y desplazamiento de sus tierras y territorios ancestrales.
Manifestamos nuestra profunda preocupación por los hechos ocurridos el 6 de julio de 2026 en la comunidad garífuna de San Juan, Tela, donde un operativo policial para ejecutar un desalojo dejó personas defensoras detenidas, afectaciones a la población y la continuidad de procesos judiciales contra integrantes de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH). Estos hechos se producen en un contexto de conflicto agrario y denuncias de organizaciones sociales sobre una legislación que facilita nuevos desalojos y prioriza intereses económicos, agroindustriales y corporativos sobre los bienes comunes en medio de la crisis climática mundial.
Rechazamos las acciones antidemocráticas contra los movimientos sociales, la criminalización de la protesta, la persecución de quienes defienden los bienes comunes, así como el uso de las fuerzas militares para imponer decisiones en conflictos territoriales. La militarización no puede sustituir el diálogo, la justicia agraria, la consulta libre, previa e informada ni el cumplimiento de las obligaciones nacionales e internacionales de derechos humanos.
Nos solidarizamos especialmente con la resistencia de las mujeres hondureñas, quienes sostienen la vida, la organización comunitaria, la soberanía alimentaria y la defensa de los territorios en condiciones de alto riesgo. Tocar a una mujer defensora, a una comunidad o a una organización del campo es tocar a toda nuestra Articulación, después del asesinato de Berta Cáceres Honduras reclama justicia ante la impunidad y el despejo de nuestros cuerpos y territorios como conquistas del gran capital.
Por tanto, exigimos al Estado de Honduras, suspender toda orden o acción de desalojo que amenace los derechos de comunidades campesinas, de pueblos indígenas y garífunas, garantizar la protección de las mujeres, lideresas, personas defensoras, de los bienes comunes y los territorios.
También demandamos desmilitarizar cumplir integralmente las sentencias y medidas de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que reconocen los derechos territoriales y culturales del pueblo garífuna, pero sobre todo respetar el Convenio 169 de la OIT, y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y sobre los Derechos de los Campesinos.
Nos mantendremos organizadas, articulando acciones de denuncia, comunicación, acompañamiento e incidencia regional e internacional junto a las organizaciones de mujeres y del movimiento campesino e indígena hondureño.
Ratificamos que el Feminismo Campesino y Popular es una práctica y agenda de organización, conciencia, memoria, cuidado y transformación, que nace de las experiencias diversas de las mujeres del campo y se construye en diálogo con nuestras historias, culturas, territorios y resistencias, porque no se limita a denunciar únicamente el patriarcado: enfrenta todos los sistemas de opresión y propone una sociedad basada en la justicia, la igualdad, la soberanía de los pueblos, la solidaridad y la sostenibilidad de la vida.
¡Sin feminismo no hay soberanía alimentaria!
¡Sin mujeres no hay Reforma Agraria!
¡Globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza!
ARTICULACIÓN DE MUJERES DE MESOAMÉRICA · CLOC–LA VÍA CAMPESINA
Feminismo Campesino y Popular · Defensa de la vida, la tierra y los territories
Mesoamerica – Honduras 24 de Julio, 2026